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Amo a mi novio, pero no soporto a su mascota

Seguramente has escuchado la frase “parece broma, pero es anécdota”. Es que la vida se transforma en una tragicomedia cuando algunos retos que tenemos por delante se asemejan más a un chiste que a algo real. Por ejemplo, ¿cómo puede ser que le caigas mal a una mascota y, peor aún, que el sentimiento sea recíproco? Aunque existen numerosos estudios sobre cómo los animalitos perciben a los humanos, gran parte de su comportamiento continúa siendo un misterio.

¿Tienes alguna historia de amor u odio directo con una mascota? Si fue negativo, ¿cómo lo manejaste?

¿Cómo manejar una situación así?

  • Entender que son gatos y no perros. Lo primero que debemos tener en cuenta es que un gato jamás se comportará como un perro. Los canes fueron domesticados mucho antes que los mininos, por lo que aprendieron a leer las emociones de los humanos. En cambio, los gatos empezaron a ser tolerados en la sociedad porque limpiaban las ciudades de ratones, y a cambio se les proveía alimento.
  • Preguntar por sus antecedentes. Saber de dónde proviene el gato, si se adoptó de cachorro o de adulto mientras vivía en la calle es muy importante, ya que de eso depende en gran parte el desarrollo de su personalidad. En la historia, el novio cuenta que el gato (adulto) lo siguió (vivía en la calle o se fue de su casa) y se metió a su departamento para vivir con él. A partir de eso se puede entender que el gato buscaba un hogar porque había perdido el suyo, pero no confiaba en todas las personas (tal vez tuvo algún encuentro no agradable con otros humanos), hasta que encontró al novio de la chica.
  • Los cambios de rutina los pueden afectar. Los gatos se sienten cómodos con las rutinas; un nuevo gato, una mudanza, un nuevo compañero o una pareja pueden hacer que actúen de forma diferente e incluso agresiva. Para intentar que la novedad en la vida de un gato no le afecte tanto, hay que introducir los cambios poco a poco, con paciencia y tiempo.
  • Puede que sea un juego. Si el gato es cachorro o joven, o simplemente tiene una personalidad juguetona, algunas actitudes, como esconderse para atacar un pie, arañar un tobillo o salir corriendo al acercarse, son señales de juego y no de odio.
  • Comprobar su estado de salud y su bienestar. Los gatos no orinan fuera de sus areneros a menos que estén sucios, que no estén operados y busquen marcar territorio, si se los cambia constantemente de lugar o están enfermos. Ante cualquier cambio de comportamiento que presente un gato, es importante llevarlo al veterinario para revisar su salud. Un gato sano, bien alimentado y en un espacio limpio donde pueda hacer sus necesidades es un gato feliz.
  • Con tiempo, un gato puede aceptarte e incluso quererte... pero siempre bajo sus propios términos. En este caso, la chica señala que realmente quiere a su novio. Así que lo mejor es que tenga paciencia y aplique distintas estrategias, como acercarse poco a poco, darle su espacio, desalentar las actitudes negativas con firmeza y hasta darle premios para incentivar un acercamiento positivo. De esta manera, podrá ganarse el corazón del michi.
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