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Si crees que las historias de familia no te pueden sorprender, estos 11 ejemplos pueden convencerte de todo lo contrario

Todos tienen sus propias asociaciones con la palabra “familia”. Para alguien, esto supone pasar una tarde cálida, cuando todos los familiares se reúnen para cenar, mientras que para otros se relaciona con simplemente quedarse con tu ser querido frente al televisor. En este artículo recopilamos historias lindas y a la vez divertidas que solo pueden ocurrir en un círculo estrecho de personas que se aman.

Genial.guru preparó para ti todo un repertorio de historias de casos reales de la vida publicadas por los usuarios en las redes sociales y que registraron numerosas reacciones.

  • Trabajo de profesor de bailes modernos. Hace una semana, dos nuevos estudiantes vinieron a mis clases: una abuela y un abuelo de 70 años. Me pidieron que les enseñara a bailar “cool”. Quieren sorprender a todos danzando hip-hop el día que celebran su boda de oro. Y ciertamente, les sale genial.
  • Mi hija de 3 años tenía una celebración navideña en el jardín de niños. Todas las niñas tenían que ir vestidas con un traje de copo de nieve. A mi Sonia no le gustó el vestido para nada y ella me dijo que solo se lo pondría si yo iba a la fiesta vestido del mismo modo. Adivinen qué esposa, con una enorme sonrisa, confeccionó este traje para luego grabar un video que inmortalizase el momento en que papá e hija, con trajes de copo de nieve, eclipsaban a los demás durante el baile final.
  • Sentí toda la fuerza del amor paternal cuando mi padre se levantó antes del amanecer y preparó mi desayuno favorito: raviolis. Lo hizo porque me iba de campamento y no iba a disfrutar de mi platillo favorito durante un mes. El amor está en las cosas pequeñas.
  • En mi infancia, vi unos dibujos animados donde a uno de los personajes le dolía la garganta y le quitaron las amígdalas para después darle de comer grandes cantidades de helado. Inmediatamente, en mi cabeza se cuajó un plan y ya estaba previsualizando kilos y kilos de delicioso helado. Me acerqué a mi abuela y le dije esto: “Me duele la garganta (tos ficticia), probablemente tengan que extirparme las amígdalas”. Y entonces, mi abuela respondió: “Mira lo que te has inventado, cuando crezcas podrás cortarte hasta el trasero, si quieres”. Puso papas a hervirse y me hizo respirar el vapor de la olla.
  • Mi esposo es guionista de cine. Cada una de sus ideas, primero, la interpreta papel por papel observando cómo se ve desde fuera. En vez de los actores, utiliza juguetes de peluche. Es muy divertido verlo mientras corre de un juguete a otro, los tira por las cuerdas y hace diferentes voces.
  • Mi abuela viene de un pueblo lejano. Cuando tenía 16 años, después de tan solo estar cuatro años en la escuela, iba a la casa de una mujer para lavar sus pisos. Esta tenía un hijo en el ejército. Y mi abuela le cayó tan bien a la señora que, tan pronto como regresó su hijo, pidieron su mano en matrimonio. Ellos entraron a la casa y se sentaron a la mesa. Llamaron a mi abuela: “Ana, ¿te quieres casar con él?”. Los dos jóvenes no se conocían. Mi abuela lo miró e inmediatamente dijo: “Sí, quiero”. Ahora, ella tiene 87 años, él cumplió 92. Siguen juntos desde entonces.
  • Lo recuerdo muy bien: mi hijo todavía tenía siete años, estaba jugando con sus amigos en la calle, y yo había hecho empanadillas. Entre ellos se estaba produciendo una “guerra” y no me atrevía a distraerlos para que viniesen a comer. Entonces, soplé una trompeta de mentira y puse la comida en una cuerda, bajándola por el balcón. Así, se acercó y me dijo: “Te aceptamos en NUESTRO grupo de amigos, eres el único adulto”. Mi hijo creció. Cuando terminaba el último año del instituto, tuvimos una conversación: “Los padres de María son los mejores, lo más probable es que ganen”. Y le pregunté: “¿Ganar? ¿En qué?”. “Competimos sobre quién tiene los padres más geniales”. Me sentí mal: “¿Y nosotros?”. A lo que me respondió sin vacilar: “¡Pero ustedes no participan en este concurso, se han quedado fuera de esta competición! ¡Por unanimidad, ustedes son los padres más geniales de todos!”.
  • Hace poco, mi abuelo se jubiló, ahora tiene 73 años. Tras varias semanas en casa, se aburría terriblemente, ya había ayudado a la abuela con todos sus quehaceres domésticos y cumplió con todos sus planes diferidos. Paseaba como si se sintiera como un extraño, fuera de su ambiente, sin saber qué hacer. Ayer se sentó con mi abuela a la mesa y hablaron de todo lo que mi abuelo alguna vez quiso hacer, pero no tuvo tiempo. Resultado: mañana tiene su primer entrenamiento de hockey y este fin de semana van con mi abuela a un circuito de go-karts. Acordaron que el que pierda le llevará el desayuno al otro a la cama durante toda la semana.
  • Mi esposo y yo vivimos con nuestra hija en casa de mis padres. Cuando volvimos de vacaciones, mi mamá se apresuró a abrazar y besar a la pequeña, tras apenas saludarme. Me sentí ofendida y celosa durante unos 2 minutos, hasta que mi propia abuela de 93 años de edad empezó a abrazarme a mí de la misma manera. Ellas son así, abuelas, tanto cuando tienes 2 años como 32... ¡Adorables!
  • Mi madre fue al médico, la torturaban las migrañas, sin que pudiese hacer nada al respecto. Entra en la consulta, el médico, estando de pie, mirando por la por la ventana, le dice: “Siéntese en la silla y cuéntemelo”. Mi mamá le cuenta y cuenta, le dice que le duele la cabeza terriblemente pero que nada la ayuda. Él continúa de pie junto a la ventana y la mira en silencio, mi madre termina su monólogo y el médico guarda silencio durante un minuto más para luego preguntarle: “¿Está casada?”. Mamá respondió que sí. Entonces el doctor se da media vuelta y le dice: “Así las cosas, ¿qué es lo que quiere? ¿Estar casada y que no le duela la cabeza?”. Y llama al siguiente paciente.
  • Por primera vez celebré mi cumpleaños, no con amigos y una fiesta ruidosa, sino en el más estricto círculo familiar, sin amistades, solo las personas más cercanas. Entonces me di cuenta: esto es lo que me faltó durante todos estos años: una simple celebración en familia. Aprecia a los tuyos, solo ellos podrán regalarte esa calidez, felicidad y amor que a veces tanta falta nos hace. Incluso la compañía más grande de amigos no la sustituirá, porque la familia es lo más valioso que tenemos.

Estimado lector, tu vida seguro que es interesante. ¡Cuéntanos cosas sobre ti! Tal vez fuiste voluntario en una residencia de mayores, viviste en Bangladesh, trabajaste en un restaurante con estrellas Michelin en París, o simplemente quieres decirle al mundo por qué es importante recibir a tus seres queridos en el aeropuerto. Escríbenos tu historia a redaccion@genial.guru bajo el título “Mi historia”.

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