La historia del hombre más rico del mundo, que se negó a pagar un rescate a los secuestradores de su propio nieto

Cuando pensamos en los multimillonarios más famosos, se nos viene a la cabeza el nombre de Rockefeller o Gates, mientras que Jean Paul Getty queda lejos de ser un fenómeno de masas. Aunque en la segunda mitad del siglo XX, este hombre era el más rico del mundo y poseía el 80 % de todo el petróleo del planeta. El futuro magnate petrolero nació en el seno de una familia muy adinerada, pero consiguió no despilfarrar su fortuna, sino multiplicarla.

Genial.guru quedó impactado por la historia de la vida, y lo más importante, la mezquindad, de este “ricachón”. Para recopilar sus datos biográficos, se analizaron dos libros: As I See It: The Autobiography of J. Paul Getty (“Como lo veo yo: la autobiografía de J. Paul Getty”) y Painfully Rich: The Outrageous Fortune and Misfortunes of the Heirs of J. Paul Getty (“Dolorosamente rico: la escandalosa fortuna y las desgracias de los herederos de J. Paul Getty”).

El mismísimo Jean Paul Getty.

  • Los padres de Paul creían que era obra de Dios dar riqueza a las personas si cumplían sus mandamientos. Criaban al futuro multimillonario con base en la severidad y el ascetismo.
  • Debido a la muerte de su primer hijo, los padres prohibieron a Paul comunicarse con sus iguales. Su madre creía que el niño podía contraer algún tipo de infección por parte de estos. Y los padres mismos tampoco se apegaban mucho a él, para no sufrir mucho, por si de repente, falleciera.
  • Existe una historia semi-mitológica acerca de la reencarnación, en la que creía fielmente ya el adulto Jean Paul Getty. Se cree que en el libro de texto de la escuela vio una foto de la estatua del emperador romano Trajano y percibió cierta semejanza consigo mismo. Posteriormente, dijo: “Me gustaría mucho creer que el alma de Trajano se reencarnó dentro de mi cuerpo y trataré de actuar de la manera en que lo haría él”.
  • A pesar del criterio de sus padres, Paul no se convirtió en una persona humilde de profunda convicción religiosa, por lo que sus pecados estaban a la orden del día. Esto le costó caro, en el sentido literal de la palabra: su padre le asignó una humillante y miserable contribución económica y en el testamento indicó que toda su fortuna no debía pasar a su hijo, sino a su esposa.
  • Cuando Jean Paul se graduó en la Universidad de California y luego en Oxford, decidió dedicarse al negocio familiar. Su padre le asignó un salario de 100 USD al mes.
  • Paul Getty tenía 23 años cuando logró ganar su primer millón de dólares. Tal vez hubiera ocurrido antes, pero Getty Sr. no quiso prestarle dinero a su hijo, a pesar de que este último se lo había pedido. Su madre también se negaba a dar a Paul grandes préstamos.
  • Ya en 1957, Getty lideró la lista de personas más ricas de EE.UU., según Fortune. Y según los cálculos de los analistas de esta revista, la riqueza de Paul se incrementaba cada día medio millón de dólares.
  • En el Libro Guinness de los Récords de 1966, Jean Paul Getty fue reconocido como el hombre más rico del planeta. Su patrimonio se valoró en aquel momento en 1 200 millones USD (aproximadamente una fortuna equivalente a 9 100 millones USD si se comparase con el valor del dinero en 2017).
  • Y aquí va una de las frases más famosas de Getty: “Una relación larga con una mujer solo es posible si estás en bancarrota”. Se casó 5 veces y cada esposa, por su edad, podía ser su hija. Según los biógrafos, al menos 4 de ellas eran vírgenes.

Teddy Lynch, de 29 años, fue la quinta esposa de Getty. Después del divorcio, escribió el libro Alone Together: My Life with J. Paul Getty (“Soledad juntos. Mi vida con Paul Getty”).

  • Fruto de estos matrimonios, Paul tuvo 5 hijos. Uno de ellos falleció antes de cumplir los 12 años durante una pequeña operación. Paul se enteró de lo ocurrido estando en Europa, pero se negó a volar a EE.UU. para el funeral porque sus asuntos de negocios eran urgentes.
  • En 1973, otro hijo del multimillonario, a quien Getty veía como su sucesor, falleció repentinamente. Al mismo tiempo, uno de los hijos menores de Paul demandó a su padre en los tribunales, exigiendo mayores pagos para él y sus medios hermanos. Getty ganó este juicio, pero accedió a darles dinero a sus hijos, aunque no tanto.
  • En 1973, secuestraron a un nieto de 16 años del multimillonario. Durante 5 meses, Paul se negó a pagar el rescate, 17 millones USD. Su posición fue sencilla: “Tengo 14 nietos y si pago ahora, pronto, aparentemente, secuestrarán a los 13 que quedan”.

