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18 Razas de perros que ya no se encuentran en el mundo, pero que nos hubiera gustado conocer

Por una selección obviamente natural, pero también por una gran intervención humana en la que se favorecieron ciertas habilidades de perros por sobre otras y se fueron especializando los comportamientos, hoy en día solo existen 352 razas caninas oficialmente reconocidas por la Federación Cinológica Internacional (una organización canina mundial), explicó Elaine Ostrander, genetista del Instituto Nacional para la Investigación del Genoma Humano en Estados Unidos

Debido a eso, Genial.guru quiere hablarte sobre 18 razas de perros que, por la selección natural y humana, dejaron de existir, pero que supieron ayudar a las personas en gran medida en su momento.

1. Bullenbeisser

Era un perro de origen alemán que se caracterizaba por su fortaleza y agilidad, por lo que era muy buen cazador gracias a la forma de su cuerpo, el cual poseía una constitución musculosa, fuertes y anchas mandíbulas, pero con presencia de prognatismo, es decir, la mandíbula o el maxilar sobresalido. Esto los hacía ideales para la pelea, la guardia y el pastoreo.

Los bullenbeisser poseían un pelaje corto y de color atigrado, y tenían un tamaño que variaba entre los 40 y los 70 cm. Esta raza se extinguió por el mestizaje. El descendiente único y verdadero del bullenbeisser es el american pitbull terrier, pero el bóxer desciende en un 70 % también. Además, de esta raza extinta surgieron otras razas reconocidas como el gran danés y el dogo argentino.

2. Talbot

El talbot era un tipo de sabueso de caza muy común en Inglaterra durante la Edad Media. Según el arte de la época, era un perro de raza pequeña a mediana, de color blanco, con patas grandes y potentes, espalda alargada, orejas largas y caídas, y una cola también larga, pero muy rizada. Sus características hacen creer que puede ser un ancestro del beagle y el sabueso.

3. Perro oso de Tahltan

Esta raza surgió en Canadá, y fueron perros criados para cazar osos por los nativos de la región de Tahltan, de donde tomaron su nombre. Tenían un pelaje que mezclaba una capa de pelo fino y otra capa interna de pelos cortos y gruesos (de ahí que fueran llamados “perros osos”) de tonalidades oscuras (negro, marrón y azul), y algunas manchas blanquecinas en el pecho y los pies. Poseían unas orejas puntiagudas y grandes, con un hocico también puntiagudo y fino. Su cola era corta, no más de 12 cm de longitud, y usualmente la llevaban en actitud erecta. Respecto a su tamaño, este perro era pequeño, llegando a medir de 38 a 45 cm, y pesando alrededor de 30 kg. Es por eso que se dice que sus presas lo confundían con un zorro.

Sin embargo, pese a su gran habilidad para cazar presas de gran tamaño, resultaban enormemente domésticos, pues tenían un carácter amable y muy gentil con los seres humanos y otros animales pequeños. Pero eran ejemplares exclusivos de las zonas montañosas y lugares muy fríos, por lo que el perro oso de Tahltan no pudo adaptarse a otras regiones. Esto, aunado al hecho de la llegada de otras razas y exploradores a su zona, terminaron por extinguir a la raza.

4. Perro de pelea cordobés

Una raza surgida en Córdoba, Argentina, provincia de donde tomó su nombre. Fue una cruza de mastín español, bull terrier, bóxer, viejo bulldog inglés y bulldog francés. Su principal y gran característica es que era una raza catalogada como una de las más agresivas del mundo porque tenía un gran instinto por la pelea tan inaudito que solía luchar sin parar hasta la muerte, además de que poseía una increíble tolerancia al dolor. Era una raza tan agresiva que entre hembras y machos les surgía el instinto por pelear ante el instinto de reproducción, principal motivo que los llevó a la extinción. Los últimos ejemplares fueron cruzados con otras razas, dando por resultado al dogo argentino.

Pertenecía a la “Generación bullenbeisser”, es decir, aquellas que fueron creadas a partir de los genes de los bullenbeisser. Por lo general, los perros de pelea cordobés eran de color blanco y, en ocasiones, tenían manchas barcinas. Eran relativamente grandes, con un cuerpo demasiado musculoso, y se les solían cortar las orejas para que los otros canes no pudieran mordérselas ni prenderse de esa zona. Sin embargo, a pesar de su única habilidad de pelea, poseían un olfato y velocidad nulos.

5. Mastín de los Alpes

Se sabe poco de esta raza que habitó principalmente en Inglaterra y los Alpes suizos, pero lo cierto es que se trata del progenitor de la raza San Bernardo que hoy conocemos, y también contribuyó a formar las razas de los mastines de nuestros tiempos. Su cuerpo era moloso, es decir, de constitución musculosa, hocico corto, pero mandíbula fuerte, por lo que su principal función era ser un perro guardián. Fue uno de los más grandes de Inglaterra y tenía un aspecto ligeramente atigrado. La raza se extinguió porque comenzaron a cambiar a estos ejemplares por perros de rescate, además de que se alteró por la llegada de otras razas.

