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8 Maneras en las que tu gato te demuestra que es muy parecido a ti

Tener un gatito en casa es disfrutar de sus ocurrencias, de su compañía, de sus aventuras. En ocasiones nos sorprenden por su parecido con nosotros, pareciera que en cualquier momento se van a parar en dos patitas y se dirigirán hacia la cocina para servirse una taza de café para platicarnos sobre las novedades del mundo. En realidad, no estamos tan errados. Según diferentes estudios, ellos comparten ciertos rasgos de personalidad muy similares a las nuestras y actúan como si fueran pequeñas personitas que maúllan y que están cubiertas de pelo suavecito.

Genial.guru encontró ocho similitudes con los seres humanos que nos demuestran que ellos no solo son mera compañía, son parte de la familia.

Más parecidos de lo que creeríamos

Investigadores de la Universidad de Australia del Sur realizaron un análisis del carácter de los gatos y descubrieron que no son tan diferentes a los seres humanos. Para lograrlo, administraron a 2 800 dueños de gatos domésticos un examen llamado “Los grandes cinco”, empleado frecuentemente para analizar los rasgos de personalidad de los seres humanos. A través de él estudiaron 52 comportamientos y encontraron que de los cinco rasgos de personalidad analizados: ansiedad, extroversión, dominio, espontaneidad y la personalidad amigable, tres son idénticos a las personas.

El equivalente a la neurosis en las personas

Uno de estos rasgos es el de la ansiedad, que es similar a la neurosis de las personas, ya que ellos también se pueden enojar o mostrar temerosos ante ciertas situaciones. Otro de los rasgos similares a las personas que encontraron en los felinos es su personalidad extrovertida. Los gatos pueden llegar a ser tan sociables como nosotros. Ellos se muestran curiosos y activos, por lo que no es poco común que los gatos domésticos interactúen con una persona que llega de visita como si fuera alguien más de la casa.

Amistad y amor, todo en un mismo lugar

Los gatos, al igual que las personas, también pueden ser amigables. Esto equivale a la amabilidad de las personas. Los gatos que tienden a ser muy amigables pueden llegar a ser cariñosos. Claro, también existe la contraparte, existen gatos que son más solitarios e irritables, por lo que, tal como ocurre con los seres humanos, es preciso analizar cómo es la personalidad del gatito para que se sienta lo más cómodo posible en el hogar.

Lazos que duran para siempre

Los gatos también crean apego con los seres humanos. Muchos creen que son independientes, que no tienen cualidades socio-cognitivas, pero creer esto es un grave error. Una investigación de la Universidad Estatal de Oregon, en Estados Unidos, sugiere que los mininos muestran el mismo apego que los bebés hacia sus cuidadores. Los ven como una fuente de consuelo y crean un lazo afectivo sano y perdurable, es decir, los ven como una manera de tener seguridad en sus vidas, algo que los bebés, de manera instintiva, también hacen.

Predadores natos

Los gatos domésticos son predadores tal como lo somos los seres humanos. Los gatos, a pesar de estar bien alimentados, tienen una naturaleza depredadora, por lo que aprovechan cualquier oportunidad para cazar algún pajarito que se encuentre en el jardín, por ejemplo. Los seres humanos también somos depredadores. Lamentablemente lo somos en proporciones desmedidas, pero tal como los gatos, estamos en constante búsqueda de presas.

Herencia materna

Así como nosotros tenemos conductas para comunicarnos con nuestras madres, los gatos también lo hacen. Una de esas conductas es el movimiento que hacen con sus patitas, como si quisieran amasar, acercarse a su madre, mover las patas y ronronear, por lo que sus madres los lavan y los arreglan. Así también pasa con los bebés y sus mamás. Ellos varían el tipo de llanto para indicar diferentes necesidades, como el alimento, pañal sucio, frío, calor, dolor.

¿Estás enojado? Él lo sabe

Cuando le preguntamos a alguien: “¿te pasa algo?”, es porque sabemos que muy probablemente esté atravesando por una mala situación. Bueno, pues los gatos también son intuitivos. Ellos actúan diferente cuando ven a sus dueños sonreír o cuando los ven fruncir el ceño. De hecho, es muy probable que tengan conductas positivas cuando ven a su dueño sonreír. Tal como lo hacemos los seres humanos, quienes en muchas ocasiones actuamos por intuición, tal como lo ha dicho el psicólogo Gerd Gigerenzer, quien asegura que el instinto es una herramienta ante la falta de certeza en el mundo. No es ningún capricho, ni tampoco sexto sentido. Se basa en la experiencia y es una forma inconsciente de la inteligencia.

Nos ignoran intencionalmente

Así como los seres humanos nos hacemos los sordos cuando escuchamos la voz de alguien conocido, así también lo hacen los gatos. Según investigadores japoneses, ellos son capaces de reconocer el timbre de voz de sus dueños, pero en realidad no siempre se molestan en ponerse de pie para acudir a ellos. Los autores del estudio detallaron que los felinos mueven sus orejitas, las patas, la cola, e incluso maúllan o se les dilatan las pupilas. Pero ellos no se levantan corriendo hacia sus dueños, tal como lo hacemos nosotros cuando, por ejemplo, queremos ignorar a alguien que nos está hablando y al que no le queremos prestar atención.

Olores que generan sentimientos

El olor de algo conocido, de la casa materna, del pastel que horneaba la abuelita por las tardes, pero sobre todo el de nuestra pareja suele ser reconfortante y calmar a los seres humanos. Lo mismo sucede con los gatitos. Según un estudio, a través de los aromas, ellos pueden sentir estrés, calma, seguridad, por lo que estar en contacto con los olores que a ellos les gustan les hace mucho bien.

¿Qué otras similitudes encuentras entre los gatos y las personas? Compártelo en los comentarios.

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