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Niños de una escuela rural van al cine por primera vez gracias a la iniciativa de su profesor

Edwin Linares es el único profesor para los 26 alumnos que forman parte de una escuela rural de un cacerío, en medio de Chiquimula (Guatemala). Para hacer algo diferente, tuvo la idea de brindarles un día del niño realmente especial. Por eso, además de ahorrar vendiendo algunos productos, inició una campaña en sus redes sociales, para reunir los fondos necesarios y poder brindarles un momento de alegría a todos ellos.

Genial.guru conversó con este ejemplar profesor, quien contó de primera mano cómo fue esta experiencia para sus alumnos, cómo es el día a día de estos chicos y todo el proceso por el que tuvieron que pasar para lograr este bonito e inspirador objetivo.

Una pequeña escuela, con un profesor de gran corazón

El lugar donde se ubica la Escuela Oficial Rural Mixta, de donde es profesor Edwin Linares, es un pequeño cacerío de no más de 100 personas llamado Terrero Barroso, ubicado en la aldea Tacón Arriba al suroeste de Chiquimula. Algunos de los niños tienen que llegar a la escuela luego de una caminata de dos horas por un sendero de tierra y por eso se les hace imposible asistir al colegio todos los días, nos explicaba el profesor Edwin. Afortunadamente, y desde el año pasado, el profesor inició el proyecto “Acercando la escuela” que tiene como meta entregar una bicicleta a cada niño que viva lejos. “Gracias a Dios llevamos entregadas 20, solo nos faltan 6 para darles una a cada estudiante” nos contó orgulloso el profesor Edwin.

Un día a día difícil pero inspirador

Este es el segundo año que el profesor Edwin se desempeña como maestro en esta localidad. Sus alumnos, que tienen entre seis y catorce años, normalmente asisten a la escuela por las mañanas, trabajan o ayudan en sus casas por la tarde y en las noches hacen sus tareas, a pesar de no tener luz en la comunidad, cuentan con un servicio de energía que alcanza para dos focos, cuya luz deben compartir entre todos.

Una bonita iniciativa para festejar el día del niño

En Guatemala, el día del niño se celebra cada 1 de octubre. Una persona le ofreció al profesor Edwin las instalaciones de un balneario para festejar ese día y también la despedida del ciclo escolar. “Solo para traerlos a la ciudad se necesitaban 500 Quetzales en transporte (64 USD). El profesor logró reunir la cantidad necesaria vendiendo calabazas, maíz y jocotes. “A eso se sumó la intención de una dama quién ofreció el almuerzo en un restaurante de comida rápida” nos contó el profesor Edwin quien pensó que después de estas dos actividades podían cerrar con broche de oro el día, llevando a sus alumnos al cine.

La ayuda que faltaba llegó con un mensaje de Facebook

Así, el 14 de septiembre, el “profe Edwin” publicó en su cuenta de Facebook el siguiente mensaje: "El próximo dos de octubre, queremos brindarle una experiencia única a mis alumnos con el apoyo de un grupo de personas, si usted desea colaborar, puede apadrinar con Q20.00 (aproximadamente 2,60 USD) para pagar la entrada al cine o el pasaje de ida y vuelta, ellos no tienen TV, no pueden ver películas, ¿se imaginan lo feliz que serían si tuvieran la oportunidad de ver una en pantalla gigante? Si alguien desea colaborar, puede escribirme vía inbox. Gracias desde ya!!!

La voluntad de la gente no se hizo esperar

Gracias a la positiva y rápida respuesta de unas quince personas, todos contactos y conocidos del profesor, además del monto que ya había podido ahorrar, se pudo recaudar un total de 7000 quetzales (900 USD) que era mucho más de lo que se esperaba, pudiendo así cubrir las entradas al cine y el transporte en un par de camionetas para las actividades del día. ¡El plan ya estaba listo!

Un día inolvidable para todos los niños

Según nos contó el profesor, finalmente participaron de la actividad 31 niños de la comunidad. Los otros cinco, eran sus ex-alumnos del año pasado, que no habían podido vivir una experiencia como esta. Para 29 del total de los niños era la primera vez que pudieron ingresar a una piscina, para 28 fue la primera vez que comían en un restaurante y para los 31 niños fue su primer película que veían en el cine. La película elegida para tan especial ocasión fue: Un amigo abominable.

Al día siguiente, el profesor Edwin pidió que sus alumnos hagan una carta describiendo cómo vivió cada uno de ellos ese día desde su propia experiencia. Una de sus alumnas, tituló su carta como “El día más feliz de mi vida” que resume el papel que está jugando este profesor en la vida de cada uno de estos niños.

Una bonita e inspiradora historia, que ha pasado a convertirse en un día inolvidable para todos estos niños. ¿Qué palabras tienes para el profe Edwin? Comparte tus impresiones sobre este profesor y la labor que realiza en los comentarios.