6. Terrier inglés blanco

Como su nombre lo dice, fue una raza endémica de Inglaterra y su paso por este mundo fue muy corto, 30 años o menos, por lo que sus registros son escasos. El primer ejemplar, de nombre Silvio, fue el ganador de muchos concursos, lo que propició la reproducción de la raza. Evidentemente eran de pelaje blanco (si tenían alguna marca de otro color, no pertenecían a la raza), duro, corto y lustroso, con piel y músculos duros y firmes, y pesaba entre 5 y 10 kg.

Sin embargo, eran perros no eran aptos para el trabajo, y, como canes de compañía, eran de excesivo cuidado porque eran propensos a múltiples padecimientos como la sordera y otros problemas genéticos; además de que requerían cariños y mimos de manera excesiva, situación que a las personas dejó de gustarles, haciendo que perdieran el interés por la raza, lo que la llevó a su extinción.

7. Perro de aguas de San Juan

Una raza que habitaba en la península del Labrador, en el noroeste de Canadá, criado para ser auxiliar en la pesca porque se trataba de un can que amaba estar en el agua. Estos perros poseían un talento único para nadar, y, además de ser muy ágiles e inteligentes, chapoteaban sus patas en el agua para atraer a los peces. Se dice que nacieron de una mezcla entre antiguos perros de trabajo irlandeses, ingleses y portugueses. Los perros de San Juan eran de tamaño mediano, fuertes y robustos, parecidos a los labradores ingleses actuales. Tenían marcas característicamente blancas en el pecho, la barbilla, las patas y el hocico. Eran de tamaño mediano y pelaje corto y grueso de color negro. Además, poseían un hocico estrecho y delgado.

Su extinción se debió a que Canadá creó grandes impuestos por tener un perro con la intención de mantener la cría de ovejas, además de que su exportación implicaba una imposición de cuarentena a los canes con el objetivo de erradicar la rabia, pero dicha imposición era difícil de mantener. Los últimos ejemplares fueron vistos en 1980, ya viejos y ambos machos, por lo que su raza llegó a su fin, pero quedan presentes algunos de sus rasgos en los perros labradores y los retriever.

8. Dogo cubano

El dogo cubano, como su nombre lo dice, fue introducido en Cuba, y se trató de una raza de tipo bullmastiff que al principio fue usada para cazar esclavos fugitivos de Estados Unidos, pero también para participar en peleas de perros por su cuerpo moloso y robusto en proporción. Esta raza dejó de existir una vez que la esclavitud fue abolida.

Su tamaño se encontraba entre el bulldog y mastín inglés, con hocico corto, ancho y colgado, y orejas medianas y ligeramente colgadas también. Su color era descrito literalmente como “un tono de lobo oxidado”, pero con cara, labios y piernas negras.

9. Braco de Puy

El braco de Puy fue una antigua raza de origen francés utilizada para la caza, conocida por ser rápida, ágil y muy flexible, además de tener un olfato muy fino. El color de este perro era blanco con marcas naranjas o hígado, y un pelaje de longitud mediana / larga. Tenía un aspecto refinado con porte noble, y su tamaño iba de los 63 a los 68 cm de altura a la cruz, mientras que su peso era de entre 22 y 28 kg.

No se sabe con exactitud la razón de su extinción, pero el último ejemplar fue una hembra que vivía en España. Sin embargo, ya no existían machos para que fuese cruzada. La raza pura se extinguió, pero hay quienes afirman que puede ser reconstituida a partir de razas de perros actuales.

10. Tesem

Se trata del perro más famoso del Antiguo Egipto, y su imagen decoraba las tumbas de los egipcios. Su nombre indica que era un perro doméstico y de caza, y las imágenes lo presentan como un animal con orejas puntiagudas y cola rizada, con un aspecto parecido al lebrel, es decir, de piernas largas, pecho profundo y cintura estrecha, con un pelaje amarillo grisáceo y corto, y un hocico largo y fino.

11. Turnspit

Esta raza fue desarrollada como auxiliar de cocina, es por ello que también se los conocía como “perros de cocina”, ya que su principal función era hacer girar una rueda diseñada específicamente para ellos en la que, al caminar, hacían girar los espetones para asar carne de manera uniforme. Pero también ayudaban a batir mantequilla y moler los granos de trigo.

Estos perros eran descritos como de color grisáceo y manchas negras, patas cortas y torcidas, cuerpo alargado con una mirada infeliz y hasta se decía que era una raza de perros feos. Su aspecto era tan humilde y común que las personas de esa época no se preocuparon por preservar la raza, además, con la llegada de los asadores, la labor de los Turnspit fue reemplazada y por tanto, dejó de ser útil.

12. Kuri

Una raza surgida en la etnia maorí de Nueva Zelanda. Era un perro utilizado como fuente de alimento, su pelaje como abrigo, y sus dientes como ornamento, pero también podía ser utilizado como animal de compañía debido a que era un animal torpe, tímido y hasta perezoso. Era un perro de tamaño pequeño, con apariencia de zorro, e incluso se dice que su sonido era más parecido al de un zorro que al de un ladrido, con el hocico puntiagudo, patas bajas y orejas alzadas.

