10 Cosas que la gente rica no dice (ni hace), porque tiene otra forma de ver el mundo

Autos lujosos, yates, costosas mansiones, fiestas interminables y despilfarro. Es posible que al imaginarnos la vida de una persona rica inmediatamente todo esto venga a nuestra mente. Es que cuando no conocemos a fondo algo, ya sea una cultura, una forma de vida o una clase social, construimos sobre eso que ignoramos ciertos prejuicios. Sí, como sucede con tantas otras cosas, esto también ocurre alrededor de la gente rica.

En Genial.guru quisimos atravesar el velo de glamur y de falsas creencias que envuelve a esta clase social; por eso investigamos más sobre ella y recopilamos los 10 mitos más comunes que posiblemente hayamos escuchado sobre los millonarios.

5 Cosas que nunca le oiremos decir a un millonario

1. Soy lo suficientemente rico

Nunca escucharás decir a una persona rica que está conforme con el dinero que tiene. Quienes han estudiado y escrito sobre las formas de vida de la gente de mucho dinero sostienen que ellos no miden su satisfacción en función de lo que tienen, sino en relación con lo que tienen otras personas de su misma clase social.

Por ejemplo, si una familia adinerada vive en un determinado barrio de clase media y se muda a un sitio de gente con la misma cantidad de dinero o incluso más, a partir de ese momento, el grupo con el que se comparará será distinto del anterior, y la meta se habrá alejado un poco más.

2. Es lo mismo ahorrar que invertir

La relación que las personas de estratos sociales altos tienen con el dinero es diferente de la del resto. Mientras que para alguien de clase media el dinero es un medio para cubrir sus gastos (matrícula de escuela, seguro médico, auto, hipoteca, etc.), para las personas realmente ricas el dinero es un fin en sí mismo.

De allí que su verdadero patrimonio no esté en sus ahorros, sino en la inversión. En un caso, el dinero está quieto, a la espera de ser usado para algún gasto en particular; en el otro, el dinero está en movimiento. ¿El fin? Más dinero.

3. No veo la hora de salir a gastar mi dinero

Es probable que cuando pensemos en alguien de mucho dinero, inmediatamente lo imaginemos rodeado de lujos y cubierto de caprichos que puede cumplir con solo chasquear los dedos. Jets privados, yates, casas extravagantes, compras compulsivas y un sinfín de etcéteras tan ilimitado como su billetera. Sin embargo, no es este el comportamiento típico de un millonario.

Una característica común en la gente con mucho dinero suele ser la de tener absoluto control sobre su situación financiera. Son ricos, justamente y entre otras cosas, porque son buenos para guardar más que para gastar. Esto no quiere decir que no compren artículos de lujo, solo que piensan muy bien antes de hacerlo.

4. Estoy muy ocupado

En todos los ámbitos de nuestra vida, establecer un orden de prioridades es clave; sobre todo a la hora de ser productivos. Y cuando de eso se trata, qué mejor que echar un vistazo a lo que haría un millonario.

Ellos organizan sus prioridades en función de sus propios intereses, de modo que si surge una propuesta atractiva, un nuevo negocio o la posibilidad de hacer una inversión que promete beneficios, no dudarán en dejar de lado lo que estaban haciendo y prestar atención.

5. Dime cuál es mi ganancia en esta inversión

Cuando a una persona de mucho dinero se le pregunta si quiere participar en una inversión, en lugar de preguntar cuál es la ganancia, se interesa por saber cuál es el riesgo. Esto no quiere decir que asumir un riesgo mayor implique una mayor rentabilidad, pero sí significa que cuanto mayor sea el riesgo de un negocio, mayor será el potencial de ganancia.

5 Cosas que suelen pensarse de la gente rica

1. La riqueza es un privilegio que, en general, se hereda

Existe la creencia de que el dinero, sobre todo si es mucho, se hereda. De una persona o una familia millonaria, es común oír: “Seguro lo heredaron”. Un tío rico, antepasados de la alta sociedad, una “cuna de oro”; esto suele decirse de quienes ocupan los primeros puestos en el ranking de la riqueza.

Sin embargo, los analistas que se dedicaron a estudiar los hábitos de las personas de mucho dinero muestran conclusiones que sorprenden: la mayoría de los entrevistados manifestó no haber heredado su dinero; solo una minoría provenía de familias adineradas y el resto repartía su origen entre la pobreza y la clase media.

La diferencia está, según sostienen los más cercanos al tema, en el modo de pensar. Mientras que la clase media cree que la riqueza es un privilegio, los ricos la consideran un derecho.

2. Tienen títulos universitarios y una sólida educación formal

Suele creerse que el paso previo a ganar mucho dinero es una sólida educación formal. Estudios universitarios, posgrados y un máster en el extranjero parecerían ser los escalones hacia la riqueza. Pero en general, en la mentalidad de quien ha ganado mucho dinero, la construcción de un imperio financiero no aparece asociada con largas carreras universitarias.

Más que con interminables horas de estudio, el éxito financiero se relaciona con la adquisición de un conocimiento específico, aquel que sirve para resolver un problema de manera creativa. La curiosidad y el espíritu emprendedor parecen ser la clave de los negocios más jugosos.

3. Tienen muchas propiedades

Una mansión palaciega por cada lugar que habitan, y varias más para vivir de renta. Esto solemos pensar del patrimonio de la gente rica. Pero no siempre es así. No todos los ricos hacen de la propiedad su bastión. Son muchos quienes eligen alquilar, aunque de ningún modo hablamos de modestos departamentos...

El cambio de residencia suele ser una constante en la vida de celebridades y empresarios; y esto hace que comprar una vivienda sea menos atractivo desde el punto de vista financiero. Para quien no planea quedarse por más de 5 años en un lugar, los gastos que implica adquirir una propiedad no son un negocio rentable.

4. Para hacer dinero hay que tener dinero

“El dinero trae más dinero”; “no tengo dinero, no puedo hacer negocios” son frases que habremos escuchado más de una vez. Es que solemos creer que para hacer un negocio exitoso, hay que invertir.

Pero la experiencia demuestra que para enriquecerse, más que dinero, hay que tener buenas ideas. Una idea creativa, novedosa y original que venga a cubrir una necesidad hasta el momento insatisfecha en el mercado. La gente de mucho dinero suele usar el de otros para financiar una gran idea; tiene muy claro que la solvencia personal no es relevante a la hora de crear negocios rentables.

5. No tienen deudas

Las deudas suelen relacionarse con bancarrota, juicios, abogados y dolores de cabeza. Puede que esto sea así para las personas de clase media que toman créditos para cubrir gastos, pero en los estratos sociales altos es diferente. Muchos inversionistas y empresarios no temen asumir deudas para invertir en algo que terminará por hacerles ahorrar dinero y que realmente es necesario: una casa o un nuevo auto, por ejemplo.

¿Tienes alguna otra creencia acerca de los hábitos de la gente rica? ¿Cuánto crees que la suerte puede influir en la riqueza?

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