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Cómo fue cambiando el ideal de belleza a lo largo de la historia y cuáles fueron las diferencias entre épocas

Desde la Antigüedad, el ser humano ha intentado definir el concepto de “belleza” estableciendo cánones que fueron variando a lo largo de los años. Ya sea en Egipto, donde se apreciaban las caderas anchas, o durante el Barroco, cuando eran bien vistas las pelucas, siempre hubo una preocupación por amoldarse a lo que era considerado “bello” para alcanzar la perfección.

Genial.guru investigó más acerca de los diferentes cánones de belleza que surgieron a lo largo de la historia y cómo estos fueron reflejados en distintas obras de arte, ya sean esculturas, pinturas o fotografías.

La belleza en la prehistoria

Se puede decir que, en la prehistoria, el ideal de belleza se veía reflejado en las diversas representaciones escultóricas femeninas hechas de piedras y huesos. Unas de ellas es la Venus de Willendorf, la cual es una estatuilla de piedra con grandes atributos, debido a que la fertilidad era muy apreciada en las distintas tribus formadas durante el paleolítico.

El ideal de belleza en Egipto

Egipto se diferenció de otras civilizaciones por otorgar igualdad de derechos tanto a hombres como a mujeres. Esto también se vio reflejado en el arte, donde se representaba a diosas, sacerdotisas, emperatrices y esclavas. Las figuras femeninas plasmadas en las obras eran esbeltas, con caderas angostas y atributos pequeños, siendo estos aspectos los que constituían el ideal de belleza de esta sociedad.

El canon de belleza grecorromano

A diferencia de Egipto, las mujeres no gozaban de los mismos derechos que los hombres en Grecia y Roma, debido a que debían velar por el cuidado del hogar. En este aspecto, el arte griego reflejaba el ideal de belleza femenino a través del cabello ondulado, nariz afilada, mentón ovalado, cuello largo y delgado, y senos pequeños, pero bien torneados.

El arte romano, por su parte, siguió patrones similares al griego, aunque con algunas variantes, como las caderas anchas en las mujeres. Asimismo, eran muy apreciados los ojos grandes y pestañas largas, por lo que se recurría al maquillaje. El cuidado personal se volvió importante en la cultura romana, surgiendo así las primeras mascarillas faciales para eliminar las arrugas.

La espiritualidad durante la Edad Media

Aunque a principios de la Edad Media no se tenía en cuenta el cuidado personal, todavía se mantenía el ideal de belleza grecorromana. En este caso, se consideraba bella a una mujer de piel blanca, rubia, con ojos y nariz pequeños, mejillas sonrosadas, cuerpo delgado y caderas estrechas.

Conforme fue pasando el tiempo, los cánones de belleza comenzaron a relacionarse cada vez más con la espiritualidad. Es así como, durante el Imperio bizantino, el ideal de la mujer era representado a través de la Virgen María, reflejando así pureza y divinidad. Y, durante la Baja Edad Media, se prescindió por completo del maquillaje por considerar que una persona era creada “a imagen y semejanza de Dios”.

El canon de belleza durante el Renacimiento

En este período, una mujer era considerada bella si poseía la piel blanca, los labios rojos, la frente despejada, los hombros estrechos, los pies delgados, y las manos largas y delgadas. En cuanto a los hombres, estos debían presentar cejas gruesas, pectorales anchos y mandíbulas fuertes. Dichos cánones fueron representados a la perfección en El Hombre VitruvioLa dama del armiño de Leonardo da Vinci.

La coquetería del Barroco y Rococó

Durante el Barroco, la apariencia y la coquetería fueron de vital importancia para las personas de la alta sociedad. Abundaba el uso de perfumes, lunares postizos, prendas de vestir ceñidas al cuerpo, encajes y joyas, por lo que surgió el término “maquillaje”, reflejando una belleza femenina muy artificial. Dichas tendencias fueron hasta el extremo en el Rococó, donde tanto hombres como mujeres debían lucir bien pálidos y con mejillas sonrosadas.

