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15+ Pruebas de que un repartidor tendrá historias para mil y una noches y, si no le alcanzan, sus colegas agregarán más

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El repartidor logra visitar una gran cantidad de lugares cada día. Parece que acabas de verlo aquí, y ¡pum!, ya ha desaparecido. Da la sensación de que los empleados de los servicios de entrega reciben un teletransportador portátil o una varita mágica en la oficina para no llegar tarde. Pero no, solo hacen muy bien su trabajo.

Genial.guru se tomó la libertad de traerte historias geniales de la vida de aquellos que todos los días se encargan de traer y llevar una infinidad de cosas.

  • Me llamaron desde una tienda en línea, donde a menudo hago pedidos de productos, y me pidieron que no volviera a recibir a los repartidores en pijama. Porque se quejan de que después de hacerme la entrega no quieren seguir trabajando, sino irse a casa y ponerse un pijama también. © Oídoporahí / Vk

  • Una vez, recibí un pedido gigante de todo tipo de platos. Había tanta comida que literalmente tuve que llenar mi camioneta hasta el tope. Llegué al lugar, y resultó que todo eso era para un banquete de bodas. No solo eso, sino que también tenía que haber ido de traje, porque también era mesero. En resumen, estaba en camiseta, jeans y tenis, y todos los demás vestían trajes y vestidos formales. © Allan Koh / Quora

  • Abrí un pedido y vi que se indicaba “Otro” en “Qué entregar”. Pero no estaba claro qué era exactamente. Peso: hasta 10 kg. Bueno, me dije, puedo hacerlo. Suele ser una caja o una bolsa estándar. Llegué a la dirección, subí al departamento y me entregaron a un niño de unos 3 años y me dijeron la dirección donde tenía que llevarlo. © Dostavista / Pikabu

  • Una vez nos hicieron un pedido de 4 kg de cerdo asado. En Google Maps, el lugar de entrega figuraba como un lote vacío. El repartidor llegó allí y, vaya sorpresa: realmente no había nada allí. Llamó al cliente y le dijo que había llegado. Y él le dijo que fuera a un edificio abandonado. ¡Resultó que él y sus amigos habían puesto un proyector allí y estaban viendo fútbol! © BbqinHell / Reddit

  • Un día, llegué con una entrega y, mientras sacaba la comida de una bolsa en el asiento trasero, de repente escuché a mi cliente gritar desgarradoramente: “¡Nala, no!”. Un pitbull gigante se precipitó hacia mí y saltó al asiento trasero de mi auto, miró a su alrededor y comenzó a saltar y a dar vueltas. Durante los siguientes minutos, el cliente y yo tratamos de convencer al perro de abandonar mi auto. El hombre se disculpó mucho y aumentó la propina. © queenofcannoli / Reddit

  • Trabajo como repartidor de pizzas. Una vez, estaba entregando un pedido a un cliente. Se abrió la puerta, salió un hombre adulto, pagó. Y de repente, desde la habitación, se escuchó: “¡No somos insectos patéticos, Super Tortugas Ninja!”. El hombre agarró la pizza rápidamente y cerró la puerta. Pero ya me había quedado claro lo que estaba pasando allí. © Habitación № 6 / Vk

  • Le llevé una pizza a un cliente, y toda la puerta estaba cubierta de pegatinas: “¡Peligro!”, “Materiales radiactivos”. Salió un hombrecito y me preguntó: “¿De verdad eres un repartidor de comida?”. “Bueno, tu pizza está aquí, en mis manos”. Y él: “Deberías irte, chico, en un par de minutos todo aquí estará lleno de agentes federales”. © Brian M. Casey / Quora

  • Hace unos 10 años, trabajaba en un servicio de entrega de sofás, donde había un promedio de 7 u 8 entregas por día. Iba de camino a una dirección que estaba registrada para una entrega a partir de las 4:00 p. m. Llamé al cliente para ver si podía recibirlo más temprano, a las 3:00 o 3:30 p. m. Me dijo: “Estoy saliendo del trabajo, en cuanto llegue, te llamo”. Dije que lo estaría esperando en un auto con un logo de la empresa en el costado. A las 3:55 p. m., el cliente me llamó y dijo que hacía rato que estaba en su casa y que me estaba esperando. Subí al departamento, y era cierto: el sujeto que me abrió había pasado junto al coche a eso de las 3:30 p. m. Le pregunté por qué no se me había acercado o por qué no me había llamado antes. Él respondió: “¿Y para qué voy a hacerlo? Arreglé la entrega a partir de las 04:00 p. m., si llegas antes, tienes que esperar”. © Timur Adamov / Facebook

  • Una vez, entregué un montón de pizzas a un equipo de médicos y enfermeras que acababan de terminar una cirugía cardíaca. Desafortunadamente, no especificaron exactamente dónde estaban trabajando, sino que simplemente pidieron que las llevaran al hospital. Por lo tanto, vagué durante mucho tiempo, preguntando a todos dónde podía estar el lugar, pero nadie sabía dónde debía buscarlos. Luego me metí en el ascensor para bajar a mi auto y, por casualidad, se detuvo en el piso donde ellos me estaban esperando. © Dario Smagata / Quora

