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10 Señales de que tu ego está tomando decisiones por ti

El ego es una parte esencial de nuestras vidas. Es útil en la infancia para construir nuestra personalidad, definir qué nos gusta y qué no, hacia dónde vamos y cuáles son nuestros límites. Más adelante en nuestras vidas, el ego se va transformando e incluso diluyendo. Pero ¿qué pasa cuando, al madurar, nuestro ego no toma las proporciones adecuadas?

Algunas personas consideran que un exagerado ego es igual a una autoestima demasiado alta, pero la verdad es que no siempre es así. Muchos intentan compensar algunas inseguridades creando pensamientos acerca de sí mismos y de su forma de ser en comparación con los demás como un mecanismo de defensa, sin saber que esto puede afectar su vida social y entorpecer su crecimiento.

Genial.guru te ayuda a ubicar las señales de alarma que indican que tu ego podría estar afectando tu vida social.

1. Tomas el control de las conversaciones

Si en las reuniones con familiares o amigos eres la estrella de todas las conversaciones, es muy probable que esto se deba a que tu ego está controlando la situación. La búsqueda de aprobación nos lleva a demostrar que nosotros somos quien sabe más o que merecemos el protagonismo de las conversaciones y que todos los presentes deben estar ahí para escucharnos.

  • Consejo: Haz un experimento. La próxima vez que asistas a una reunión y comience la conversación, formula preguntas a los presentes, permite que ellos respondan y escúchalos. Descubrirás que no es necesario estar siempre al frente para disfrutar de una tertulia.

2. Sientes la opinión de los demás como un ataque

Todas las personas tenemos ego y opiniones, ambos construidos con nuestra historia personal y nuestras ideas. Cuando dejamos que nuestro ego crezca demasiado, nos volvemos susceptibles a otros puntos de vista. ¿Por qué? Porque en el fondo nos sentimos inseguros y tendemos a asimilar estas opiniones como un ataque personal y no solamente como una opinión.

  • Consejo: Recuerda siempre que las opiniones son creadas según los parámetros de las otras personas, no los tuyos. Escuchar es amable, sin embargo, es recomendable considerar que es solo su punto de vista y no un ataque en tu contra.

3. Evitas el contacto con todo lo que sea demasiado “diferente”

Los seres humanos tendemos a asociarnos con personas que tienen un mundo similar al nuestro, pero también es inevitable encontrarnos con individuos que tienen ideas, gustos y comportamientos que no coinciden con los nuestros. Cerrar tu círculo y tus situaciones a solo aquellas que te son familiares, evitando todo lo que es extraño, puede ser una señal de que tu ego teme ser lastimado por aquello que no conoce.

  • Consejo: De vez en cuando, intenta compartir tiempo y conversaciones con personas que tienen opiniones distintas a las tuyas para enfrentar esta inseguridad; sé amigable y relájate. Que las personas sean distintas a nosotros no quiere decir que no podamos pasarlo bien en su compañía.

4. Si alguien te cuenta una historia, no dudas en darle tu versión

No todas las actitudes que están ligadas con el ego exagerado son forzosamente mal intencionadas. Existe una delgada línea entre ser empático y tener el impulso inconsciente de dar tu versión acerca de la misma historia que acabas de escuchar con el fin de obtener la aprobación de los demás o para intentar superarlos. Esto es especialmente cierto si lo haces constantemente intentando que tu historia suene mucho más relevante que la de tu interlocutor. Si te has sorprendido más de una vez haciéndolo, es una señal.

  • Consejo: Cuando te veas tentado a reaccionar con una mejor historia, pregúntate qué elementos de la historia que te ha sido compartida son los más interesantes y haz preguntas al respecto. Toma cada relato con agradecimiento y aprecia que la otra persona se tomó el tiempo para platicártelo.

5. Si no has ayudado a los demás en mucho tiempo

Si no puedes recordar la última vez que ofreciste ayuda a otra persona, este puede ser un indicio. Las personas con un ego elevado tienden a pensar que ellos son quienes sufren más o que sus problemas son más grandes que los del resto. Sentirse inseguros les hace pensar que no son capaces de hacer algo por otros, es por eso que no son muy propensos a ofrecer su ayuda.

