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20 Personas que solo querían sobrevivir a otro día de trabajo, pero entonces aparecieron los “adorados” colegas

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Es muy fácil aburrirse durante las interminables y monótonas jornadas laborales. Sin embargo, por fortuna o no, siempre habrá algunos colegas que les agregarán variedad a nuestros cinco días de trabajo. Puedes reírte de ellos durante las reuniones familiares o enfadarte por sus rarezas, pero definitivamente, es poco probable que logres olvidarlos.

Genial.guru cree que definitivamente hay que tomarse un descanso de la rutina. Y por eso no podíamos pasar por alto las historias de personas que lograron obtener una buena sacudida en su lugar de trabajo.

  • Teníamos a un hombre en nuestra oficina que vivía con su madre. Su mamá le decía constantemente que era hora de que se casara, por lo que comenzó a proyectar sus instrucciones sobre sus compañeras. Tan pronto como una empleada llegaba sin maquillaje, él le preguntaba si había roto con su novio. Si alguna colega le ofrecía a alguien hacerle un café, él decía que su instinto maternal se había despertado y que era hora de que tuviera hijos. Y una vez la madre de este desafortunado señor llegó al trabajo y organizó una “exhibición”, diciéndoles a todas lo genial que era su hijo. No se le acercó ni una sola “candidata”. © Habitación № 6 / VK

  • Esto que me pasó parece la encarnación de un viejo chiste o algo así. En la oficina, un colega me pidió un préstamo urgente hasta el día de pago. Se comprometió a devolverlo justo a tiempo, porque en la oficina todos reciben el salario el mismo día. Se lo presté, no era una cantidad muy grande, unos 65 USD, y pagaban el salario en una semana (el día 15).
    Llegó el día 15, el colega no se me había acercado, no me había escrito, no me había llamado.
    Llegó el 16, decidí preguntarle yo. El colega dijo que me lo devolvería mañana.
    17, 18: “Estoy muy ocupado, tengo mucho trabajo”.
    Llegó el 19, le volví a preguntar, me dijo que me lo devolvería “mañana” otra vez.
    Está bien, pensé, que esté en su conciencia. Comencé a preguntarle todos los días. Y sus “mañanas” continuaron. Me preguntaba cuánto tiempo más aguantaría su conciencia. Comencé a preguntarle una vez por semana. El día de pago, el 15 del mes siguiente, se lo pregunté con más insistencia. Y él me dijo la siguiente frase: “Te dije que te lo devolveré mañana, ¿por qué preguntas todas las semanas?”. © Dronuzka / Pikabu

  • Tenía una colega en el trabajo que hacía un plato para su novio frotando pan fresco con las manos justo encima de la mesa de trabajo y lo espolvoreaba todo con sal. Después toda la mesa y el suelo estaban llenos de migas. Pero cuando empezó a secar sus bragas sobre una de las computadoras, ya nadie pudo aguantar. La despidieron después de que empezó a apoyar los pies sobre la mesa. Y esto no incluye sus eternos escándalos con todos los empleados. © Carolina Bovizage / Genial

  • Trabajé como secretaria de una gerente en una enorme empresa comercial con una gran cantidad de personal. Noté que habían empezado a desaparecer cosas de mi mesa y de los cajones: un té, azúcar, unos bolígrafos, unas pegatinas. Nada serio, pequeñas cosas, pero aun así era muy desagradable saber que alguien revisaba mis pertenencias mientras no estaba. Y una vez le llevé un informe a mi jefa, y ella lo abrochó con mis clips adornados con cerezas. © Oídoporahí / VK

  • Esta historia es del lejano 1999. En el departamento donde yo trabajaba entonces, había un jefe que no les agradaba mucho a los empleados. Tenía la costumbre de venir a nuestra oficina y quedarse parado a nuestras espaldas durante mucho tiempo, observando lo que estaban haciendo sus subordinados. Además, esto sucedía en silencio, sin ningún diálogo. A muchos esto no les gustaba ni un poco, pero nadie se atrevía a decirlo de frente.
    Una vez, este hombre dejó escapar que había abierto un ICQ. No fue difícil encontrarlo en ICQ, ya que lo había registrado con su correo corporativo. Después de un tiempo, le pedí amistad y comenzamos a comunicarnos. Por supuesto que él no sabía que era su colega la que estaba en correspondencia con él. Debo aclarar que en ese momento él estaba divorciado y estaba en busca de una bella desconocida. Conocía bien a mi jefe, sus costumbres y modales, así que muy pronto de una amiga por correspondencia, me convertí para él en la hermosa dama con la que anhelaba encontrarse personalmente.
    En algún momento me pidió una foto y tuve que enviarle la de alguna belleza de Internet. Después de eso, el hombre quedó enamorado por completo, mantenía esa correspondencia sin parar y rogaba por un encuentro. Te preguntarás para qué necesitaba yo todo esto. Bueno, te responderé. Desde el comienzo de nuestra comunicación virtual, dejó de ingresar a nuestro departamento y de poner nerviosos a los empleados. Y la gente finalmente pudo trabajar en paz. © Ludmila / Genial

  • Cuando conseguí un nuevo trabajo, era bastante callado y retraído. Y una colega, que había conseguido el trabajo solo un mes antes que yo, de repente decidió que estaba encima de mí, y comenzó a ser grosera constantemente. Pero aun así, yo trabajaba de manera más eficiente. Al final, mi jefe vio todo esto y la puso oficialmente a trabajar bajo mi supervisión. © Shrinivas Temkar / Quora

