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15+ Usuarios de Genial recuerdan los momentos vergonzosos que tuvieron en su época como estudiantes

El colegio, la secundaria y la universidad son lugares donde se viven muchas experiencias. Algunos recuerdan escapar de clases, llegar disfrazado a un supuesto evento, hablar en público y hasta hacer porras en peleas. Por eso y más, les pedimos a los usuarios de Genial que compartieran aquellas anécdotas de su etapa escolar y que todavía conservan con humor.

Genial.guru elaboró un listado con las mejores respuestas de estas experiencias dentro y fuera del aula de clases.

  • Mi primer día de clases fue genial, hice amigos y los profesores me encantaron. También les caía bien a todos. Ese iba a ser mi año, lo sabía. Hasta que me di cuenta de algo: ese no era mi salón. Koren Bashir

  • Cuando empecé la primaria, me iba a la escuela sin desayunar porque siempre he tenido la mala costumbre de acostarme tarde. Así que mi mamá llegaba al colegio con el desayuno en una canasta gigante que parecía que llevaba comida como para un día de campo. Ella le pedía el favor a la maestra de que me dejara salir a desayunar porque no lo había hecho en casa. La verdad es que era una humillación frente a mis compañeros de clases y lo hizo varias veces hasta que le pedí que no lo hiciera porque mis compañeros me molestaban todo el tiempo por eso. Oscar Lam

  • Yo llegué a la escuela con mi vestuario para el baile y maquillada, pero me equivoqué de fecha, el festival era al día siguiente. Así me quedé toda la clase y todos se burlaban de mí y en el recreo todos me veían raro. Nancy Hernandez

  • Una vez se burlaron de mí porque mi mamá me pidió que me sentara en sus piernas. Así que volteé, los vi y les dije: “¿Qué? Yo sí tengo una mamá que me ama”. Una compañera me contestó y dijo: “Aprovecha ahora que la tienes, mi mamá murió hace 3 años”. Ese fue el momento más embarazoso. Nelson Javier JC

  • En la primaria gané un concurso de oratoria y me llamaron para pedirme que diera unas palabras durante una ceremonia en homenaje a la bandera. Terminé mis líneas sin problema frente al micrófono, a pesar de tener gripe, pero un moco me traicionó cuando me hizo sorberlo y retumbó en toda la escuela. Cphool Iphool

  • Cuando iba a graduarme, tuve que hacer el primero de tres laboratorios, a donde tenía que llegar con mi traje de práctica profesional: falda arriba de la rodilla, saco, blusa y corbata, junto con unos hermosos tacones altos y calcetines del color de mi piel. Parecía una Barbie, pero de camino al colegio, me caí y llegué con las medias rotas. Tuve que ir directo al baño a quitármelas y quedarme sin ellas el resto del día. Andrea de Ibarra

  • Cuando estaba en secundaria, un compañero que me gustaba gritó frente a todos que yo también le atraía y preguntó si quería ser su novia. Me dio tanta vergüenza que, en vez de decir sí, dije no. Él se sintió mal y cuando traté de aclarar todo me mandó a la “friend zone” por un tiempo. Angel Glez

  • En primer grado, tuve muchos problemas para defecar. Mi mamá siempre me mandaba con un calzón en la mochila porque estaba cansada de que la llamaran del colegio para que me fuera a limpiar. Paula Segura

  • Esta no es mía, es de mi hermano Enrique: cuando recién llegó a la secundaria, un compañero del salón al que apodaban “Conan” iba a pelear a la salida con otro alumno. Él asistió a la pelea para apoyar a su compañero y comenzó a gritar: “¡Vamos Conan, tú puedes! ¡Pégale! ¡Conan, estoy contigo! ¡Dale duro, Conan!”. Con tal de hacer un nuevo amigo, mi hermano lo estaba apoyando con todo. De repente, se le ocurrió preguntar a otro espectador: “Oye, ¿y por qué se están peleando?”, a lo que el espectador respondió: “Es que el otro lo llamó ’Conan’ y no le gusta”. JL Matus

  • Un día, la profesora me mandó a ver al director y este me pidió que me sentara en una esquina de su despacho mientras seguía trabajando. De repente, veo que entra la jefa de estudios y cierra la puerta con cerrojo sin darse cuenta de que yo estaba adentro. Luego ya todo lo demás fueron risas nerviosas. Adán CH

  • Cuando la profesora de matemática me preguntó: “¿Usted qué hace aquí?” y le dije: “Vengo a cursar mi cuarto año”. Durante el tercer año, tuve que dar un examen recuperativo de toda la materia y, como nunca aprobé un test con ella, se quedó en shock al ver que yo había pasado de grado. Cristian Cabrera

  • Mi papá me llevaba a la escuela y yo, un día, no quería entrar a clases. Entonces decidí subir la reja y saltarla, lanzando mi mochila y descolgándome de espalda. Cuando ya estaba del otro lado, me agaché para recoger mis cosas, pero alguien ya las tenía en la mano... Era mi papá. Antonio Villalobos

  • Tuve un profesor que vestía siempre de negro. Un día, estábamos todos hablando justo antes de que él entrara al salón. Cuando llegó, todos se callaron y solo se escuchó mi voz decir: “Parece un cuervo”. Conchi Artell Berbel

  • Un día llegué corriendo a clases, me senté y sentí un olor a caca horrible. Yo volteaba discretamente para ver de dónde venía el aroma, pero los demás, que ya estaban en clases, solo me miraban a mí. Una amiga, que estaba sentada detrás de mí, me tomó de la mano y me sacó del salón. Una vez afuera, me dijo: “Revisa tus zapatos”. Resulta que era yo la que había pisado caca de perro. Sentí mucha vergüenza, fui a lavar mis zapatos y ya no quería regresar a clases. Villalpando Cristina

  • Una profesora me preguntó frente al salón si me gustaba una niña. Yo quedé mudo y todos los demás empezaron a silbar. Me puse verde de la vergüenza. Adolfo Jeovanni Pavon Osorio

¿Cómo viviste tu época como estudiante? ¡Comparte tus anécdotas más abajo!

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