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10 Cosas que los veterinarios quisieran contarte, pero es poco probable que lo hagan

Muchos de nosotros queríamos ser veterinarios cuando éramos niños. Crecimos, y, por supuesto, no todos cumplieron este sueño. Y es lo mejor. Al fin y al cabo, este trabajo no puede considerarse fácil, porque los especialistas tienen que enfrentar el dolor y el sufrimiento a diario. Pero la mayor recompensa para aquellos que deciden dedicarse al tratamiento de los animales es saber que has salvado la vida de alguien.

Genial.guru miró los blogs de veterinarios practicantes y encontró muchas cosas interesantes sobre su trabajo. Y sabiendo algunas de estas cosas, tal vez algún día puedas salvar a tu mascota.

Es difícil saber la anamnesis, no porque el paciente del veterinario no pueda hablar

Por supuesto, un gato o un perro no le dirán al médico qué les duele. Los síntomas visibles serán descritos por el dueño del animal. Pero es muy importante responder algunas preguntas incómodas con sinceridad y precisión. Por ejemplo, ¿qué medicamentos le diste a tu mascota por tu cuenta? ¿O tal vez no le diste alguno de los que ya han sido recetados por un médico?

Los veterinarios te aseguran que no serás condenado si has hecho algo mal. Tu honestidad es una garantía de que a tu mascota se le prescribirá el tratamiento correcto.

Los pacientes más terribles no son los pitbulls o rottweilers

A los veterinarios se les preguntan a menudo si tienen miedo de los perros de pelea que tienen que tratar. Resulta que los perros grandes no son los pacientes más peligrosos. Según un estudio, los veterinarios a menudo son mordidos por chihuahuas pequeños e inofensivos. Curiosamente, para los médicos varones, la probabilidad de ser mordido es mayor que para las mujeres.

Otra categoría de pacientes peligrosos son los gatos. Es cierto que con más frecuencia dejan en manos de los médicos, no mordidas, sino rasguños profundos.

Los veterinarios no resuelven problemas de comportamiento

Si tu perro muerde y tu gato está acostumbrado a rasguñar las manos de todos los que intentan acariciarlo, el veterinario no resolverá el problema. La única excepción son los casos en que tales rarezas han aparecido recientemente y hay síntomas claros de enfermedad, como la negativa a comer.

Si tu mascota muestra agresividad constantemente, debes comunicarte con un cuidador de perros o zoopsicólogo, un especialista que se ocupa específicamente de los problemas de comportamiento de los animales. Los zoopsicólogos suelen tener consultorios privados, y rara vez trabajan en clínicas veterinarias.

Las vitaminas no son necesarias si el concentrado fue seleccionado correctamente

Los alimentos premium y súper premium ya contienen todas las vitaminas y minerales que tu mascota necesita, por lo que no necesitas comprar suplementos nutricionales adicionales.

Si decides preparar tu propia comida para tu mascota, las vitaminas pueden ayudar, así como la consulta con un veterinario. Un especialista te ayudará a hacer una buena dieta y elegir exactamente las vitaminas que tu mascota necesita.

Ten cuidado con la carne cruda

En general, las personas que deciden hacer una dieta para sus mascotas por sí mismas cometen muchos errores. Una de ellas es la decisión de alimentar a un perro o gato con carne cruda o subproductos. Tal comida es peligrosa por varias razones. En primer lugar, la carne cruda no proporcionará a tu mascota todas las vitaminas y minerales necesarios. En segundo lugar, si previamente le diste a tu mascota alimentos hechos, la transición a una “dieta de alimentos crudos” puede provocarle disbacteriosis y diarrea.

Consulta a un veterinario. Él te ayudará a hacer una dieta para tu mascota y te dirá cómo hacer que la transición al nuevo menú sea la más segura posible.

No le des a tu mascota medicina para humanos

Y escóndelas para que tu perro o gato no las encuentre y se las trague accidentalmente. Algunos analgésicos, como el naproxeno, son mortales para los animales. Las pastillas para la tos o el resfriado y las pastillas para adelgazar tienen un efecto negativo en la frecuencia cardíaca. Las vitaminas liposolubles A, D y E son tóxicas para perros y gatos.

Sin embargo, en algunos casos, los veterinarios prescriben medicina humana a los animales. Esto sucede, por ejemplo, con medicamentos contra el cáncer o antidepresivos. Pero, en cualquier caso, recuerda: la decisión sobre la admisión de estos medicamentos la toma un médico. No les des a tus animales tus pastillas solo porque creas que pueden ayudar.

Las correas extensibles hacen daño en la mayoría de los casos

Estas correas son populares porque dan a los perros una libertad de movimiento casi completa. Un perro puede oler todo lo que quiera, conocer a otros animales y elegir fácilmente dónde correr. Parece que a cualquier dueño le gustaría que los paseos le trajeran placer a su mascota. Y sin embargo en la vida real no todo es color de rosa.

Las correas extensibles a menudo causan lesiones a los animales. Los veterinarios describen los casos en los perros llegaban con lesiones de la columna cervical, debido a que la presión de los collares era demasiado fuerte. A veces, los animales se lesionan en peleas con otros perros, porque las correas son demasiado largas y los dueños no tienen tiempo para reaccionar rápidamente ante una situación peligrosa.

Las correas extensibles se justifican en un solo caso: tu mascota ya es un perro adulto, educado y de carácter tranquilo. Si el perro es hiperactivo, o si estamos hablando de un cachorro, es mejor negarse a comprar una correa de este tipo.

A menudo, los dueños de mascotas van a los veterinarios demasiado tarde

¿Qué haces si te das cuenta de que algo está mal con tu mascota? Lo más probable es que comiences a googlear los síntomas y buscar una solución al problema en la red. Pero hay ocasiones en que el tiempo es el recurso más valioso y debes consultar a un médico lo antes posible. A veces no pueden salvar a un animal solo porque llegó a la clínica veterinaria demasiado tarde.

Es muy difícil sacrificar animales, pero a veces es la mejor solución

La eutanasia de un animal es un sufrimiento no solo para su dueño, sino también para un veterinario. Es imposible encontrar el “momento justo”: todo el tiempo te parecerá que puedes esperar un día más, probar con otro tratamiento. De cualquier modo, te culparás por esta decisión.

Pero si tu mascota tiene una enfermedad que no se puede curar, si las operaciones y el consumo interminable de pastillas no brindan alivio, la cesación del sufrimiento es la mejor salida.

Esto no es solo un trabajo

Los veterinarios han elegido esta profesión no por dinero, de verdad adoran a tus animales. Con gusto les tomarían fotos y los acariciarían si no se veía extraño desde afuera y no hubiera otros peludos que necesiten ayuda.

Los veterinarios recuerdan a sus pacientes. Piensan en ellos, al regresar del trabajo, observan con interés cómo los cachorros y los gatitos se convierten en los animales adultos guapos, se regocijan cuando el tratamiento da sus resultados. Y estarían encantados de reencontrarse con tus mascotas solo en ocasiones agradables. Por ejemplo, durante la próxima vacunación.

Muchos veterinarios también tienen animales en casa, y a menudo son varios. Los expertos saben lo que sientes y cuánto estás sufriendo cuando entras a sus oficinas. Y harán todo lo que esté a su alcance para ayudar.

¿Soñaste con ser un veterinario? ¿O, tal vez, cumpliste este sueño? Cuéntalo en los comentarios.

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