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7 Motivos por los que algunas personas adoptan el lenguaje de un grupo o región

Si has estado en otro país por mucho tiempo, es probable que, al regresar, tus amigos te hayan dicho que hablabas “como extranjero”. Este fenómeno es más común de lo que se cree, y está relacionado con ciertos aspectos del cerebro con respecto a las interacciones sociales. Pero al contrario de los trastornos del lenguaje, se puede revertir y, pasado cierto tiempo, dejarás de pronunciar esas palabras poco comunes en tu dialecto habitual.

Genial.guru investigó las distintas causas por las que puedes hablar con un dialecto distinto al de tu país de origen. Al final encontrarás un bono sobre el síndrome del acento extranjero.

1. Es parte del “efecto camaleón”

En Argentina se le dice “bondi al autobús porque, a inicios del siglo XX, estos eran pequeños y compactos.

Cuando buscas integrarte a un grupo de personas, con el tiempo tiendes a adoptar sus expresiones, posturas e incluso su forma de hablar. Esto se conoce como “efecto camaleón”, y se genera con la intención de facilitar la comunicación con otras personas y mejorar la interacción social. El mimetismo inconsciente te ayuda a ser más empático y a tener una mejor relación dentro de un nuevo entorno.

Este efecto está relacionado con la empatía, pues si la persona tiene la capacidad de ponerse en el lugar del otro, le resultará más fácil imitar sus gestos, tonalidades y vocabulario. Al hacerlo también despiertas mayor simpatía y logras reflejar las acciones de otras personas con más frecuencia.

2. Buscas comprender al otro y que este te entienda

La palabra “ananá” es de origen guaraní, y se latinizó y popularizó en Argentina para denominar a la fruta en forma de cono. En otros países hispanohablantes se le conoce como piña.

Junto con el “efecto camaleón”, también está la captación y mimetismo del sonido. Pasa mucho cuando escuchas a la otra persona hablar y, al responderle, comienzas a adoptar su forma de modular las palabras. Se cree que esto podría ayudar a mejorar la comprensión del lenguaje y a lograr una mejor interacción cuando buscas comunicarte en un idioma extranjero.

También está esa idea de que, al hablar de forma muy diferente al otro, podemos sentir que este no nos comprende. Así es que muchas personas que viajan a otra región o país tienden a modificar su forma de hablar, adoptando las expresiones orales y el acento del lugar. Aunque este proceso también puede diferir en cada sujeto, a algunos les resulta más llevadero que a otros.

3. Está relacionado con la “neurona espejo”

Algunos animales tienden a imitar a otros debido a que poseen la “neurona espejo”. En las personas, esta sirve para comprender las acciones del otro y poder desarrollar una nueva habilidad con la imitación, como el aprendizaje de un dialecto o idioma. Así que, biológicamente posees esa habilidad de aprender algo nuevo observando al otro y adoptando sus propias posturas.

El estudio de la “neurona espejo” ha revelado que no solo se enfoca en las regiones motoras del cerebro, sino que también influye mucho en las zonas relacionadas con la visión y la memoria. Es por eso por lo que, mientras más observamos los gestos de otra persona, más sencillo nos resulta adaptarnos a su entorno.

4. Puede deberse a la convergencia fonética

El aperitivo a base de maíz tostado tiene distintos nombres en cada país. Mientras que en México se le conoce como “palomitas”, en Venezuela son “cotufas”. También se le llama “pochoclo”, “millo”, “pororó” y “rosetas”.

Un estudio sostiene que puede existir una relación entre la empatía y la convergencia fonética, la cual trata sobre cómo dos personas logran sincronizar sus dialectos cuando entablan una conversación. Si estás en un país extranjero, es posible que logres “coincidir” con tu interlocutor en algunos rasgos del habla, haciendo fácil la interpretación del significado de palabras propias de esa región.

Sin embargo, este fenómeno no se produce de forma automática, sino que tiene que ver con el contexto y tu capacidad de percibir las emociones. Es por eso por lo que, a diferencia del “efecto camaleón” o la función de la “neurona espejo”, aquí no se trata de “imitar”, sino de “sincronizar” el diálogo para que ambos puedan comprenderse.

