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7 Maneras que pueden ayudar a cualquiera a llevar una buena relación laboral

Cuando somos nuevos en un trabajo, los primeros meses tenemos miedo a lo desconocido. No saber bien cómo es el trato entre los compañeros, y especialmente con el jefe, es motivo de preocupación. Siempre que cambiamos de trabajo es porque queremos algo mejor, y ajustar un poco la forma en que nos comunicamos puede llegar a hacer la diferencia.

En Genial.guru estamos atentos a estas preocupaciones, y queremos compartir contigo 7 consejos que te ayudarán a que tu nuevo trabajo se convierta en el que esperabas.

1. Pide un consejo, no una opinión

Puede que si no sientes tanta confianza, o si eres nuevo en un empleo, el pedir un consejo te resulte más difícil. Sin embargo, según una investigación de Harvard, pedir un consejo no te hace ver como incapaz, todo lo contrario: hace que te veas más interesado.
Experimentaron con 170 estudiantes universitarios, que realizaron una serie de tareas con un compañero que era, en realidad, un programa informático. Al final de todo, el “compañero” les dijo: “Espero que te haya ido bien, ¿tienes algún consejo?”. Los que obtuvieron esta pregunta calificaron al “compañero” más competente que los que no.

Hay que tener en cuenta que no es lo mismo pedir un consejo que una opinión. El psicólogo Robert Cialdini comentó que pedir un consejo crea una sensación de hermandad, y hace que automáticamente tu jefe muestre mayor predisposición a apoyar tus ideas. De lo contrario, si se pide una opinión, inconscientemente tu jefe adoptará el rol de juez objetivo.

2. Llega temprano

Evalúa tus horarios más productivos, ya que si le comunicas a tu jefe que eres más eficiente trabajando de 10 a 18 que de 9 a 17, él sabrá y lo entenderá de inmediato. Pero sin importar el tipo de trabajo, llegar más temprano y salir un poco más tarde, llamará la atención y te hará ver como una persona meticulosa y valorada.

3. Da las gracias

Se hizo un experimento en la Universidad del sur de California. Consistía en que unos estudiantes tenían que revisar un manual de instrucciones de un compañero supuestamente asignado para ellos. En realidad, no había compañero alguno, las instrucciones habían sido escritas por los líderes del experimento.
A unos participantes se les dijo que eran supervisores y a otros que eran subordinados. Cuando los directores del experimento enviaron las notas procedentes de los “compañeros”, algunos decían: “Solo quiero que sepas que he recibido tus comentarios sobre mi trabajo”. Otros decían lo mismo junto con un: “Estoy muy agradecido”.
Resultó que los participantes en posición de supervisión fueron más simpáticos cuando sus “compañeros” se mostraron agradecidos.

4. Tómate vacaciones

Según un análisis de Oxford Economics para Project: Time Off, cuando los trabajadores tomaban todos sus días de vacaciones tenían un 6,5% más de probabilidades para conseguir un ascenso. Eso no significa que tomar vacaciones sea un motivo directo de un ascenso, pero puede implicar que los que sienten que se merecen tomar un buen descanso, sean los mejores trabajadores.

Y, tal y como escribe en The Harvard Business Review el CEO de GoodThink, Shawn Achor, esto implica que trabajar de más no necesariamente es garantía de éxito. “El tiempo extra trabajando no te ayuda”, comentó a The Boston Globe Katie Denis, director del Project: Time Off. “También hay algo más en este pensamiento, y es que las vacaciones te ayudan a ser más creativo”.

5. Entender el idioma del jefe

Los jefes pueden lograr que un trabajo maravilloso se convierta en una pesadilla, o todo lo contrario. Pero también se sabe que nadie nace con el don de liderar, o que cualquiera puede llegar a ser un muy buen líder. Existen dos tipos de mentalidades en los jefes, la fija y la de crecimiento.

