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No podía comprar un vestido de graduación y su hermano le hizo uno, demostrando que el amor no conoce límites

Para muchos, “hermano” puede ser sinónimo de “cómplice”. De manera inevitable, tus hermanos se convierten en tus mejores amigos, y te acompañan en los peores momentos y en las aventuras más geniales de la vida. Maverick, un joven de 20 años que vive en Zamboanga, Filipinas, decidió apoyar a su hermana en algo muy importante para ella. Con sus propias manos, logró diseñar y confeccionar un vestido para hacerla feliz en un día muy especial: su graduación.

Este creativo joven le contó a Genial.guru los detalles de esta historia para compartirlos contigo. Después de todo, este amoroso hermano es un gran ejemplo de que no importan las circunstancias, pues lo más importante es la entrega, la determinación e intención con la que se hacen las cosas.

La razón para convertirse en un diseñador por unos días

Tal vez, algunas personas podrían preguntarse por qué un joven tuvo que recurrir a sus propias manos para hacer un vestido, cuando hay tantas alternativas para elegir en las tiendas departamentales. La cuestión es que su familia tenía un presupuesto inferior a lo que costaba rentar un vestido para un baile, así que no podía darse el lujo de alquilarlo o comprar uno. “Aproximadamente, nuestro presupuesto era de 3 000 a 4 000 mil pesos filipinos, y los alquileres de vestidos van desde 5 000 o más, y eso era muy costoso”, aseguró.

Maverick quería que sus padres dejaran de preocuparse por eso, así que asumió la responsabilidad de la tarea como hijo y hermano, y se puso manos a la obra. No fue sencillo, pues él estudia la mayor parte del día, y tuvo que organizar su tiempo a la perfección para poder terminar este proyecto. Es por eso que trabajaba en el vestido durante las noches. Pero, además de la gestión de las horas, lo que más le costó fue elegir los materiales sin salirse del presupuesto.

Los detalles de un vestido mágico

Para diseñar el modelo, Maverick se inspiró en el diseñador de modas Michael Cinco, quien luego lo reconoció a través de mensajes inspiradores por el gran trabajo que había hecho. En realidad, para hacer el vestido, primero buscó el trabajo que este experto hizo para su colección de invierno y primavera. Fue ahí cuando surgieron algunas cosas en su cabeza y pensó en la manera de hacer las llamativas mangas del vestido. “Todo está cosido a mano, detalle por detalle, y también con la vieja máquina de coser que nos heredó nuestra abuela”, compartió.

La creación requirió 4 000 pesos filipinos, y le tomó solo una semana y media terminarlo. Aunque al principio estaba nervioso por lo que resultaría, finalmente, el diseño se convirtió en toda una sensación. Un poco de tela, pintura, ingenio, dedicación y amor fueron suficientes para lograr algo asombroso.

“En realidad, no sé cómo lo logré, solo sucedió. Cuando pienso en algo, realmente me aseguro de lograrlo por impulso. Creo que esta es la cuarta vez que hago un vestido. Muchas personas me preguntan si estudié en la escuela de moda, pero en realidad no. Soy solo un estudiante de Educación Cultural y Artística. Creo que todo esto fue posible gracias a mi pasión y amor por las artes. Le agradezco a mi madre por los genes de la creatividad, y, por supuesto, a Dios por bendecir estas manos artesanales”, dijo el talentoso hermano.

Todo esfuerzo trae su recompensa

Después de tanto esfuerzo, Lu Asey, la hermana de Maverick, disfrutó de su vestido de ensueño, experiencia que fue increíble para ella. “En realidad, cuando lo vio terminado, se puso a llorar, y eso me hizo llorar a mí también. Esas lágrimas de alegría significaron que mi arduo trabajo y mis sacrificios habían valido la pena. Mis padres están asombrados y me aplauden por el vestido que hice. Yo mismo no esperaba que fuera tan magnífico, pero lloré mucho, especialmente cuando caminó por la entrada de su graduación, y todos quedaron asombrados y la aplaudieron. Aunque no fue el vestido ganador, estamos muy contentos por los hermosos comentarios de la gente”, afirmó Maverick.

Maverick contó que su hermana soñaba con asistir a su graduación, y eso también fue parte importante de la motivación e inspiración que él tuvo para hacer un vestido para su encantadora cómplice. “Somos hermanos normales, pero lo que nos hace diferentes de los demás es nuestro fuerte vínculo y la comprensión que hay entre nosotros. Amo a mi familia más que cualquier otra cosa, especialmente cuando se trata de mi hermana. Creo que es un gesto natural de hermanos, queremos lo mejor para ellos y haríamos cualquier cosa por ellos”, dijo.

¿Qué habrías hecho en el lugar de Maverick? ¿Qué es lo más lindo o emotivo que has hecho por tus hermanos? ¿Y qué es lo más emocionante que ellos han hecho por ti? Cuéntanos en los comentarios.