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10 Duplas de telenovela en las que más que fuego, hubo hielo

De una telenovela lo más probable es que recordemos a su dupla protagónica. Amores imposibles, rivalidades eternas, madres separadas de sus hijos. Verdaderos culebrones cuya trama nos mantiene pegados al sillón y con la mirada fija en el televisor al menos durante una hora. Tanto los disfrutamos que solemos olvidar que detrás de esas apasionadas historias hay cámaras, luces, muchísimas personas y un guion que repetir. Y sí, entre toda esta realidad, los protagonistas a veces no se aman tanto como parece (o como intentan demostrar del otro lado de las luces).

1. Itatí Cantoral y Eduardo Yáñez en Amores con trampa

Contradiciendo la excelente química que transmitían, no bien el director gritaba “corte”, la historia de amor se deshacía como la carroza de Cenicienta. Al parecer, esto tenía que ver con el disgusto que manifestaba Yáñez antes las constantes equivocaciones y olvidos de libreto de la actriz.

En ese momento Itatí negó los rumores, sin embargo, años después estos se reavivaron. Sucede que ella fue convocada para protagonizar una nueva telenovela y, según afirman, su condición fue no estar cerca ni mucho menos tener como pareja a Eduardo Yáñez.

2. Michelle Vieth y Arath de la Torre en Amigas y rivales

Sus interpretaciones fueron convincentes en la telenovela, sin embargo, desde el principio se supo que no había buena química entre ambos y que discutían en el set ante un mínimo desacuerdo. Los rumores no hicieron más que acrecentarse cuando a tres días de terminar la grabación del programa, Michelle faltó al rodaje sin avisarle a nadie. Como consecuencia, no participó del último capítulo.

Aunque ella justificó luego su ausencia aduciendo una gastroenteritis, esto no alcanzó para hacer cambiar de opinión a quienes dudaban de la relación. Desde entonces, la fallida dupla no se ha repetido en ninguna otra ficción.

3. Victoria Ruffo y Ariadne Díaz en La malquerida

Al parecer, los pleitos que protagonizaron las actrices en la telenovela traspasaron la pantalla. Se decía que madre e hija en la ficción no se saludaban cuando se apagaban las cámaras, y además, que Ariadne criticaba la actuación de Victoria mientras estaban grabando. Claro que su “madre” no tardó en ponerla en su lugar y esto generó que no quisieran volver a coincidir en otras telenovelas.

Aunque tiempo después en una entrevista Victoria negó esta supuesta mala relación, la verdad es que no sonó del todo convincente.

4. Ana Colchero y Christian Meier en Isabella, mujer enamorada

Se estrenó en Perú a fines de los años noventa y fue una de las producciones más exitosas de América por aquella época. Sin embargo, parece que la relación entre los protagonistas era difícil en las grabaciones, y las causas se atribuyen a los supuestos “aires de diva” de la mexicana, que hoy ha dejado por completo la actuación y volcó su veta artística en la escritura.

Cuando al tiempo de su estreno el rating de la telenovela cayó, se les preguntó sobre estos rumores y si la supuesta mala relación podría tener que ver con aquella baja. Él lo negó, aunque hizo hincapié en que no eran amigos. La verdad la tienen ellos y sus compañeros de elenco.

5. Gabriela Spanic y Mauricio Islas en Prisionera

Gabriela Spanic y Mauricio Islas protagonizaron Prisionera en el año 2004, pero su relación fuera de las cámaras era difícil. En Confesiones de novela, la actriz contó en directo lo que pensaba de su pareja en la ficción. Según su parecer, él tenía celos profesionales y la tensión aumentó cuando ella lanzó su propio proyecto, que incluía un libro y un disco, además de la novela.

Los celos profesionales del actor por la mayor atención hacia la actriz serían entonces los responsables de haber generado roces insalvables entre ambos. “No me decepcionó como actor, sino como persona”, remató la estrella en aquella entrevista, donde no quedó lugar para las dudas.

6. Alicia Machado y Daniela Castro en Una familia con suerte

En el año 2011, Alicia Machado y Daniela Castro compartieron pantalla en Una familia con suerte, que fue un refrito de la telenovela argentina Los Roldán. La novela fue exitosa, y esto se debió en parte a la buena energía que había en el elenco, excepto entre Alicia y Daniela, cuya rivalidad en la ficción traspasó bruscamente la pantalla. Tanto que los tirones de pelo “ficticios” terminaban pareciendo demasiado reales.

Si bien en aquel entonces se atribuyó la intensidad a la escena misma, tiempo después la propia Alicia Machado se sinceró a sus anchas sobre lo que sentía sobre su rival diciendo que esta le hacía la vida imposible, que nunca una compañera de trabajo la había tratado tan mal y que hizo de todo para que la corrieran de la novela.

7. Itatí Cantoral y Pedro Fernández en Hasta que el dinero nos separe

Itatí Cantoral y Pedro Fernández cautivaron al público en la telenovela Hasta que el dinero nos separe. Sin embargo, a tres semanas de su estreno, ya corrían los rumores acerca de la mala relación que había entre la pareja: celos profesionales de ella hacia él y quejas del actor a la producción sobre las impuntualidades de la actriz eran las cosas que más se escuchaban.

Tanto que fue el propio actor quien salió a desmentir los rumores y cerró el tema asegurando que se trataba de puras especulaciones. La verdad, también en este caso, la sabrán ellos.

8. Eduardo Capetillo y Fernando Colunga en Soy tu dueña

Aunque en la novela eran amigos, se dice que la buena energía y el compañerismo se esfumaba no bien se apagaban las cámaras. Al parecer, a Fernando Colunga le molestaba la falta de disciplina de Capetillo, que chocaba de lleno con la prolijidad, meticulosidad y exigencia del protagonista.

9. Bárbara Mori y Yadhira Carrillo en Rubí

Al parecer, la malvada Rubí se tomaba muy en serio su papel, y las bofetadas que se daba con sus compañeros de elenco eran tan fuertes como reales. A propósito de la nueva versión del melodrama, Yadhira Carrillo, quien interpretó a Helena Navarro en 2004, aseguró que le resultaban difíciles aquellas escenas de peleas porque las bofetadas de su compañera eran muy fuertes, tanto que le dejaban la mejilla marcada y tenía que recurrir al hielo por un buen rato.

También aclaró que esto no tenía que ver con que se llevaran mal ni mucho menos. Más bien seguían las órdenes del director, que al comenzar a grabar les decía: “Es mejor una cachetada bien dada que muchas malas”.

10. Ernesto Laguardia y Eduardo Yáñez en Amores con trampa

Se dice que los roces entre ambos actores tuvieron que ver con el ego de los galanes y con choques por el modo de trabajar de cada uno. Al parecer, el modo metódico de Laguardia no coincidía con el de Yáñez.

De hecho, cuando a Ernesto Laguardia se le preguntó sobre esta supuesta mala relación, él negó ser amigo de Yáñez y dejó bastante en claro, sin decirlo explícitamente, que su relación estaba lejos de ser la ideal.

¿Qué tipo de personaje crees que no puede faltar nunca en un buen melodrama? ¿Siempre estás del lado de la buena o a veces prefieres a la malvada?

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