  • Consejo: Marca un día a la semana en tu calendario. En algún momento de ese día, encuentra a una persona que pueda necesitar tu ayuda y ofrécesela. Ayudar a otras personas nos ayuda a mejorar nuestra autoestima, dándonos una sensación de bienestar.

6. Piensas que todos son más felices que tú

Dicen que “el pasto de enfrente siempre es más verde” y es que a simple vista solo se puede percibir una pequeña parte de la realidad que están viviendo otras personas. La parte que vemos es lo que ellos deciden mostrarnos; que seguramente será la más agradable y de la que se sientan más orgullosos. Cuando tenemos un desbalance entre la autoestima y el ego, es normal que veamos desfilar frente a nosotros la sensación de bienestar que no logramos sentir en ese momento.

  • Consejo: No te compares con los demás. Cada persona tiene sus propias alegrías y tristezas. Tal vez ellos también están lidiando con algo en su interior. Reconoce cuáles son los aspectos positivos de tu situación actual y aprende a disfrutarlos.

7. Te sientes constantemente incomprendido

Todos nos hemos sentido ajenos al resto del mundo alguna vez, pero sentir que realmente no hay nadie que pueda comprender cómo piensas, te sientes o te comportas, puede señalar un exceso de ego. Para identificar este “síntoma” es necesario hacer un alto y volver a tus interacciones con otras personas. Si te sientes incómodo o alienado en la gran mayoría de tus relaciones, es hora de hacer un cambio.

  • Consejo: El exceso de ego y la inseguridad pueden llevarnos a situaciones de mucho estrés. Practica ejercicios de relajación e intenta buscar los puntos en común que tienes con otras personas, eso te ayudará a identificarte con ellos de una forma más sencilla.

8. Tienes la solución a todos los problemas de los demás

El ego es de mucha ayuda para sobreponernos de situaciones difíciles, dándonos una visión amplia y optimista para darle solución. Sin embargo, cuando este es desproporcionado e interactuamos con otras personas, pareciera como si sus problemas se hicieran más pequeños al mirarlos con nuestros ojos. Es decir, intentamos solucionarlos con solo dar remedios que nos parecen obvios o creemos que podemos hacerlo mejor que ellos.

  • Consejo: Cada quién conoce el trasfondo de sus propios problemas, no subestimes la capacidad de tus amigos o familiares para resolverlos. Muchas veces, cuando compartimos nuestras vivencias, no necesitamos a alguien que nos dé una fórmula mágica, tan solo alguien que pueda escucharnos.

9. Estás seguro de que tienes una gran misión en la vida

Algunas creencias afirman que todos tenemos una misión en la vida que debemos cumplir. Pero también sucede cuando nuestro ego se sale de proporción. Dejamos pasar oportunidades y desestimamos los procesos por ver solo esa gran meta al final del camino, sin estar dispuestos a recorrerlo. Esto puede afectar nuestra carrera profesional y personal a largo plazo.

  • Consejo: Disfruta de las pequeñas cosas, las oportunidades para cumplir tus metas y sentirte satisfecho con tu propósito en la vida es ir paso a paso, con disciplina y observando qué oportunidades están ahí para que las tomes.

10. Terminas las frases de las personas con las que platicas

Un rasgo característico de las personas con un ego exagerado es creer que lo saben todo. Tan así es, que muchas veces completamos las frases de las personas con las que hablamos porque creemos saber qué es lo que dirán después. Y algunas veces podemos estar en lo correcto, pero si estamos equivocados, haciendo esto, nunca lo sabremos.

  • Consejo: Presta atención a tu entorno. Tal vez lo que tú piensas que la otra persona quiere decir no es lo que a ti se te ocurre. Por más obvio que parezca, tratar de adivinar los pensamientos de los demás es, además de descortés, una limitante para aprender cosas nuevas.

¿Cómo crees que el ego afecta nuestra vida diaria? ¿Te identificas con alguno de los puntos anteriores? Escribe tu comentario contándonos tu perspectiva.

Ilustradora Darya Barabanova para Genial.guru
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