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Cómo identificar cuando se trata de una perla natural o de una cultivada

Las perlas son conocidas y valoradas por ser las “reinas” de las joyas, que han servido como adorno y símbolo de riqueza material a lo largo de la historia. Sin embargo, se requieren ciertas condiciones especiales para que apenas una de ellas pueda formarse; es por ello que hay multitud de cultivadores de perlas que buscan imitar la perfección de la naturaleza bajo condiciones estudiadas y alteradas.

En Genial.guru, te mostramos las diferencias que existen entre las perlas formadas de manera natural y las que son cultivadas.

Las perlas naturales, producto de una casualidad

Las perlas naturales se forman bajo un conjunto de condiciones accidentales cuando un objeto extraño —como un parásito o, en algunos casos, un grano de arena— se introduce dentro de la concha. Debido a la irritación provocada por dicho elemento, el molusco comienza una acción defensiva para aliviar su molestia y comienza a cubrir el intruso con varias capas de calcita (el interior de la perla) y nácar, que aportan el color blanco y brillante de una perla ya creada.

La producción de las perlas cultivadas

Mientras que las naturales son producto de una mera casualidad, las perlas cultivadas buscan simular dicha creación bajo un proceso minucioso y acelerado. Los cultivadores de perlas introducen un pequeño objeto redondo que irrita al molusco, el cual lo recubre de varias capas de nácar para aliviar su molestia. Sin embargo, existen multitud de categorías de perlas cultivadas, y China ha masificado su producción, llegando a introducir hasta 60 núcleos para aumentar los resultados.

Las diferencias en su composición

Existen varios métodos para analizar una perla y verificar si se trata de un proceso de cultivación o si, en cambio, es totalmente natural. Mediante una radiografía, las perlas naturales muestran una serie de anillos de crecimiento con los que, además, se ha recubierto su núcleo marrón con una capa nacarada. Por otro lado, cuando se trata de perlas cultivadas, se aprecia un interior sólido producido por la implantación de un objeto que el molusco ha recubierto con nácar sin presentar anillos concéntricos.

La forma esférica o irregular de las perlas

Debido a que las perlas naturales se crean con distintos tipos de objetos que han entrado por accidente y no pueden ser expulsados, el recubrimiento del nácar puede o no adquirir distintas formas. Cuando se trata de perlas naturales, es más probable encontrarlas con formas irregulares en comparación con las cultivadas, que suelen ser esferas más redondas producidas por el objeto introducido.

Los colores naturales vs. los artificiales

El color que reflejan las perlas bajo la luz también puede ser una señal de que se trata de un producto de cultivación. Al observar las perlas bajo una iluminación intensa, las que son cultivadas pueden llegar a presentar un tinte verdoso poco favorecedor, a diferencia del color blanco cremoso que tienen las perlas naturales.

Sus defectos también son distintos

No todas las perlas son perfectas y lisas, sino que también se comercializan en sus diversos aspectos y defectos, que son también valorados. Cuando se trata de perlas cultivadas, sus imperfecciones suelen presentarse como pequeños agujeros cónicos o protuberancias pronunciadas. En cambio, si se observa una perla natural con algún defecto presente, serían pequeñas formas esféricas en su superficie.

La gran diferencia en su precio

Las perlas naturales son extremadamente caras debido a la dificultad para encontrar tan solo una de ellas. Es por ello que las cifras en el precio de las que sí son naturales varía notablemente dependiendo de su origen, tamaño y perfección, entre otras variantes. En una ocasión, un policía encontró una perla natural de manera accidental en su comida y su valor se estimó entre 10 000 y 15 000 dólares. En cambio, las perlas cultivadas en sus distintos tipos pueden tener un precio mínimo de 100 dólares, como el costo de las procedentes de agua dulce.

¿Crees que las perlas son las “reinas” de las joyas o nombrarías otra gema para ocupar su lugar?

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