15 Historias sobre situaciones que pusieron fin a las relaciones con los seres queridos

Crianza
hace 2 meses

Sucede así: una persona tolera todas las relaciones, tolera cualquier falta de respeto o de atención, hasta que alguna pequeña cosa la haga explotar. Así, un inocente platillo de raviolis o una serie de televisión se convierten en el motivo de la ruptura de la relación con una persona cercana.

  • Durante seis meses mi esposo estuvo llegando tarde y pasando los fines de semana fuera de casa. Decía que estaba ocupado en el trabajo. Prometió a los niños que jugaría y pasaría tiempo con ellos en un futuro próximo, pero ahora no podía: estaba ocupado. La gota que colmó el vaso fue que nuestra hija menor lloró cuando papá trabajó hasta las 10 de la noche en su día libre, a pesar de que había prometido pasar tiempo con ella. Así que le dije a mi marido que ya nadie lo retenía. Él me echó alegremente la culpa de todo y se largó, y resultó que sus “horas extra” eran una aventura con una compañera de trabajo.
  • La gota que colmó el vaso fue cuando me levanté por la mañana con 40 grados de fiebre, llamé al trabajo y le pedí a mi esposo que fuera a por medicina, y él dijo que tenía mucho sueño y se dio la vuelta. Se despertó a las 11, se sentó en el baño, se tomó un café en el balcón y se fue a jugar a la consola, ni siquiera me ofreció un té. Y al final, su madre compró la medicina cuando volvió del trabajo; entonces vivíamos con ella.
  • Iba a pedirle matrimonio a mi novia en el mismo lugar donde nos conocimos: en el estadio, donde ella me derramó accidentalmente una bebida helada en una noche fría. Compré un anillo y entradas para los mismos asientos. Pero tuvimos una pelea ese día. En algún momento se levantó de su asiento, fue al baño y no volvió. Empecé a preocuparme, por si pasaba algo, llamé 29 veces, pasé el resto del partido buscándola, pregunté a los guardias si la habían visto, avisé a la policía. Resultó que se había ido a casa e ignoraba mis llamadas porque estaba en la tele su episodio favorito de Dr. House. Acabamos rompiendo. © PhNxHellfire / Reddit
  • El esposo de mi amiga la dejó por su grosería. Ella siempre le gastaba bromas, pero él, un chico de una familia de clase, se sentía perdido y no sabía qué decir. Antes de la boda, ella aún se mostraba amable, pero después empezó a comportarse con la dureza habitual en su familia. Un día pasé a verlos, él estaba en el trabajo. Mi amiga le avisó de que había invitados y él trajo pasteles por la tarde. Ella le dijo: “¿Qué pasa? ¿Hoy celebramos algo?”. Él, aún sonriendo: “Bueno, Tania está de visita, pensé que podríamos celebrarlo”. Y ella apretó los labios: “Así es...”. Intenté razonar con ella, pero fue en vano, pensaba que por cada centavo gastado debía responder él, aunque había suficiente dinero en la familia. Su marido aguantó su trato durante casi un año. Y luego ella me llamó llorando y se quejó de que él se había ido con sus cosas. Como él no podía montar el armario solo, mi amiga llamó a su padre, él lo ayudó, todo salió bien, pero ella llamó a su esposo “inútil” delante de su padre. Su marido luego contó que ella estuvo burlándose de él durante 2 horas, y él no pudo soportarlo. Se divorciaron.
  • Era abril, avisé a mi esposo de que tenía que comprarle zapatos a nuestro hijo para la primavera. Llegó del trabajo y presumió de su nuevo reloj de pulsera. Le pidió prestado dinero al encargado. Dijo que se lo había regalado por nuestro aniversario (como si fuera de mi parte). A mí no me iba a regalar nada, por supuesto, porque no había dinero. No pude soportarlo más, la relación fue cuesta abajo y en julio pedí el divorcio. No había nada que compartir, él no iba a pagarme pensión alimenticia. Pero a pesar de todo, vivir los dos, mi hijo y yo, se me hizo económicamente aún más fácil de lo que era en el matrimonio. Hace 3 años pedí una hipoteca, me estoy adaptando poco a poco, mi hijo tiene ropa, zapatos y buena alimentación.
