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Familia duerme junto a su perro mayor en el sofá de la planta baja porque no le gusta dormir solo

Las mascotas son mucho más que animales de compañía. Ellas están ahí cuando necesitamos cariño, presienten nuestro dolor y nos consuelan con sus mimos, llenan el hogar con su alegría y son felices si nos ven alegres. Enseguida se ganan nuestro corazón y pasan a ser miembros de la familia tan importantes como cualquier otro. Y cuando ellas son las que precisan ayuda, por supuesto que se la damos sin pensar.

Genial.guru quiere contarte la historia de una familia que no dudó un segundo en modificar su rutina para que su perro, Spike, siguiera durmiendo como más le gustaba: bien acurrucado junto a sus seres queridos.

Una familia anhelaba una mascota y encontró a Spike

En 2012, la familia Morris, de Reino Unido, tuvo el deseo de adoptar una mascota. Así que se dirigieron al refugio Dogs Trust Leeds, donde conocieron a Spike, quien por ese entonces tenía unos cinco años y medio. Enseguida se dieron cuenta de que el perrito cumplía con todas sus expectativas y decidieron llevarlo a casa.

Spike se hizo un lugar en el corazón y en la cama de su familia

La primera noche que Spike pasó en la casa de su nueva familia fue inolvidable. Resulta que los Morris habían dispuesto una cama para el perro en el piso de abajo, pues deseaban que el animalito se acostumbrara a dormir allí. Pero él tenía otros planes. Ni bien todo estuvo oscuro, saltó la puerta de la escalera (que la familia había dejado cerrada) y fue directo a meterse en la cama de mamá y papá.

Después de esa primera noche, algo que comenzó a gustarle mucho a Spike es dormir acurrucado junto a alguien de la casa. A lo largo de los 9 años que lleva con su familia fue adquiriendo otros hábitos. Por ejemplo, le encantaba sentarse haciendo equilibrio en el respaldo del sofá, y se obsesionó con jugar a atrapar pelotas de tenis. Si nadie podía aventarle una, él subía al piso de arriba y empujaba la pelota con la nariz hacia abajo. Luego corría a buscarla.

Un perro feliz a pesar de todo

Ahora, Spike tiene 14 años y medio. Debido a la edad, ya no puede subir las escaleras, pero eso no es problema para seguir durmiendo junto a sus seres queridos como lo hacía antes. La familia Morris ideó un plan para que su mascota no tenga que dormir sola.

Alrededor de las 9 p. m., a Spike le da sueño. Así que cada noche, un miembro de la familia se turna para dormir con él en el sofá cama del piso de abajo. Si se tardan en armarla, el perro comienza a dar vueltas para avisarles que ya está listo para acostarse.

Además de los impedimentos que le provoca la vejez, Spike padece un cáncer de crecimiento lento y sufre las secuelas de varios accidentes cerebrovasculares. A pesar de todo lo que le ha sucedido, es un perro muy feliz. Aunque ya no escucha el timbre y no corre a la puerta para saludar a su familia cuando llega de la calle, su cola siempre se menea cuando lo despiertan para darle los buenos días. Él sabe que lo aman, y seguro agradece los cambios que sus amos hicieron para ayudarlo a no sentirse solo.

¿Qué cambios en la rutina hiciste alguna vez por el bienestar de un animal? ¿Por qué dirías que tu mascota es especial para ti?

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