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17 Historias de familias que estaban tan “unidas” como el agua y el aceite

Existen personas tan rápidas para pensar en actitudes codiciosas que no tienen ni un poco de miedo en decir cosas hirientes. Estos comportamientos pueden venir incluso de familiares cercanos, ya sea una suegra que aparece con un presente mezquino o una tía que guarda el pan en la alacena y lo deja allí olvidado por siglos. Nosotros sabemos lo desafiante que puede llegar a ser lidiar con este tipo de parientes, por lo que deseamos que el humor esté presente en todas las relaciones.

¿Cuál de todos tus parientes tiene una actitud tan mezquina que hasta da miedo? ¿Cómo reaccionas ante estas situaciones?

  • Yo les compro ropa de marca a mis parientes, y recibo regalos como esmaltes para uñas o jabones. Un día, un miembro de mi familia me pidió que le guardara unas joyas, diciendo que eran para regalar. Me puse un anillo y posteé una foto. La pariente la vio y, en ese mismo momento, me pidió que le devolviera las cosas. Según ella, soy solo una arrimada y no pertenezco a la familia. © Ana Paula Matsuda / Facebook
  • Cuando estaba soltera, pagaba el alquiler de una casa para mis padres. Nunca me devolvieron el dinero y seguí pagando, hasta que me casé y me mudé de ciudad. Pasó un buen tiempo, mi madre me vino a visitar y me acusó. Dijo que habían sido desalojados de la casa por falta de pago y que la culpa era mía por no haber pagado más la renta. © Maria Aparecida Prestes / Facebook
  • Mis exsuegros siempre me daban regalos extraños. Una Navidad, mi suegro, extremadamente puntual, de una forma hasta desagradable, me dio un enorme reloj de pared. Dijo que el obsequio era porque suponía que no tenía uno. Y, encima, mi suegra me obsequió un delantal de encaje rosado. Detalle: no cocino y detesto la ropa o accesorios de ese color. Nunca lo usé. © Meghann Kaiser / Quora
  • Pasé algunos días en la casa de mi tía, que tiene cinco habitaciones. Nos dejó quedarnos en la mejor de ellas, que era aireada y tenía una buena cama. Dos días después, mi prima llegó y mi tía nos pidió que nos cambiáramos de cuarto. Supe que hizo eso porque mi prima ayudó pagando la cuenta de la luz. Pero yo también había ayudado haciendo las compras en el supermercado. Había comprado carne, pan y verduras. © Marcilene Fornero / Facebook
  • Tengo un tío que tiene una actitud extraña al hacer regalos. Cada fin de año, jugamos al Santa Secreto. El último año, utilizamos un sitio web como ayuda. Con esa herramienta pudimos colocar hasta lo que queríamos de obsequio. A mi tío le tocó su propia hermana y, entonces, solo de tacaño, en lugar de darle lo que ella había pedido, le regaló una camiseta gigante, sin siquiera una estampa, toda de color rojo. ¡Un horror! Fue decepcionante.
  • Mi marido y yo decidimos construir una casa juntos. Después de firmar el contrato, su madrastra decidió que ella también necesitaba una casa nueva. Quería mostrarles a todos que su vivienda era más grande y mejor que la nuestra. Se tomó el trabajo de contarle a toda la familia que ellos construirían una casa, pero no le dijo a nadie que nosotros también estábamos construyendo una. © Catherine Carter / Quora
  • No tuve suegra, pero en compensación, tuve una tía que ¡no podía ser peor! Vivía diciéndome qué ropa debía usar, cómo debía comer y comportarme. En mi cumpleaños, me regaló una blusa usada tejida al croché, e incluso dijo que nunca había visto una prenda de semejante calidad. Estuve de acuerdo con ella, pero, por supuesto, estaba siendo irónica. © Maria Aparecida Prestes / Facebook
  • Tuve dos baby showers, uno para compañeros de trabajo y amigos, que fue organizado por mi mejor amiga, y otro solamente para la familia, ya que el espacio era reducido y no entrarían todos. Mi suegra apareció justamente en el que no había sido invitada y estuvo muy desagradable con las personas. Criticó la decoración hecha de mi amiga, la comida y los regalos, y dijo que los souvenirs eran baratos y cursis. © Alexis Danielle / Quora
  • Mi hermana menor se casó, pero venía a la casa de mis padres con frecuencia. Yo siempre viví con ellos. En todas sus visitas le regalaban dinero o algo caro para su vivienda. Algunos años después, mi madre se enfermó y mi padre falleció. Ella dijo que no iba a ayudar a cuidar a nuestra mamá, pues ella y papá nunca habían hecho nada para ayudarla. © Amanda Brito / Facebook
  • Ayudé a una pariente cercana que estaba pasando por un momento financiero delicado. Le llevé la canasta básica durante 6 meses y también ropa. Un bello día, la escuché diciendo que la mercadería era horrible y que la ropa era usada, que yo debería tener la decencia de darle comida de marca y ropa nueva. No dije nada y nunca más la ayudé. Ahora, cuando me reclama, solo le digo que no puedo hacer nada. © Carolyne Augusto / Facebook
  • Vi varios videos de costura y decidí dedicarme a eso, ya que tengo una máquina de coser desde los 12 años. Hice una camisa y publiqué el resultado de mi creación. Una prima vio el video y, como estaba esperando un bebé, quiso que le hiciera un guardarropa entero para el niño, pero gratis, pues como yo apenas había empezado, no sabía cómo hacerlo, ya que solo había cosido una camisa. © hhhhhhd5 / Reddit
  • Me invitaron al cumpleaños de una prima. Fue un evento especial, una fiesta grande y elegante de 50 años. Toda la familia estaba presente. Y sucedió que la cuñada de mi prima fue la única en aparecer en el evento con chanclas. Pero lo peor fue su actitud, pues no se tomó el trabajo de siquiera llevar un regalito para la cumpleañera. Me quedé helada al presenciar eso.
  • Mi suegra, que me “adoraba”, siempre me pedía la tarjeta prestada para comprar cosas y, cuando llegaba la factura, nunca pagaba. Cierta vez, me pidió prestada una cantidad para saldar una cuenta que no tenía forma de pagar. Se la presté, pero cuando quise cobrarle, pasé a ser “la peor persona”, y nunca más vi el dinero. © Adrianna Britto Fonseca / Facebook
Ten en cuenta: este artículo se actualizó en febrero de 2023 para corregir el material de respaldo y las inexactitudes fácticas.
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