  • Cuando mi esposo estaba en la universidad, salió con una chica. Luego ella lo engañó y rompieron. Después de un tiempo, él y yo nos conocimos y nos casamos. Pasaron dos años. Y entonces mi marido me pidió que organizara una fiesta de cumpleaños para su madre en nuestra casa. Preparamos regalos y decoración. Mi suegra apareció de repente en nuestra casa con la ex de mi esposo. Todo quedaría en nada, pero mi suegra siempre pensó que aquella chica y mi marido debían acabar juntos, y yo nunca le caí bien. Cuando mi suegra intentó una y otra vez delante de mí juntar a mi marido y a su ex, ofreciéndole a sentarse más cerca de mi esposo o a ayudarlo con la barbacoa, empecé a enfadarme, pero seguí sentada, mordiéndome la lengua. Lo que me llevó al punto de ebullición fue que mi suegra le pidió a la ex de mi marido que lo abrazara. Y él accedió. Cuando todos se fueron, se lo dije todo a mi marido y le dije que creía que mi suegra se había pasado de la raya y que no la dejaría entrar en mi casa hasta que se disculpara. © HedgehogMen / Reddit
  • Mi esposo estaba tan celoso de mí que me prohibió saludar a los vecinos varones. Decía que todos eran mis amantes. Y después del nacimiento de nuestro hijo, se volvió además muy exigente con la comida: “Demasiado fría”, “Demasiado caliente”. Llega a casa del trabajo, le sirvo la sopa. Toma una cuchara y la tira gritando: “¡Está caliente!”. Le digo: “Sopla o espera 5 minutos”, pero me grita: “¡La quiero enseguida!”. Pero la gota que colmó el vaso fue que le puse delante unos raviolis, los agarró y los tiró a la basura junto con el plato. Fue entonces cuando me di cuenta de que ya no podía más. Y que mi hijo estaría mejor en un entorno tranquilo. Así que pedí el divorcio. Luego, cuando mi exesposo estaba de rodillas, llorando y pidiendo que me quedara, le pregunté: “¿Por qué me maltrataste así?”. Y me contestó: “Porque tú me lo permitías”.
  • No pude evitarlo, en un momento dado me di cuenta de que ya no sentía nada por mi madre. La gota que colmó el vaso fue cuando me convenció, estando yo embarazada, de que mi esposo y yo nos fuéramos a vivir con ella durante un año para ahorrar dinero para el nacimiento del bebé, ya que alquilábamos una vivienda. A los 5 días nos echó a la calle y nos habíamos gastado casi todo el dinero que teníamos en amueblar la habitación. No le gustó que mi marido llevara una camisa de manga corta en casa, ya que le parece indecente. Pero mi hermana se niega a admitir que nuestra madre se ha vuelto loca...
  • Por mi propia iniciativa, mi esposo y yo pedimos hipoteca para un departamento en muy mal estado. Mientras tanto vivíamos con sus familiares todos juntos en 4 habitaciones, un departamento compartido, vamos. Él levaba 2 años en paro y prefería jugar a juegos online antes que hacer nada. Yo trabajaba duro, odiaba ese departamento compartido con toda mi alma y soñaba con mudarme. Yo pagaba la hipoteca, y mientras tanto mi viejo padre después de su trabajo iba a hacer reparaciones en nuestro nuevo departamento, que ni siquiera tenía un suelo en condiciones. Mi esposo no ayudó en las reparaciones, buscando excusas. Y en una conversación sobre las perspectivas, dijo: “Para qué mudarnos, todo está bien tal como está”. Fue la gota que colmó el vaso. Acabamos divorciándonos.
  • Me enteré por mi madre de que mi abuelo se había fallecido. Llorando, me acerqué a mi esposo y se lo conté. Apartó la vista de la computadora un segundo y dijo: “Y qué, ya era viejo”. Y luego volvió a él y sugirió a sus amigos que jugaran otra ronda del juego. Los 2 años anteriores de matrimonio transcurrieron de la misma manera: siempre delante de la computadora, sin prestarme atención, ni siquiera la mínima. Mi esposo llegaba a casa del trabajo, se quitaba los zapatos e iba a encender la computadora y solo entonces se quitaba la chaqueta, luego volvía a la computadora, comía allí, bebía allí. Incluso dormíamos en habitaciones separadas. Pero no fue hasta ese momento cuando me di cuenta de que era el final. Esa misma noche le dije que quería el divorcio. Me mudé a un departamento de alquiler una semana después, ignoré todos los intentos de reconciliación. Y no me arrepentí ni una sola vez.
