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Un perro callejero se cruzó con un equipo en medio de una competencia en la selva, y encontró una nueva familia

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La vida podría sorprenderte en el lugar y en el momento que menos esperas. A veces podría tratarse de una casualidad o meramente del mismo destino, pero, sin duda, hay eventos cruciales que dejan una huella en tu corazón. Mikael Lindnord es un corredor de raids de aventuras, una mezcla de dos o más disciplinas de resistencia. En una de sus travesías, se encontró con un perro callejero que cambió el sentido de su recorrido y marcó su vida para siempre: Arthur. Era un perrito desconocido, pero hoy es un integrante más de la familia Lindnord y tiene un hogar lleno de amor.

Genial.guru aplaude los gestos amables que tienen las personas con los animales y, además, adora los finales felices. Por ello, te invita a conocer la conmovedora historia de Mikael y Arthur. Sin duda, estaban hechos para estar juntos.

Una albóndiga sueca y un acto de generosidad

En el 2014, Mikael estaba en Ecuador liderando a su equipo Peak Performance en el Campeonato Mundial de Carreras de Aventura, en donde tuvieron que demostrar sus habilidades en alpinismo, ciclismo, excursionismo y kayak en un recorrido de 700 km. El cuarto día, los integrantes del equipo estaban en una zona para cambiar de actividad y tuvieron un encuentro que cambió todo de manera repentina. Se trataba de un perrito que se encontraba en malas condiciones y tenía una herida en la espalda. El indefenso perro se acercó a Mikael, así que él le dio una albóndiga sueca para que comiera algo, pues se sintió mal por cómo se veía.

“Yo me quedo hasta el final”

La competencia continuó, pero luego de ese acto de generosidad, el perro los siguió durante toda la carrera. Después de unas horas, el can dejó de ser un desconocido y se convirtió en parte del equipo sin que lo planearan. Conforme avanzaban los desafíos, el integrante de cuatro patas seguía demostrando sus ganas de querer seguirlos hasta el final. En algunas zonas por las que caminaban, se encontraban con lodo y, para el perrito, era complicado avanzar, así que lo ayudaban a salir. Pero, lo más sorprendente fue ese momento en el que hizo de las suyas en el río.

Arthur, un perro aventurero y valiente

Cuando tuvieron que enfrentarse a la prueba de kayak, era necesario cruzar el río, pero eso no detuvo al integrante canino y se aventó al agua, mostrando que no le tenía miedo a nada. Nadó hasta que el líder pudo arrastrarlo a bordo. Un rato después, el perro volvió a lanzarse, pero esta vez fue porque estaba en busca de un pez. Esa pequeña aventura retrasó al equipo. Finalmente, Mikael decidió llamarlo Arthur; aunque antes había considerado muchos nombres mientras caminaban por la selva, creyó que ese iba bien con su personalidad. Arthur era orgulloso, seguro y nada agresivo, así que Mikael pensó en “el rey Arturo”.

Cualquier batalla valió la pena para estar con Arthur

Después de que terminara la carrera y Arthur cruzara la meta junto con sus compañeros, obteniendo la posición 12 en una lista de 54 equipos, comenzó una aventura más que sería un tanto complicada. La gente comenzaba a preguntar si el equipo se llevaría el perro a Suecia, pero lo primero que ellos querían hacer era llevar a Arthur al veterinario. Incluso habían pensado en conducir hasta el sitio donde lo encontraron, pero el compañero perruno había tomado una decisión y había mostrado que quería estar con el equipo. Además, no querían dejarlo atrás, pues ese lugar no era bueno para él, y sabían que, si lo dejaban, era posible que Arthur perdiera la vida.

“Nosotros, especialmente yo, sentimos que Arthur había hecho mucho por nosotros. No quise dejarlo atrás y decidí luchar por él”, comentó Mikael. Un día después del final de la competencia, empezaron la batalla para llevarlo a Suecia, trabajando arduamente. Fueron atendidos por el ministro de Asuntos Sociales ecuatorianos y por la Junta Sueca de Agricultura. La primera respuesta fue negativa, pero no se dio por vencido, pues estaba seguro de que Arthur valía la lucha. Después de todas las complicaciones y toda la ayuda de muchas personas, las cosas se acomodaron, justo 20 minutos antes de que el avión a Suecia partiera.

Un perro muy especial

“He estado en 60 o 70 países y he visto muchos perros callejeros, pero esta es la primera vez que me he enamorado de un animal, muy intenso y muy rápido. Nunca antes había tenido un perro”, contó. Después de obtener el permiso, Arthur fue atendido en Suecia por las heridas que tenía y estuvo en cuarentena durante 120 días. En marzo de 2015, Arthur pudo unirse a su nueva familia. “Al inicio, estaba un poco preocupada porque se trataba de un perro callejero, por mi hija Filippa. Tenía miedo de las enfermedades, pero después de la cuarentena, sabía que él estaría bien. Me di cuenta muy rápido de que este es un perro muy especial. Le dije a mi esposo que, si él sentía mucho por el perro, podía traerlo a casa”, aseguró la esposa de Mikael.

Hacer la diferencia en nombre de Arthur

Sin duda, Arthur encontró a una familia amorosa y comprometida. Buscando ayudar a otros animales como su mascota, Mikael decidió empezar Arthur’s Foundation, la cual busca seguir la Ley Orgánica de Bienestar Animal (LOBA), legislación que intenta minimizar el sufrimiento de los animales promoviendo la empatía, la adopción, la esterilización y la convivencia responsable. Además de esto, la historia de este perro aventurero está plasmada en el libro Arthur: el perro que atravesó la jungla para encontrar un hogar, y habrá una película titulada Arthur the King, en la que el actor Mark Wahlberg interpretará a Mikael.

Sin duda, esta hermosa coincidencia o magia del destino para unir a Mikael y a su fiel amigo Arthur es un gran ejemplo de que la vida está llena de sorpresas y, a veces, lo único que hay que hacer es abrir los brazos para recibirlas. ¿Qué opinas de esta historia? ¿Qué sentiste cuando viste por primera vez a tu mascota? Cuéntanos en los comentarios.

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