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La historia de Montserrat Caballé, una cantante cuya voz no solo deslumbró a Freddie Mercury

En la piel de Montserrat Caballé encontramos más de 120 papeles encarnados en obras de ópera, más de 100 discos lanzados al mercado y decenas de premios, incluido el Grammy. La cantante no solo conoció la gloria de la fama mundial, sino que también tuvo una vida familiar de felicidad plena. Durante más de medio siglo, estuvo casada con un hombre que abandonó su carrera en la ópera por ella y se dedicó por completo a su familia.

El 6 de octubre de 2019 se cumplió un año desde el momento en que la gran cantante abandonó este mundo. Genial.guru decidió rendir tributo a su figura contándote todos los hechos más relevantes de su biografía.

El nombre completo de esta diva de la ópera es María de Montserrat Bibiana Concepción Caballé Folch. Recibió su nombre en honor a la montaña sagrada de Santa María de Montserrat. La cantante nació el 12 de abril de 1933 en Barcelona, ​​en el seno de una familia pobre: una ama de llaves y un obrero de una planta química. A los 12 años, ingresó en el Liceo de Barcelona. Consciente de la complicada situación económica de su familia, empezó a trabajar en una fábrica textil y en una tienda. Además, la joven tomaba clases de francés e italiano.

Ya desde su infancia, Caballé escuchaba las arias de ópera en los vinilos de manera incansable. Al crecer, se dio cuenta de que quería ligar su vida con la música. Montserrat ingresó en el conservatorio en la clase de Eugenia Kemmeny, que se convirtió en su primera maestra. La diva de la ópera ha confesado en repetidas ocasiones que, a lo largo de toda su carrera, utilizó la técnica de respiración de Kemmeny, quien, por cierto, también podía presumir de sus éxitos en la natación profesional.

En los exámenes de graduación, esta cantante novata recibió la calificación más elevada. Pronto se fijó en sus cualidades el filántropo Beltrán Mata, gracias al cual, en gran parte, la joven intérprete logró entrar en la ópera de Florencia y en 1956 convertirse en la solista de la ópera suiza de Basilea. El debut de la joven cantante llegó con la interpretación de la pieza principal de la ópera La bohème, de Giacomo Puccini. Precisamente este momento es el que se considera como punto de partida del extenso recorrido musical de esta gran estrella.

Comenzaron a invitarla teatros de ópera repartidos por todo el mundo, pero el éxito ensordecedor le llegó con su actuación en Carnegie Hall en el año 1965, donde se recurrió a Montserrat para sustituir a la convaleciente Marilyn Horne. El público aplaudió a la cantante durante 20 minutos y los críticos la calificaron de insuperable. Un periódico estadounidense escribió en aquel entonces: “Cuando Caballé cantó su primera aria... algo cambió en el ambiente. Durante un segundo, pareció que la gente dejó de respirar...”. Cabe destacar que aquel mismo año, María Callas anunció el final de su carrera profesional y, entonces, en el Olimpo musical nació una nueva estrella.

Al amor de su vida, también cantante de ópera, Bernabé Martí, Montserrat lo conoció sobre las tablas del escenario. Ella sustituía a la compañera enferma del tenor en la ópera Madama Butterfly. En una escena, Bernabé besó a la cantante de 31 años con tanta pasión que esta estuvo a punto de desmayarse. La pareja reconoció en más de una ocasión que después de eso ambos creyeron en el amor a primera vista.

La boda (1964) se decidió celebrar en el monasterio de la montaña sagrada de Montserrat. El día de la celebración, cayó un fuerte aguacero, las carreteras estaban en mal estado y el auto en el que iba la novia junto a su madre se caló. Un conductor que no permaneció indiferente al verlos accedió a llevarlas y, aunque la novia no subió al altar luciendo de manera impecable, el nuevo matrimonio era feliz.

Posteriormente, Bernabé y Montserrat cantaron sobre el mismo escenario en repetidas ocasiones; sin embargo, varios años más tarde, el esposo optó por poner fin a su carrera profesional. Según algunas informaciones, se descubrió que este albergaba problemas de salud, mientras que otras crónicas afirman que quiso dedicarse a la familia por completo. En 1966, la pareja trajo al mundo a su primogénito, Bernabé, y 6 años más tarde, a su hija Montserrat, quien, por cierto, siguió los pasos de sus padres e incluso subió al escenario en más de una ocasión junto a su madre. En la actualidad, Montserrat Martí Caballé es una de las principales cantantes de ópera de España.

El éxito vertiginoso de Monserrat Caballé en el mundo de la ópera y los problemas de salud que comenzaron a aparecer, es decir, el aumento de peso, no interfirieron en la felicidad familiar de la pareja. Por cierto, Caballé siempre había sido esbelta, pero en su juventud sufrió un grave accidente de auto a raíz del cual se desconectaron sus receptores cerebrales responsables del metabolismo de los lípidos. “Si bebo un vaso de agua, mi cuerpo reacciona como si me comiera un gran pedazo de pastel”. Así que, durante toda su vida, la cantante basaba su dieta en agua, frutas y verduras.

La cantante no se limitó en exclusiva al género de la ópera. En su legado encontramos obras de rock, pop e incluso música electrónica. Por ejemplo, composiciones con el artista griego de música electrónica Vangelis y duetos con Johnny Hallyday y Lisa Nilsson. Y en el año 1988, junto a Freddie Mercury, grabó el álbum Barcelona, cuya canción principal planificaban interpretar juntos en los Juegos Olímpicos de verano de 1992 en la tierra natal de la cantante. Sin embargo, unos meses antes, Freddie falleció y la canción sonó grabada. Por cierto, el cantante regaló a su pareja de escenario una botella de champán exclusivo, la cual ella decidió abrir solo en la boda de su hija en el año 2006.

La cantante dedicó mucho tiempo también a las obras de caridad. Fue embajadora honoraria de Naciones Unidas, embajadora de buena voluntad de la UNESCO y creó una fundación para ayudar a niños enfermos. En el nuevo milenio, Montserrat participó en un concierto benéfico en Moscú y celebró su 60 cumpleaños con un gran concierto en París, donando todo lo recaudado a la Fundación para la Investigación sobre el Sida.

En 1992, le diagnosticaron cáncer. Los médicos dijeron a Montserrat que solo le quedaban 2 años de vida e insistían en una intervención quirúrgica urgente. Sin embargo, ella hizo caso a su amigo Luciano Pavarotti, quien le aconsejó recurrir a otros médicos para que estos buscasen una manera de deshacerse de este mal sin necesidad de intervención quirúrgica. Y ella logró vencer así a esta terrible enfermedad.

En 2002, Caballé sufrió otro accidente de auto tras el cual acabó andando con muletas y en silla de ruedas. Diez años más tarde, su salud volvió de nuevo a decaer: en 2012, en vísperas del concierto benéfico en la ciudad rusa de Ekaterimburgo, sufrió un ataque. Los médicos le diagnosticaron un microaccidente cerebrovascular y fractura del húmero. La cantante fue trasladada a España, donde siguió con el tratamiento. El corazón de esta gran cantante se detuvo finalmente el 6 de octubre de 2018 en una clínica de Barcelona. Montserrat Caballé fue enterrada en el cementerio de la Ciudad Condal junto a sus padres.

¿Tal vez tuviste la suerte de asistir a alguna de las actuaciones de esta legendaria cantante? ¿Crees que la vida de Montserrat es todo un ejemplo de superación? Cuéntanos tus impresiones en los comentarios.