  • Trabajé como mensajero durante un año y casi todos los días había un cliente que indicaba incorrectamente el número de su edificio, departamento o casa. Por no hablar de los que se equivocaban por unos 3 a 8 km. © Kluzo1500 / Twitter

  • Estaba entregando 12 pizzas en paquetes térmicos. Intenté llevarlas todas a la vez, lo que provocó que las cajas se inclinaran y las pizzas se deslizaran hacia los bordes. El cliente estaba molesto y dijo que no las pagaría. La política de nuestra empresa es que, si no pagas por la pizza, yo la devuelvo al local o esperas a que te traigan una nueva y pagas el precio completo, pero el cliente dijo que se tenía que ir, así que se quedaría con las pizzas aplastadas, pero no las pagaría. Llamó a mi jefe y se gritaron durante mucho tiempo. Y cuando colgó, dijo: “La cuenta es de aproximadamente 140 USD. Te daré 70 USD por las pizzas y 40 USD como propina, pero no le des las pizzas a tu desagradable jefe”. Así que recibí una gran propina, a pesar de que, en realidad, yo tenía la culpa de lo sucedido. © Studly_Wonderballs / Reddit

  • Trabajaba como repartidora. Me enviaron con un pedido a una megaempresa donde realmente no quería ir porque estaba al otro lado de la ciudad. Resultó que allí necesitaban un empleado en ese momento. Mientras todos estaban sentados en la fila para una entrevista, entré con la orden a la oficina del gerente. Me miró, se levantó y salió al pasillo con las palabras: “¡La vacante está cerrada, gracias a todos!”. Nadie sabe por qué, pero conseguí ese trabajo. © Oídoporahí / Vk

  • En la casa a la que llegué con una entrega, la música estaba tan fuerte que no me escucharon. Esperé una pausa en la canción y volví a llamar. La puerta se abrió a una gran sala de estar llena de equipos musicales. Era una banda que estaba ensayando temas para un nuevo álbum. Reconocí a un músico de la portada del último álbum. Él estaba muy sorprendido de que lo conociera y me invitó a entrar y a escucharlos tocar. Afortunadamente, esa era mi última entrega, así que pude quedarme. © Matthew Richter / Quora

  • Cuando yo trabajaba como mensajero, todavía no había mapas digitales, teléfonos inteligentes y otros beneficios, y los móviles eran con botones. Imprimíamos varias páginas del sitio web en la oficina e íbamos a esperar el autobús, rogando que todos los datos estuvieran correctos. © Restoran_Soyuz / Twitter

  • Este es uno de mis casos favoritos. Estaba entregando un bistec y sushi por un valor de 19,6 USD. Cuando llegué a la dirección, me recibió un niño de unos 9 o 10 años, me entregó un billete de 20 dólares y, con cara seria, me dijo con aire de suficiencia: “Quédate con el cambio, amigo”, y luego cerró la puerta. Miré mi reloj y me di cuenta de que el chico claramente se estaba saltando la escuela. Ni siquiera me molestó la propina de solo 40 centavos porque me divirtió mucho: el chico probablemente fingió estar enfermo para no ir a la escuela y ahora veía la tele o jugaba videojuegos, comiendo sushi y sintiéndose el rey de la vida. Yo lo habría hecho a su edad. © -eDgAR- / Reddit

  • Una vez, decidí trabajar como repartidor. Completé el primer pedido con éxito, vi que el método de pago no era en efectivo. Los siguientes 3 o 4 pedidos tampoco eran en efectivo. Ya tenía 8 USD en mi cuenta personal, no me preocupé, pensando que todo el mundo pagaba con tarjeta. Entró otro pedido, una mujer me pidió transportar cosas de una tienda a otra. Fui a la tienda y le entregué los paquetes a una mujer que parecía estar de buen humor. Ella me entregó 5 USD, lo tomé con sorpresa y dije: “Muchas gracias”. Mientras pensaba: “¡Qué propina tan generosa!”. El valor total del pedido era de 4,5 USD, el método de pago era en efectivo. Pero me di cuenta de esto hasta que llegué a mi casa, cuando me acosté en la cama y estudié la aplicación. © pribaltiec / Pikabu

  • Trabajo como mensajero. Anoto todos los documentos transportados en un cuaderno especial. Cuando en la oficina se enteraron de esto, comenzaron a llamarme constantemente con las preguntas: “¿Cuándo y a quién le entregaste el documento que te dimos el año pasado?”. Maldito sea el día en que se reveló mi costumbre. © Oídoporahí / Vk

¿Quizás tú también has tenido experiencias curiosas relacionadas con la entrega de comida o de alguna otra cosa? ¡Cuéntanos al respecto en los comentarios!

Imagen de portada Dostavista / Pikabu
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