  • Mi novio no trabajaba y yo curraba 16 horas al día para llegar a fin de mes. Una noche llegué a casa del trabajo sobre las 3 de la madrugada, cansada, y él me estaba esperando con ganas de pelearse conmigo por una tontería. Lo miré, le dije que estaba cansada y le propuse que pospusiéramos el enfrentamiento para mañana. Siguió hablando y, de repente, me di cuenta de que, de los diez años que llevábamos juntos, yo llevaba cinco sin ser feliz. Así que le dije que nuestra conversación había terminado y me fui a la cama. Empezó a gritar y yo añadí que ya era hora de que buscara otro sitio para vivir porque yo me iba y rompía el contrato de alquiler. El tipo no me creyó, así que tuve que ponerme en contacto con su hermano para que lo recogiera y no se quedara sin casa. © Unknown author / Reddit
  • La gota que colmó el vaso para mí fue la cirugía ginecológica. Vivo en Japón, donde es difícil encontrar un buen ginecólogo. Así que decidí operarme en mi país. Tuve que dejar mi trabajo e ir al hospital. Y después de la operación, le pedí a mi esposo que me recogiera en el aeropuerto, ya que no podía levantar una maleta pesada. No fue a buscarme. Los taxis son caros en Japón, y pude trabajar durante 3 meses, así que tuve que ir en tren. Cuando llegué a casa, no había comida. Pero mi marido esperaba que cocinara algo y cubriera la mitad del coste de 3 meses de alquiler y servicios, que ni siquiera yo había vivido en casa. Resulta que dejó su trabajo y se endeudó con la tarjeta de crédito. Fue más o menos en ese momento cuando mi amor por mi esposo se desvaneció. Tuve dolores y fiebre durante un mes debido a que yo misma había cargado con la maleta, pero luego mejoré y pedí el divorcio.
  • El día de nuestra boda, mi suegra quiso sentarse en nuestra mesa, la de los recién casados. Comprensiblemente, tuvo que sentarse con el resto de los invitados. Sentada allí, se quejó lamentablemente de que yo era el estorbo que le impedía sentarse junto a su querido hijito. Mi esposo se enfureció tanto por su comportamiento inadecuado que, a partir de ese día, prácticamente dejó de hablarle. © aknitter / Reddit
  • Mi novio me preguntó si podía leer mi diario y le dije que no. Pero lo leyó de todos modos, y además dejó un montón de comentarios pasivo-agresivos sobre mis entradas. No fue lo peor que me hizo, pero fue entonces cuando lo dejé y me marché. Es una pena que dejara de llevar un diario desde entonces y que me frustre cada vez que intento retomarlo. Poner mis pensamientos por escrito me ayudó mucho a aliviar mi alma. © Autor desconocido / Reddit
  • Me mudé con mi novio a un departamento de alquiler. Trabajábamos juntos, así que el sueldo y la carga de trabajo eran los mismos. Como nos íbamos a casar dentro de un año, decidimos hacer un presupuesto conjunto: el 80 % de su sueldo lo reservábamos para nuestra futura vivienda, el 80 % del mío lo destinábamos al alquiler, la comida, los servicios, los productos químicos del hogar y otras menudencias necesarias. Y el 20 % restante de nuestros sueldos lo gastábamos en necesidades personales. Todo el hogar recaía sobre mí. Aparte de limpiar y cocinar, me acostumbré a hacer lo que hacía su madre: lavaba sus camisas a mano todos los días, adivinaba lo que le gustaría comer, toleraba cuando él tiraba comida a la basura, porque ya había desayunado esas cosas. Me enfadaba, pero me callaba, pensando que era lo normal. Pero mis hormonas dejaron de bailar, y la gota que colmó el vaso fue la situación en la que yo estaba tumbada con 40 de fiebre, y mi querido llegó del trabajo montó un escándalo porque la cena no estaba en la mesa... Le pedí que se fuera. Se ofendió y se fue un par de días después. Con el dinero que habíamos ahorrado durante el año y medio que vivimos juntos, porque se había ahorrado de su sueldo.

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