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16 Pruebas de que, si tienes un gato, tendrás otro. Y luego otro. Y otro más

Cualquiera que haya adoptado un gato sin hogar al menos una vez en su vida sabe que es imposible resistirse al encanto de un gatito mojado bajo la lluvia o sacar a una gata embarazada a la calle. Al final, como dice el dicho: donde come uno, comen dos. O incluso hasta tres.

Genial.guru encontró a personas que piensan que un gato es bueno, pero muchos gatos es incluso mejor.

1. “Tika se comía los pepinos del invernadero, pero cuando comenzó el invierno, llegaba a la puerta a pedir comida. La adoptamos. Ella comía y engordaba; pero después, inesperadamente, dio a luz. Pensamos que solo era gordita”

“Busqué en Internet cómo atender el parto de una gata. Desde entonces, tengo un poco de canas y otro par de gatos. Mi esposo me dijo: ’Si nace un gato pelirrojo, nos lo quedamos’. Yo le dije que, si nacía un gato gris, también nos lo quedaríamos. Nacieron un gatito pelirrojo y una gatita gris”.

2. “A aproximadamente las 10 de la noche, llegó este invitado al trabajo. Lo dejé pasar. Yo solo tenía una bolsa de leche y pan. Corté el pan en pedazos, lo sumergí en leche y se lo di. Él se comió todo sin masticar. Es el cuarto gato desde principios del 2019, y estas cosas suceden precisamente durante mi turno en el trabajo...”

Al final, resultó que no era un gato, sino una gata. Y quien lo encontró dijo estas palabras: “Donde caben 4, caben 5”.

3. “Fue en 2017. Me pareció escuchar el sonido de una gaviota. Fui a ver y, bajo una valla de concreto, había un gatito maullando. Así llegó Sam a nuestra casa”

“Después de un año, decidimos adoptar un segundo gatito para que el otro no se aburriera de destruir la casa solo. Al ver anuncios, vi a un fold escocés de dos años con los ojos tristes y me enamoré. Así llegó a nuestra casa una criatura flemática, pero bastante tierna de nombre Mura”.

“La última gatita llegó este verano a nuestro trabajo. Al parecer, venía del bosque. Se quedó cerca de nosotros hasta el final del día. La jornada laboral había terminado hace media hora. En ese momento, mi esposo literalmente ’estalló’, diciendo que la llevaría a casa. La colocó en una caja y nos fuimos a casa. La llamamos Eluna”.

4. “Vivimos en un sector privado. Hace un mes, saqué a mi perro a dar una vuelta por la mañana y escuché un ruido extraño. Me dirigí hacia él y encontré esto”

“En nuestra casa tenemos dos perros, así que no pudimos adoptar a toda esta familia. Decidimos darles de comer, no molestarlos y, después, veríamos qué hacer con la situación. Ayer, nuevamente salí con el perro y en el pórtico me encontré a otro gatito recién nacido. Así es, también había otra gata mamá.

Toda la familia quedó sorprendida. No sabíamos por qué las gatas de toda la zona habían decidido elegir nuestro hogar. Al final del día, teníamos una gata gris con 4 gatitos bajo nuestro pórtico y una gata pelirroja con 4 gatitos sobre el pórtico”.

“Se unieron y alimentaban a sus hijos juntas. Ellas se turnaban y se iban a hacer sus cosas. Comían del mismo plato, no se peleaban por la comida y, en general, no eran conflictivas.

Así fue como, en un mes, nuestra familia aumentó literalmente en 10 nuevos miembros. Nuestros conocidos estuvieron dispuestos a adoptar a los pelirrojos y de diferentes colores. Nosotros nos quedamos con el resto”.

5. “Soy Sonia, tengo 5 gatos. Un día, mi hija trajo una gatita de la calle para ’darle de comer’”

“Vivimos en una casa privada y tenemos un jardín. No se puede mantener a un gato encerrado por completo, así que ella andaba por todos lados. Un día, dio a luz a 4 gatitas. Por cierto, todas fueron hembras”.

6. “En el trabajo de mi vecina vivía una gata de nombre Musya. Cuando la vecina renunció, su jefe le dijo que no tenía intención de cuidar de la gata. Ella ya tenía 5 gatos en su casa. Entonces, pensó que, en donde comen 5 gatitos, también puede haber espacio para un sexto”

7. “Es el tercer y último gato en mi vida”

8. “Aquí tenemos a nuestro tercer gato... Uno de nuestros gatos lo trajo hoy a casa”

9. “El gato de rayas trajo a casa al gatito gris. Posiblemente le dijo: ’¡Ven conmigo, conozco a personas que sirven muy rico de comer!’. Tuvimos que adoptarlo”

10. “En la casa de campo, nuestro gato trajo a una gata. Ella dio a luz en una cabaña. No nos dejan agarrarlos. Viven en el pórtico trasero, así que les construimos una casita”

11. “Una gata callejera trajo a un gatito a mi puerta. Él era demasiado agresivo. Después, la gata se fue y regresó con otro”

12. “’Si adoptamos a un tercer gato, todos pensarán que estamos locos’, dijo mi esposo. Te presento a Phoebe, tiene 8 semanas”

13. “Tenemos dos gatos que se portan bien. Adoptamos a un tercero. No debimos tentar a la suerte”

14. “A Loky lo trajimos de la calle en pleno otoño. Un año después, pasó lo mismo dos veces con Smoky y Flopy”

“La gata de mi amiga dio a luz y adoptamos a nuestro cuarto gatito. Él me recordaba mucho al gatito del anuncio de Whiskas.

Son tan diferentes: cada uno tiene sus propios hábitos, peluches y lugares favoritos para descansar. Nuestros gatitos están castrados, en casa no hay ningún olor y ningún problema, solo antiestrés y alegría de un ronroneo constante. Como dicen por ahí, ¡sin un gato, la vida no es la misma!”.

15. “Un invitado inesperado. Parece que será el gato número 3. En general, no quería un tercer gato, pero conquistó mi corazón”

16. “Un día, vi a un gatito en Facebook, un pequeño Batman negro, y convencí a mi esposo de que lo adoptáramos. Después de un par de meses, mi esposo de pronto expresó sus pensamientos en voz alta: ’He estado pensando, ¿quizás deberíamos adoptar otro gato?’”

“Dejamos este pensamiento de lado, ya que la idea de tener dos gatos era una locura. Un día, por casualidad, en un mercado vimos a un niño con un gatito, al cual alimentaba con tortillas. Comprendí que ese gatito no duraría mucho tiempo, así que tuvimos que adoptarlo. Después de un tiempo, el televisor comenzó a fallar. Mi esposo fue al patio a ver qué pasaba y regresó con un gato gordito y pelirrojo. Lo dejamos entrar a casa solamente para ’darle de comer’”.

“Los otros gatitos fueron salvados de una zanja por mis vecinos. Después, mi esposo rescató a una gata que estaba bajo las ruedas de un coche. Otros gatitos llegaron a nuestra casa gracias a grupos en Facebook. Cada vez, decíamos que era ’nuestro último gato’. La ’última’ es la gata número 15; a ella la encontré en la calle y la traje a casa para darle de comer. Finalmente, se quedó con nosotros”.

¿Cuántos gatos tienes? ¿Estás listo para adoptar uno más?