La sencillez de la Ilustración

En pos de un mundo más igualitario, las mujeres de la Ilustración comenzaron a prescindir del maquillaje y los vestidos encorsetados, optando por estilos más sencillos y realistas. Sin embargo, el arte volcó su mirada al estilo griego, representando el ideal de belleza de la Antigüedad y rechazando por completo los estilos sobrecargados del Rococó. Dicho concepto puede apreciarse en la escultura Las tres Gracias, de Antonio Canova, donde puede verse el concepto de ideal de belleza de esa época.

El Romanticismo y su rechazo al ideal de belleza

A lo largo de las épocas se intentó definir los cánones de belleza del cuerpo humano. Pero cuando surgió el Romanticismo, los artistas comenzaron a rechazar dichos estereotipos y defendieron la belleza auténtica y real. Un ejemplo de eso es el del cuadro La Libertad guiando al pueblo, de Eugène Delacroix, donde puede verse a una mujer empoderada y con el pecho al descubierto.

La Belle Époque

Durante La Belle Époque (1900 — 1909) surgida en París, se enfatizó el uso del corsé para lograr una cintura estrecha y caderas anchas. Esto se debe a que un dibujante llamado Charles Dana Gibson retrató el ideal de belleza femenina con figuras esbeltas, altas y delgadas. Esta tendencia fue desapareciendo luego de la Primera Guerra Mundial, donde se dio mayor importancia a la moda informal.

El quiebre de los años 20

En una sociedad donde las mujeres lograron ingresar al mundo laboral y conquistar derechos que les habían sido negados durante décadas, el concepto de belleza cambió radicalmente, surgiendo así el estilo Flapper, consistente en el uso de vestidos más sueltos y cómodos. El ideal de belleza femenino era de una mujer con senos pequeños, sin curvas y pelo corto al estilo bob. Y, por primera vez en siglos, la piel morena comenzó a ser más apreciada que la blanca.

La moda en la posguerra

En las décadas de 1930 y 1940, con el surgimiento de las guerras mundiales, las mujeres optaron por adaptar la vestimenta masculina. También comenzó a apreciarse las curvas naturales, y, por primera vez, se colocó la mirada en las damas “de ciudad”, quienes eran completamente diferentes al ideal de belleza impuesta en décadas anteriores.

El ícono de la belleza y glamur de los años 50

Con la presencia de la actriz Marilyn Monroe en las grandes pantallas, se impuso un ícono de belleza y glamur, y comenzaron a ser valorados los cuerpos con forma de “reloj de arena” y el uso del maquillaje para lograr una apariencia perfecta. En aquel entonces, las mujeres bien curvilíneas eran consideradas perfectas.

La delgadez y androginismo de los 60 y 70

Durante los 60, una modelo conocida como Twiggy rompió los estereotipos de belleza de la década anterior. Aquí se rescataron los cánones de los años 20, y retornaron los cuerpos delgados y andróginos. Asimismo, también surgió el movimiento hippie entre los 60 y 70, donde las mujeres se dejaban el pelo largo y liso en contraposición con las tendencias de modas de décadas pasadas.

El atletismo de los 80 y 90

Aunque se mantuvo la delgadez como ideal de belleza impuesto en los 60, durante los 80 surgió un interés por los cuerpos atléticos y bien tonificados. Asimismo, entre los años 80 y 90 surgió el fenómeno de las supermodelos, donde se redefinieron los cánones de belleza, los cuales eran representados por mujeres altas y esbeltas.

El canon de belleza en la actualidad

A inicios del tercer milenio se mantuvo el ideal de belleza apreciando los cuerpos delgados y esbeltos. Tanto el cine como las publicidades son los responsables de generar los estereotipos de cuerpos perfectos, los cuales se acentuaron con el auge de Internet durante las últimas décadas.

En la actualidad, el ideal de belleza no solo es el de un cuerpo delgado y fino, sino que, además, debe ser trabajado bajo estrictos regímenes de ejercicios. Es así como la presencia de músculos es bien apreciada, siempre y cuando se mantenga la delgadez, ocasionando así la aparición de trastornos alimenticios que pueden perjudicar por completo a la salud.

¿Cómo crees que afectan los estereotipos a una persona? ¿Eres de los que prefieren la belleza natural del ser humano? Comparte tus pensamientos con nosotros en la sección de comentarios.