10+ Historias llenas de acción con un giro de la trama que atrapa más que una película de Hollywood

A lo largo de la vida, nos topamos con todo tipo de sorpresas. Pero a veces sucede que incluso las situaciones que a primera vista son más simples terminan de una manera tan inesperada que lo único que nos queda es contemplarlas con la boca abierta.

Genial.guru nunca deja de admirar la versatilidad de la vida y cree que hay algo atrapante en ella. Después de todo, no sería tan interesante vivir si todo siempre fuera previsible, cosa que demuestran estas vívidas historias de los usuarios de la red, en las que definitivamente nada salió según el plan.

  • Esta mañana, en un café, noté que me estaba mirando una niña pequeña que estaba con su madre. En algún momento, la mujer le dijo: “¡Vamos, no tengas miedo!”, y la niña se me acercó y me preguntó: “Disculpa, por favor, ¿tú misma te aplicas los tatuajes todos los días o te ayuda tu mamá?”. © library-mermaid / Tumblr
  • Una mujer vino esta mañana y fue al mostrador para saludarnos, cuando de repente soltó un grito ahogado y exclamó: “¡Me olvidé de traer a mi perro!”. Se había olvidado de traer a su perro. Yendo al veterinario. © sarahsquarah / Tumblr
  • Un día, en una tienda se me acercó una niña y me llamó “mamá”, y luego vino su padre y dijo: “No, ella está en casa, ¿por qué no soy suficiente para ti?”. © kaiteasley / Twitter
  • Me estaba preparando para hacer una propuesta de matrimonio. Me llevé de la joyería unos anillos de prueba para compararlos en secreto con los anillos de mi novia. De camino a casa, puse el cambio que tenía en la billetera en el vaso de una persona sin hogar. Por la noche, tomé los anillos de mi novia sigilosamente y me di cuenta con horror de que había entregado los anillos de prueba junto con el cambio. Por la mañana llamé al joyero y supe que se trataba de un juego de platino increíblemente caro. Me tomé dos días libres y deambulé por la ciudad en busca de ese vagabundo. ¡Lo encontré! Tanto a él como a los anillos. Compré el anillo de compromiso, hice la propuesta de matrimonio y me casé. Pero hubiera sido mejor si no lo encontraba. © Oídoporahí / VK
  • Nuestro profesor de inglés y actuación era vegano y un empedernido defensor de los animales. Una vez, durante una lección, pisó accidentalmente una mariquita, se quedó paralizado de horror, luego la puso suavemente en la palma de la mano y comenzó a citar a Hamlet. No me animé a decirle que solo era un M&M’s rojo. © edenidoigo / Tumblr
  • Un chico se subió al autobús, nos miró fijo durante unos 30 segundos a mí y a Lulabel, sentada en mi regazo, y luego dijo: “¿Acaso se puede subir con perros a un autobús?”. Me encogí de hombros, esperando que comenzara a moralizar o algo así, pero él de repente sacó de la nada a su chihuahua. © mogvvai / Twitter
  • Una vez, estaba en una oficina de correos y una anciana que estaba delante de mí pidió una sola estampilla. La mujer detrás del mostrador resopló irritada, arrancó la estampilla y la arrojó de tal modo que aterrizó en el suelo. Ni siquiera pensó en disculparse y ofrecerle otra. La anciana pensó por un segundo, y luego recogió la estampilla y dejó 50 centavos en el mismo lugar. Luego dijo felizmente: “¡Gracias!” y se fue, y la vendedora tuvo que levantarse e ir a recoger el dinero. Sonreí todo el día después de eso. © pettyrevenge / Tumblr
  • Me caí por la ventana del tercer piso mientras lavaba los vidrios; de milagro, solo sufrí pequeños golpes y luego, levantándome del suelo, resbalé y me rompí la pierna. © Oídoporahí / VK
  • Llegué a casa del salón y decidí arreglarme el pelo. Tomé un peine y vi un pelo largo y oscuro en él. En mi cabeza inmediatamente estallaron los pensamientos: 10 años de casados, ¡y esa sinvergüenza tomó mi peine a propósito para que la descubriera! Ya estaba buscando frenéticamente mi teléfono en el bolso cuando de repente me di cuenta de que hasta hacía unas horas era morena y ese era mi cabello oscuro. © Oídoporahí / Ideer
  • Mi hijo de cinco años dijo una mala palabra cuando no pudo hacer algo a su manera. Lo miré amenazadoramente y le dije que no decíamos esas palabras en nuestra casa. Y él me miró a los ojos y respondió: “Esto es un departamento, no una casa”. © rebeccaisdope / Twitter
  • Tengo el oído tapado, hace varios días que no se me pasa. Por la mañana fui a ver a un otorrinolaringólogo, él me revisó y dijo que no sabía qué me pasaba. Le objeté algo como: “Tengo el oído tapado y puedo oírme a mí misma, ¡como si tuviera un balde en la cabeza!”. Inmediatamente apareció un brillo en sus ojos y respondió: “¡Oh, así que escuchas voces en tu cabeza! ¡Ve a ver a un neurólogo!”. © Oídoporahí / VK

Tal vez tú también hayas tenido situaciones de vida cuyo desenlace no podrías haber previsto de ninguna manera. Cuéntanos cuál fue el más llamativo de esos casos.

Imagen de portada pettyrevenge / Tumblr
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