  • Estaba en la oficina haciendo mi trabajo. Se asoman al despacho:
    —¿Puedes, por favor, hacer una foto de la invitada con el obsequio a las 14:00?
    Y son las 13:59. Aclaro:
    —¿Entonces ya está aquí?
    —No, llegará más tarde.
    Pasan unos minutos, se asoma otra persona:
    —La invitada vendrá en 20 minutos, ¿le harás una foto?
    —Por supuesto.
    20 minutos después, voy al estudio para sacar la fotografía, pero no hay nadie. Pregunto:
    —¿Dónde está la invitada?
    —Se fue hace 10 minutos, ¿por qué no viniste a tomarle una foto?
    Sí, es cierto, ¿por qué será? © mr.lesnik / Pikabu

  • A veces me asombran las conexiones increíbles que pueden construir algunas personas en su cabeza. Recién estaba acariciando con placer las hojas de una flor muy agradable al tacto, y una colega me dijo que lo hacía porque era hora de que yo tuviera hijos, ya que el instinto maternal me exigía que acariciara niños. © ol_fa_sol / Twitter

  • Tenía una colega que constantemente gastaba todo su salario en liquidaciones de ropa, ¡y luego comía en secreto la comida de otras personas del refrigerador! Y siempre aparecía en la cocina cuando alguien estaba comiendo y lo miraba con ojos hambrientos. La directora solo se reía en respuesta a nuestra indignación, hasta que esa mujer se comió casi toda la comida que había sobrado de la fiesta corporativa de Año Nuevo. Entonces la jefa también estaba furiosa. © Oksana Kazachenko / Facebook

  • Una colega, jefa de un departamento, entró corriendo y me pidió que le dijera a su nuevo empleado que apestaba tanto a sudor que los otros cinco colegas se estaban ahogando. Y olía así todos los días. Me negué. Ella sufrió durante mucho tiempo, pasó otras dos semanas tratando de decírselo, pero no pudo. Y tomó una decisión brillante: lo despidió por no haber pasado el período de prueba. © Oídoporahí / Ideer

  • Hace poco me ascendieron y me trasladaron al departamento comercial, a un puesto bastante serio. Después del primer día de trabajo, me fui sin bloquear mi computadora: simplemente no sabía que tenía que hacerlo. Volví por la mañana y había una pegatina en el monitor: “Bloquea la computadora”. Un poco más tarde, mi jefa entró y me dijo en un tono severo: “Si te olvidas de bloquear la computadora otra vez, desde tu correo electrónico se enviará por accidente una declaración de amor a todos los colegas hombres”. Así son nuestras “medidas duras”. © Oídoporahí / VK

  • Una mujer que trabaja conmigo cría hurones en su departamento. Según los últimos datos, su número es de 28 ejemplares. No sé si los hurones tienen un efecto positivo en el sistema nervioso y en la billetera. Pero puedo decir una cosa: esa mujer no ozoniza el ambiente de la oficina. Podemos determinar fácilmente por el olor si vino al trabajo hoy. © Oídoporahí / Ideer

  • En la oficina, junto a mí había un colega muy molesto que, además, criticaba constantemente cualquiera de mis acciones. Aclaro: me siento más cómodo trabajando cuando tengo todo lo que necesito siempre a mano sobre la mesa. Y también me encanta decorar todo con diferentes cosas divertidas con imágenes. Y ese colega se jactaba constantemente de su escritorio impecablemente ordenado. Bueno, un día pasó detrás de mí y, con un chasquido de lengua reprobatorio, soltó: “Una mesa desordenada, una cabeza desordenada”. Yo, sin siquiera mirar a mi colega, simplemente respondí: “Y tu mesa está vacía”. Hizo un sonido desagradable y se fue. © Mike Bowerbank / Quora

  • Teníamos un compañero en el trabajo que se hacía el alfa, se jactaba de sus historias amorosas, decía constantemente que las mujeres son de segunda clase (el grupo era predominantemente femenino). Podía ofenderte y no consideraba necesario cumplir con sus deberes (“las mujeres deben trabajar”). Y después de otra reprimenda, de repente vino su madre y comenzó a suplicar que no ofendieran ni despidieran a su amado hijito. © Oídoporahí / Ideer

  • Mi jefe es una persona un tanto especial. Entre nuestro personal hay un astrólogo, un quiromántico y, la más reciente, una intérprete de sueños. El trabajo es aburrido: ventas, salario medio. Pero no renunciaré a mi trabajo por nada en el mundo, porque ahora puedes oficialmente no venir a la oficina si soñaste con un pez muerto: porque “no habrá ningún beneficio con tu presencia, mejor quédate en casa”. Y el salario sigue goteando. © Oídoporahí / Ideer

  • Era lunes, teníamos una reunión laboral estándar. Y yo no había desayunado ese día y ya tenía mucha hambre. Nuestro jefe, mientras tanto, preguntó si teníamos algo que quisiéramos compartir, estaba esperando una respuesta. Y entonces, como si hubiera recibido una orden, mi barriga emitió tal rugido que se pudo escuchar incluso en el otro extremo de la habitación. Mi jefe reaccionó maravillosamente: “Bueno, aquí es donde concluimos nuestra reunión”.
    Más tarde, cuando regresé a mi lugar de trabajo, me atacaron con mensajes por Skype sobre lo impresionante y asombroso que había resultado el sonido. © Vanya Rajput / Quora

¿Te ha tocado trabajar con colegas muy peculiares?

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