Se dice que fue un animal sin mucha población, y eso, sumado a la matanza masiva de perros salvajes por parte de los colonos para proteger su ganado, fue el motivo que los llevó a su extinción. Los últimos ejemplares fueron una hembra y su cachorro, los cuales fueron disecados y están exhibidos en el Museo Te Papa Tongarewa.

13. Antiguo bulldog inglés

Su nombre está compuesto por su lugar de origen y su principal función, así que sí, se trata de una raza británica que se utilizaba para controlar el ganado más agresivo y luego en combates de toros, un espectáculo en el que perros peleaban contra un toro (bull = toro, dog = perro). Era un can de baja estatura y fuerte, de cabeza ancha con prognatismo, lo que era ideal para morder el toro sin estropear la carne, lo cual lo dotaba de un feroz aspecto; de pecho ancho y fuerte en los hombros y muslos.

Una vez que prohibieron el combate de toros, estos perros fueron utilizados en riñas, para después ser reemplazados por otras razas, situación que los llevó a su extinción junto a la popularidad cada vez mayor de los concursos de belleza caninos.

14. Molossus

El molossus fue una raza de la Antigua Grecia, ancestro de todos los mastines de hoy en día. Fue utilizada por griegos y romanos como perro guardián del ganado, perro de presa y también perro de guerra. Era alto y musculoso, con hocico ancho y corto, y una característica papada pesada. Fue un animal tan importante que muchos autores, como Aristóteles, hablaron de él en sus escritos, elogiando sus habilidades para cuidar y proteger el ganado.

15. Perro indio hare

El perro indio hare provenía de Canadá, y fue acogido precisamente por los indios hare para apoyarse de ellos a la hora de cazar. Era diminuto, de construcción esbelta y cabeza pequeña, con un hocico estrecho, puntiagudo y alargado; orejas puntiagudas y levantadas. Sus patas eran delgadas y bastante largas, y poseía una cola gruesa y espesa que se curvaba hacia arriba sobre su cadera. El pelaje era largo y liso, de color blanco, con marcas negras grisáceas entremezcladas con varios tonos marrones. Su tamaño era como el de un zorro o coyote, e incluso se piensa que más que un perro fue un coyote domesticado.

Era un perro muy juguetón, amigable y cariñoso, además de que mostraba afecto frotando su espalda contra las personas, como si fuera un gato. Sin embargo, nunca fue un perro dócil ni podía estar encerrado. Carecía de ladrido, pero aullaba como un lobo y, si se mostraba curioso, emitía un sonido parecido a un gruñido que terminaba en aullido. Su extinción se debió a la desaparición de la caza al estilo aborigen y a la mezcla con otros perros.

16. Poi hawaiano

Como su nombre lo indica, era un perro que habitaba en Hawái, y se le llamaba “poi” porque se alimentaba con una comida llamada de esa forma. Era una raza muy importante porque los poi siempre fueron considerados protectores espirituales y también lo eran de los niños, ya que se trataba de un perro con un temperamento amigable y muy cariñoso, sobre todo con los pequeños con los que se relacionaba en la cotidianidad. Y, aunque era muy juguetón, también solía ser perezoso y algo lento.

Poseía algunas cualidades físicas que lo asemejaban al lobo o al zorro, como la forma del cuerpo y las orejas rectas. También era de patas cortas y cuerpo relativamente alargado, cabeza aplanada y muy particular. Se cree que esta raza desapareció por su cruza indistinta con todo tipo de perros.

17. Cobrador ruso

Una raza dedicada a proteger los rebaños de la comunidad indo-aria de las montañas caucásicas. Era de tamaño grande, de hasta 75 cm a la cruz, y 45 kg de peso; con un pelaje muy grueso de color caramelo debido a las temperaturas bajas de su región.

Un perro fuerte y rápido, habilidades con las que protegía los rebaños de lobos y depredadores, y también poseía un gran intelecto que, según se dice, le permitía cuidar de los rebaños durante períodos largos sin ayuda humana. Uno de sus descendientes es la raza golden retriever.

18. Paisley terrier

Uno más de los terrier criados en Escocia, progenitor del yorkshire terrier. El paisley terrier era un perro esencialmente estético y de compañía. Era de tamaño pequeño y llegaba a pesar apenas 7 kg. Poseía un hermoso cabello lacio plateado y suave que caía por sus patas y por sus orejas, en colores azul y tostado. Mantener su pelaje era complicado, pero necesario para ganar concursos de exhibición, razón por la que más eran adquiridos estos animales. Sin embargo, los aficionados comenzaron a ver esta raza como una raza mixta y no pura, por lo que perdieron el interés en ella y el ejemplar terminó por extinguirse.

¿Cuál de estos perros te habría gustado conocer en persona y a todo color? ¿Qué opinas acerca de la intervención del hombre en el origen, modificación y extinción de razas? Comparte tus pensamientos con nosotros en la sección de comentarios.