El nieto del multimillonario John Paul Getty III poco después de pagar el secuestro.

  • Cuando los secuestradores enviaron a Getty la oreja cortada del nieto y redujeron sus pretensiones económicas a 3 millones USD, el anciano soltó el dinero. Pero puso solo 2,2 millones USD y le prestó 800 mil a su hijo (el padre del niño secuestrado) al 4 % anual.
  • Cuando el nieto, agradecido, llamó a su abuelo, se negó a ponerse al teléfono. Hasta el final de su vida, Paul no tuvo dudas de que el secuestro había sido organizado por el mismo joven y su madre.
  • Este hecho en el seno de la familia fue la base de la película Todo el dinero del mundo.
  • En Gran Bretaña, Getty adquirió Sutton Place de un duque en bancarrota y se fue a vivir allí solo (sin contar a sus guardaespaldas). Disponía de 34 habitaciones y 14 cuartos de baño. Nunca invitó a ninguno de sus parientes a visitarlo.

Así se ve la mansión de Sutton Place, en la actualidad.

  • En sus mejores años, unas verdaderas aristócratas vivían en Sutton Place, entre las cuales, la más famosa era una familiar lejana del zar Nicolás II de Rusia, Mary Teissier. Getty disfrutaba del hecho de que unas verdaderas condesas le preparaban la cena y le hacían compañía.
  • Todas estas señoras firmaban un acuerdo por el cual renunciaban a cualquier tipo de reclamación económica al propietario. Y solo después de eso se les permitía vivir en la mansión.
  • Al llegar a la vejez, el tacaño Getty alcanzó su punto álgido. Escatimaba incluso en los objetos de papelería: utilizaba un mismo sobre varias veces, despegando los sellos antiguos y tachando las direcciones, escribía respuestas a las cartas recibidas en las partes vacías de las mismas y diluía el pegamento hasta tal punto que con él uno se podía lavar las manos.
  • Para ahorrar en gastos de calefacción, Getty instaló varias chimeneas eléctricas en su sala de estar.
  • Pero Paul fue aún más lejos. Sus invitados a veces usaban un teléfono de Sutton Place para hacer llamadas de larga distancia conectando con Australia y EE.UU. Esto no era barato. Y por eso, en la mansión, se instaló un teléfono público para los huéspedes. Ahora, cada uno, para hacer una llamada, tenía que pagarlo de su propio bolsillo para llamar. Pero hasta ahí no llegó su límite.
  • Una vez, Paul llevó a sus amigos a una exposición canina en Londres y los obligó a pasear en el parque hasta las 5 de la tarde, es decir, hasta justo ese momento en que el precio de la entrada quedó reducido 2 veces.
  • Según el área de recaudación de impuestos de EE.UU., durante largos años, Getty pagó impuestos por una cantidad que no superaba los 500 USD al año.
  • El “ricachón” Paul trataba las compras con una tacañería inexplicable. Por ejemplo, nunca compraba calcetines por más de 1 USD.
  • En su vejez, Paul comenzó a sufrir de fobias. Tenía miedo a volar en avión y de contestar al teléfono porque “algo podría salir del auricular”. Este temor fue utilizado constantemente por las secretarias de Getty como excusa cuando este no quería comunicarse por teléfono con sus familiares.

Getty, en la celebración en honor de su 80 cumpleaños, junto a Patricia Nixon, la hija mayor del presidente de EE.UU. Richard Nixon.

  • El anciano Paul recurrió en repetidas ocasiones a los médicos para que le administraran inyecciones que le permitieran preservar las capacidades masculinas.
  • En su última entrevista, que concedió unas pocas semanas antes de su muerte, en respuesta a la pregunta “El hombre más rico del mundo, ¿qué más quiere de la vida?”, Getty dijo: “Me gustaría seguir haciendo negocios”.
  • Cuando el magnate petrolero falleció, su testamento chocó a su descendencia: el anciano no dejó casi nada a sus allegados. Los hijos y siervos leales recibieron una miseria. La mayor parte su patrimonio acabó en el museo de la ciudad de Malibú, que de este modo, se convirtió en el museo más rico en la historia de la humanidad. Los expertos estimaron sus fondos activos en 2 500 millones USD.
  • La muerte de Getty, la comentó así un presentador de noticias de la televisión: “El hombre más rico, solitario y egoísta del mundo ha fallecido. Durante 84 años de su vida, no le dio un centavo a obras de caridad”.

Toda la redacción se quedó impactada por la mezquindad de Getty cuando se negó a pagar el rescate de su nieto. ¿Qué hecho de la vida de este permanecerá durante mucho tiempo en tu memoria?

Imagen de portada AP / East News
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