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La historia de una mujer que se sobrepuso a la muerte de un hijo cambiando la vida de cientos de huérfanos

La historia está plagada de hombres exitosos. Páginas y páginas dedicadas a enseñarnos cuáles fueron sus aportes, cómo alcanzaron el éxito o se enriquecieron luego de haber sido muy pobres. Pero, ¿qué hay de sus compañeras? De eso, poco se sabe. A menudo, la figura de las mujeres que acompañaron a estos hombres queda desdibujada a sus sombras. Sin embargo, basta con que el foco se corra y las ilumine para que veamos algo con toda claridad: muchas veces, el éxito de ellos se sostiene en la resiliencia de ellas, en su fortaleza y su valor para afrontar cualquier tormenta y seguir adelante.

Genial.guru hoy decidió que Elizabeth Hamilton deje de ser el marco y pase a ser el centro del cuadro. Aquí te contamos su historia.

Eliza y su familia

Eliza nació en 1757, en Nueva York. Sus padres pertenecían a las familias más ricas de la época y eran consideradas personas importantes en su ciudad. En total, eran 14 hermanos, aunque solo siete lograron llegar a la edad adulta. Entre ellos estaban Angélica y Margarita, las famosas hermanas retratadas en Hamilton, el musical de Broadway que reinterpretó la historia de Eliza y su marido y la hizo mundialmente conocida.

La audacia y la inteligencia de este trío de hermanas, Eliza, Margarita y Angélica, no son solo rasgos elegidos para narrar la historia en el musical. Al parecer, sus características fueron el molde real a partir del cual la ficción diseñó a los personajes.

La vida de Eliza

Eliza conoció a Alexander Hamilton a principios de 1780 mientras estaba en casa de una tía. Él era un pensador muy famoso y estaba pasando el invierno en la misma ciudad. Dicen que la atracción entre ellos fue instantánea: a principios de abril de ese mismo año ya estaban comprometidos y en diciembre se casaron en la mansión Schuyler, la casa familiar de Eliza.

La pareja llegó a tener ocho hijos, y Eliza nunca dejó de acompañar activamente a Alexander. Muchas de las ideas de su marido están copiadas con su propia letra y exponen gran parte de los conocimientos que más tarde lo ayudarían a él en su carrera.

Cuando ya estaban instalados en The Grange (una casa de madera de dos pisos y medio), fue ella quien lo ayudó a desarrollar su pensamiento.

Pero pronto, una sombra comenzaría a acechar a la familia Hamilton, que parece haber tenido que afrontar en los años siguientes un vendaval. Primero, el hijo mayor de la familia y luego el propio Alexander fueron retados a duelo y murieron a causa de las heridas que allí sufrieron. Esto impactó profundamente a la familia, sobre todo a Angélica, la primera hija del matrimonio, que no pudo superar la pérdida de su hermano y sufrió un shock del que nunca logró recuperarse.

Cómo siguió la vida de Eliza

Eliza tenía 47 años. Había quedado sola, con siete hijos y deudas. ¿Quién podría vaticinar cómo seguiría la vida de una mujer de aquella época en esas condiciones? Sería fácil pensar que viviría del apoyo de otros familiares, que enfermaría de tristeza y sobreviviría apenas un tiempo más. Pero no. Eliza vivió 50 años más que su esposo. Podría decirse que toda una vida, una vida nueva, activa y lejos de las sombras.

Para pagar las deudas de su marido, tuvo que vender The Grange, la casa de madera de dos pisos y medio donde vivían. La casa estaba hipotecada y Alexander aún debía dinero a los constructores. Se la vendió a un grupo de amigos de su esposo, quienes se la compraron y rápidamente se la volvieron a ofrecer a ella a mitad de precio, podría seguir viviendo allí y le quedaría dinero para mantener a sus siete hijos.

Quizás el que haya vivido tantos años más haya tenido que ver con que buscó algo en que invertir su tiempo, y lo hizo apasionadamente y con éxito.

Gran parte de la obra de Alexander Hamilton es hoy conocida por la tenacidad y el esfuerzo de esta sorprendente mujer. Fue ella quien reorganizó todas las cartas y los artículos que alguna vez, hacía ya muchos años, habían escrito en compañía. Estaba tan abocada a esta tarea que llevaba un pequeño paquete alrededor del cuello con piezas de un soneto que Alexander le había escrito cuando apenas eran novios.

Pero las ocupaciones de Eliza no se quedarían allí, se diversificarían en otras direcciones y llegarían muy lejos. En los años que siguieron a la muerte de su marido, fundó dos instituciones destinadas a apoyar a niños de bajos ingresos: la llamada Escuela Libre de Hamilton, que ofrecía educación gratuita a estudiantes de familias que no podían pagar una educación privada, y el Orphan Asylum Society, el primer orfanato privado de la ciudad.

Al orfanato lo fundó junto a otras dos amigas en 1806. En el primer año, la sociedad pudo cobijar a 20 niños, pero el lugar no alcanzaba para la alta demanda. Entonces, Eliza salió personalmente a buscar donaciones. Para el año siguiente, pudieron mudarse del espacio pequeño que en principio habían adquirido y construir un orfanato de tres pisos.

En 1821, Eliza fue nombrada directora del lugar y desempeñó ese cargo durante 27 años.​ Para cuando se marchó, había estado en la organización un total de 42 años. El entonces orfanato es hoy una agencia de servicios sociales para niños.

Eliza murió a los 97 años. Sobrevivió a dos de sus hijos y a casi todos sus hermanos. Después de la muerte repentina de su esposo, tuvo casi una vida nueva, aunque siempre unida a la que había transcurrido junto a Alexander. Es que ella jamás lo olvidó. Incluso de muy anciana, cuando tenía pérdidas repentinas de memoria, lo recordaba.

¿Conoces otras historias de esposas y parejas de hombres muy famosos cuya vida ha sido tan interesante como la de ellos y que incluso los han trascendido?

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