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10 Peligros cotidianos a los que podrías estar exponiendo a tus hijos sin querer

Criar a un niño es una aventura tan bella como desafiante. La vida cotidiana está llena de situaciones que podrían resultar potencialmente peligrosas para los pequeños y, como padres, podríamos estar exponiendo a nuestros hijos a varias de ellas sin saberlo. Prestarles el teléfono celular, darles de beber jugo de frutas y comprar collares de dentición son solo algunas de las situaciones que, a simple vista, parecen inofensivas, pero podrían generar un gran daño a los niños.

Genial.guru ama acompañar a los padres en las distintas etapas de la crianza y preparó esta lista con algunas cosas perjudiciales que podrías estar haciéndoles a tus niños sin querer.

1. Hacerlo usar andaderas

Quizás hayas sido uno de los padres que decidió comprarle una andadera al bebé para ayudarlo en el proceso de aprender a caminar. Sin embargo, debes saber que los expertos no las recomiendan. La utilización de este artefacto por parte de los niños genera varios perjuicios, como, por ejemplo, retrasar el inicio de la marcha independiente y aumentar el riesgo de sufrir accidentes (los niños tienen acceso a cosas de la casa que, sin andaderas, estarían fuera de su alcance).

Lo mejor para enseñarles a caminar a los pequeños es la ayuda de los adultos, quizás puedes tomar al niño de la mano y acompañarlo en sus primeros pasos o brindarle alguna superficie cómoda y a su altura para que se apoye, como un banco.

2. Prestarle el celular

El celular suele ser un gran aliado de los adultos para entretener a los niños. Y es que sí, en ocasiones sucede que este aparato “mágico” es lo único que logra atraer su atención durante varios minutos. Sin embargo, es importante que sepas que el teléfono celular emite ciertos niveles de radiación y estar expuesto a ellos puede aumentar las posibilidades de padecer ciertas enfermedades graves. Además, existen estudios que asocian la exposición de los niños a los teléfonos celulares con problemas neurológicos, adicciones psicológicas y problemas de comportamiento.

En vez de facilitarles el teléfono a los niños, será mucho mejor que les suministres algún juguete o los entretengas con otra actividad que no afecte su desarrollo.

3. Darle de tomar jugo de frutas

Si le ofreces jugo de frutas a un niño, probablemente lo acepte con gusto, pero, si bien puede parecernos que le estamos dando de beber algo saludable, en verdad no es tan así. El jugo de frutas es una buena fuente de vitaminas y minerales aunque también contiene altas cantidades de azúcar. Esto hace que los pequeños quieran consumirlo en grandes cantidades y así son más proclives a desarrollar caries.

Si lo que deseas es que tus niños incorporen los nutrientes de las frutas, lo mejor será que las consuman en trozos. De esta forma podrán beneficiarse con todos sus nutrientes además de hidratarse y mejorar sus hábitos alimenticios.

4. Ponerle ropa muy abrigada

Mantener a los niños a una temperatura adecuada es una tarea fundamental de los padres. A veces, solemos pensar que los pequeños tienen mucho frío y los abrigamos de más. Lo que tienes que saber es que el exceso de abrigo o calefacción en los niños puede provocarles fiebre (porque los recién nacidos no son capaces de regular su temperatura), erupciones en la piel y gasto de energía excesivo para tratar de equilibrar la temperatura (lo que podría dificultar que ganen peso). Por eso, es clave revisar constantemente la temperatura de la habitación y del cuerpo del bebé para evitar sobrecargarlo con abrigos innecesarios.

5. Llevar juguetes en el asiento del carro

Es cierto que para algunos niños el viaje en carro puede resultar aburrido y cansador. Por eso, es normal que los padres les permitan llevar algunos juguetes adicionales para que el trayecto se haga un poco más llevadero y divertido. Pero, ¿adivina qué? No es una buena idea. Los juguetes que los niños tienen en sus manos pueden transformarse en un objeto pesado y peligroso en caso de producirse un choque. Además, es frecuente que los pequeños pierdan los juguetes en el carro y les pidan a los adultos que los busquen, lo que podría desconcentrarte del manejo.

Lo mejor es, en caso de querer transportar juguetes, llevarlos anclados al vehículo o en el maletero. Y, para entretener a los más pequeños de la casa, puedes proponer algún juego que no requiera objetos, como el “veo veo” (en el que les proponemos a los niños que elijan un objeto, no se lo digan a nadie y, el resto de la familia tiene que adivinar qué objeto pensó el niño) o las adivinanzas.

6. Usar almohadas en la cuna

Cuando nos enteramos de la llegada de un bebé a la familia, es normal que queramos comprar cientos de objetos para decorar la habitación y lograr un espacio precioso y armónico. Y la cuna es un componente central del diseño de cualquier recámara de bebé. Algo importante que debes tener en cuenta a la hora de armarla es procurar no llenarla de almohadones y mantas. Cualquier objeto que se encuentre suelto en la cuna del bebé puede hacer que el niño se asfixie, por eso la cuna debe estar lo más libre y vacía posible.

7. Utilizar asientos de bañera

El baño es un momento importante en la vida del bebé, no solo porque suelen disfrutarlo, sino porque también es un momento de juego y conexión con los padres. Los asientos de bañera son muy útiles para sostener al bebé durante el baño, pero pueden resultar peligrosos si nos relajamos. Quizás pensamos que, como tiene el asiento, podemos dejarlo solo un minuto mientras hacemos alguna otra cosa, y este es un grave error. El niño puede darse vuelta y sufrir un accidente en la bañera. Así que ya sabes, estos elementos son útiles en la medida en que no le quitemos los ojos de encima al pequeño.

8. Comprar collares de dentición

Los collares de dentición se han vuelto cada vez más populares entre los padres y suelen utilizarse para aliviar los dolores de los bebés en el momento en el que comienzan a salirles los dientes. Sin embargo, algunos especialistas alertaron sobre los peligros que implica utilizar este tipo de joyería en los niños. Si el collar se rompe, el pequeño podría tragarse alguna parte del mismo y ahogarse o también podría sufrir alguna infección en la boca o en las encías.

9. Cocinar con él

Según las estadísticas, el 70 % de los accidentes infantiles en el hogar suceden en la cocina. Y es que se trata de un espacio en el que, probablemente, mamá y papá pasen bastante tiempo y, además, está lleno de atractivos que a los pequeños les generan curiosidad. Entonces, cocinar con los niños no está prohibido, pero es clave que lo hagas siguiendo todas las indicaciones para evitar accidentes. Por ejemplo: no transportar líquidos o envases calientes si el niño está en la cocina, procurar que los mangos de las ollas que están en el fuego no sobresalgan, bloquear el acceso a los cajones que contienen cuchillos u objetos cortantes y desenchufar y quitar del alcance del pequeño los electrodomésticos.

10. Dejarlo solo en el cambiador o en la cama

Quizás es común que los padres tiendan a pensar que, como los bebés pequeños no pueden desplazarse, es seguro dejarlos solos en la cama o en el cambiador. Sin embargo, esto no es así. Si bien no pueden desplazarse por sí mismos, podrían llegar a realizar algún movimiento que termine con una caída y una posterior lesión o fractura. Así que la recomendación de los expertos es que nunca, pero nunca dejes a tu bebé solo y sin vigilancia.

¿Qué te parecieron estos consejos? ¿Alguna vez tu hijo se vio involucrado en alguna de estas situaciones de peligro potencial? ¿Cómo reaccionaste? ¡Cuéntanos en los comentarios!

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