5. Es más fácil imitar acentos similares al nuestro

Se le dice “gaseosa” o “refresco” a la bebida gasificada. También se le conoce como “coca” o “soda”. Y el refrigerador también tiene otras variantes según la región, como “nevera”, “heladera”, “congelador” o “refri”.

Un acento se forma de acuerdo con el tono y manera de pronunciar las vocales, lo cual se conoce como prosodia. Esto se genera dentro de un subgrupo de personas que interactúan entre sí, adoptando de esa forma un lenguaje similar, debido también a la propia restricción geográfica. Dependiendo de la región, hay vocales que se pronuncian de forma muy diferente, e incluso existen palabras que tienen varios significados dependiendo del contexto y región donde se las utilice.

Si varios subgrupos dentro de una ubicación geográfica logran interactuar entre sí, pueden adoptar vocabularios y acentos similares. Esto también influye en sus respectivos niveles socioeconómicos, origen étnico, clase social, entre otros. Se cree que este fenómeno se da, más que nada, porque los humanos son seres sociales y necesitan ser aceptados dentro de una comunidad.

6. Si estudias otro idioma desde joven, te será más fácil asimilar su acento

“Hola, papi”.

Un estudio sugiere que, mientras más joven aprendas un idioma, más fácil te resultará asimilar el acento extranjero y adoptar palabras ajenas a tu lengua materna. Es por eso por lo que a los niños se les facilita asimilar una “segunda lengua” en comparación con un adulto, quien, en ocasiones, puede cometer errores de pronunciación. Como resultado, adquieren un lenguaje ininteligible, debido a que ya llevan incorporada en su mente la fonética de su propio idioma.

Además, está el tema de los extranjerismos que surgen por las modas y tendencias. Esto provoca que, para poder expresar una idea o sentimiento con una palabra, tengamos que recurrir a un término extranjero que pueda sintetizarlo y hacer fácil su comprensión. Y en el sector juvenil es costumbre alterar el idioma propio usando modismos o jergas que les permitan a las personas integrarse a su propio grupo.

7. Buscamos ser aceptados en el grupo de estudio o trabajo

La forma en que llamamos a nuestros amigos puede variar de región a región. Por ejemplo, en México se les dice “cuates”, y en Colombia se les llama “parce”.

Esto sucede especialmente cuando buscamos integrarnos a un grupo de estudio o trabajo, donde nuestra forma de hablar puede sonar muy extraña. Y esto es por la necesidad de aceptación de los otros cuando queremos forjar nuevas relaciones sociales o también para evitar los prejuicios que pueden generarse por ciertos dialectos en algunas regiones.

Lo ideal es equiparar la balanza y no olvidar nuestras raíces. Es cierto que conectar con los otros es importante, pero también lo es no perder tu propia identidad en el proceso ni dejarte llevar por los prejuicios que otras personas puedan tener por tu lenguaje.

Bono: Qué es el síndrome del acento extranjero y por qué no está relacionado con la imitación ni divergencia fonética

Hay personas que, debido a algún accidente que afectó a su cerebro, adquieren el síndrome del acento extranjero. En este caso, cuando el sujeto intenta hablar con su lengua materna, se le dificulta pronunciar ciertas vocales, ocasionando esa sensación de que habla como un extranjero. Y se produce porque, posiblemente, ciertas partes del cerebro que se encargan de las funciones lingüísticas estén dañadas. También se lo relaciona con algún problema del cerebelo, el cual se encarga del equilibrio y control de las funciones motoras del cuerpo humano.

A diferencia de los demás efectos, como la divergencia fonética, el “efecto camaleón” y la función de la “neurona espejo”, el síndrome del acento extranjero es considerado una enfermedad. Sin embargo, puede ser tratada mediante técnicas de vocalización. Muchos expertos también recomiendan practicar música, dado que sostienen que a los músicos les resulta más fácil imitar los acentos extranjeros que a otras personas. Otra opción es detectar el movimiento de la lengua al hablar.

¿Eres de esas personas a quienes se les pega el acento extranjero? ¿Qué anécdotas tienes sobre este tema?

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