  • Mentalidad fija: ven al mundo en blancos y negros. Es decir, para estos jefes, los empleados saben o no, tienen talento o no, siempre es un extremo o el otro. Suelen preferir estar rodeados de personas con menor conocimiento al de ellos para no sentirse opacados, no reconocen el buen trabajo de los demás y por lo general utilizan la presión como motivación. Lo bueno es que para lidiar con este tipo de jefe es indispensable compensar esta mentalidad con la del crecimiento.
  • Mentalidad de crecimiento: están conscientes de que los profesionales se hacen aprendiendo. Les gusta aprender del otro, siente la necesidad de optar por una actitud de aprendiz para seguir descubriendo cosas nuevas. Hacen de los errores algo positivo de qué aprender. Y no es de extrañarse que estos tipos de jefes sean los más empáticos cuando los resultados son positivos.

6. Saber qué decir y cómo

Unas de las cosas que más dolores de cabeza les dan a los jefes, es saber que existe algún tipo de desconformidad entre los empleados. Lo aconsejable es buscar una manera respetuosa y serena de comunicar los problemas, no callarlos.
Pero todo va a depender de ambas partes, lo importante como empleado es conocer al empleador y estar consciente de las reacciones que uno puede tomar dependiendo del caso.

7. Aprende del lenguaje corporal

Si nos referimos al lenguaje corporal de los jefes, los clientes caen en la misma categoría, ya que son ellos los que pagan y muchas veces intentan pasar por encima de los empleados.
Partiendo de que en cualquier tipo de comunicación la base debe ser el respeto, la misión de los lideres es hacer que el mensaje llegue, pero hay que evitar caer en la sumisión como empleado, porque esto haría que el jefe se aproveche. De alguna manera u otra debemos ser asertivos, ya que esta es la manera en que ambas partes mantengan el respeto mutuo.

Bono: Cómo llevar el trabajo desde casa con éxito

Se cree que para el 2035 habrá un promedio de un millardo de trabajadores remotos el mundo. Esto estaba previsto desde hacer algunos años, pero según los expertos las cifras pueden llegar a ser aún mayores.
Para muchos esto puede ser una bendición, pero para otros es una pesadilla. Ya que el estar “encerrados” todos los días y no saber cómo manejar el tiempo con el trabajo y los quehaceres, puede llegar a ser muy complicado.

Por suerte, hay consejos que nos pueden ayudar a lidiar con el trabajo en casa y el tiempo libre.

  • Ponte horarios. Así la empresa te ponga unos horarios específicos, respeta la cantidad de tiempo establecida y no trabajes de más; si un día decides trabajar 1 hora de más, trata de no pasarte. También es importante establecer un espacio especifico de trabajo, piensa que es tu oficina, solo que no tienes que salir de casa para llegar.
  • Descansa regularmente. Una de las grandes ventajas de trabajar desde casa es que se puede hacer una rutina variada. Generalmente no es necesario estar todo el día pegado a la pantalla. Así como en la oficina te levantabas a buscar copia o asesoramiento, es importante hacer lo mismo en casa. Levantarse unos segundos de la silla regularmente puede hacer una gran diferencia y el trabajo más ameno.
  • Cámbiate de ropa. Nada es más tentador que pasar todo el día en pijama. Pero cambiarte de ropa te ayudará psicológicamente a que tu cuerpo se active y estés en modo trabajo y no en modo descanso.
  • Haz actividades fuera de casa. Recuerda que trabajar en casa no es sinónimo de estar encerrado. No se necesita que sea un gran actividad, con tan solo salir a dar una vuelta es más que suficiente para desbloquear la mente, estirar las piernas y seguir trabajando con mayor claridad.
  • Contáctate por teléfono. Puede que todos los días hables con tus compañeros de trabajo, ya sea por correo o en el chat de la empresa. Pero nos referimos las conversaciones más personales, agarrar el teléfono y escuchar la voz de otras personas puede ser productivo y estimulante.

¿En qué momento sentiste o pensaste que tu jefe fue realmente empático? ¿Qué es lo más importante que tiene que tener sí o sí un buen jefe?

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