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Por qué la falta de límites en un hijo se considera uno de los peores tipos de abuso

La ausencia de normas suele asociarse con la libertad y una infancia sin preocupaciones. En realidad, los padres que no establecen ningún tipo de regla pueden criar individuos irresponsables, ansiosos y dependientes. Más tarde, en la vida, estos pueden tener dificultades para interactuar con el mundo exterior. Resulta que los niños, ciertamente, anhelan el orden y los límites impuestos por parte de sus padres, incluso si se muestran partidarios de lo contrario, afirman los psicólogos.

Hoy, Genial.guru explica por qué es importante, tanto para los padres como para los niños tener normas en casa. Al final del artículo te espera un bono con algunos trucos útiles que pueden ayudarte a establecer tu propio conjunto de reglas en familia.

Los niños no aprenderán a controlar sus emociones

Si los niños carecen de límites en todo aquello que hacen y saben que pueden obtener todo lo que quieran con la ley del mínimo esfuerzo, pueden volverse bastante exigentes. Si se produce una situación en la que se enfrentan a un no por parte de sus padres, pueden frustrarse e incluso acabar teniendo una rabieta. Si los padres deciden consentir o ayudar a su hijo solo para complacerlo, este nunca aprenderá a lidiar con sus emociones negativas y a cómo calmarse.

No conocen las responsabilidades

No fijar límites para tu hijo desde el minuto cero puede acarrear otros problemas de conducta. Los niños que están acostumbrados a que todo gire alrededor de ellos mismos pueden llegar a ser irrespetuosos con los demás. Las madres que permiten a sus hijos que no ayuden con las tareas domésticas porque los pequeños no quieren ayudar, terminarán enfrentándose a adolescentes vagos y egoístas. Esta incapacidad de asumir la responsabilidad por las cosas puede afectarles de manera negativa al llegar a su edad adulta.

Dependen de sus padres

La falta de normas también puede ser el resultado de una crianza sobreprotectora: no querer que el niño se haga daño, evitar que el niño se preocupe, siempre querer rodearlo solo de emociones positivas y similares. Al fin y al cabo, estos niños ni siquiera son capaces de tomar decisiones por su propia cuenta: se acostumbran al hecho de que mamá y papá pueden hacer este trabajo mucho mejor que ellos. Todo esto puede provocar que los niños estén menos dispuestos a nuevas ideas y acciones y obstaculiza que construyan sus propias vidas.

Eso genera estrés en sus vidas

Intentando proporcionar a sus hijos una infancia despreocupada, los padres les someten a una gran trampa: estos niños no aprenderán a lidiar con los problemas que aparecen a su alrededor. Si no saben manejar las cosas por su propia cuenta, entonces, constantemente necesitarán a alguien para ayudarlos a mantenerlo todo bajo control. Más tarde, esta impotencia puede acarrearles muchos problemas psicológicos, como, por ejemplo, sufrir de una ansiedad constante.

Pueden tener la sensación de que todas las reglas pueden infringirse

Los niños que no están acostumbrados a que les digan que “no” en sus hogares, por lo general, tampoco quieren aceptar ninguna prohibición en el mundo exterior. Pueden pensar que no existe la responsabilidad o castigo por lo que hacen y así pueden decidir ignorar cualquier norma que se les interpone en su camino, como en la escuela, cuando se trata de normas locales, o incluso algo peor. Estos niños pueden tener una fuerte sensación de que son los únicos que dan órdenes y que todos a su alrededor deben cumplirlas.

Bono: cómo establecer normas a tus hijos

  • Haz que las reglas sean simples: estas deben ser claras y comprensibles para cualquiera.

  • Utiliza un lenguaje positivo: motiva a tus hijos a seguir las normas.

  • Sé constante: enseña a tus hijos las consecuencias de sus acciones y no cambies las normas en función de tu estado de ánimo.

  • Sé razonable: asegúrate de que el límite esté al alcance de ti y tu hijo.

  • No olvides animarlo: dile a tu hijo lo orgulloso que estás de él y alégrale el día con algo bueno.

¿Tienes un conjunto de normas establecidas en casa? ¿Cuáles son? ¿O tal vez prefieres darle a tu hijo un entorno sin límites? ¡Vamos a debatir en los comentarios!