Consejos para detectar y extraer pulgas, garrapatas y aguijones de abejas de las mascotas, y cómo determinar la gravedad (o no) de la situación

Es común ver a los gatos o perros rascarse y acicalarse el pelaje, pero existen situaciones en que lo hacen con más frecuencia de lo habitual. En momentos así hay que prestar un poco más de atención, porque las mascotas pueden estar siendo atacadas por las indeseables pulgas y garrapatas. Estas lastiman su piel y transmiten varias enfermedades, las cuales no solo ponen en riesgo la salud de los animales, sino también la de sus dueños.

Genial.guru es aficionado de los animalitos, por lo que quiso buscar algunos trucos para eliminar estos bichos desagradables y para hacer frente a una picadura de abeja o avispa en las mascotas.

1. Cómo saber si tu mascota tiene garrapatas

Las garrapatas son arácnidos, es decir, tienen ocho patas como las arañas, no son capaces de saltar ni de volar y son conocidas como “ácaros gigantes”. Se alimentan únicamente de sangre y se hospedan en muchas especies animales, entre ellas, perros, gatos y caballos, aunque también lo hacen en los humanos.

Cuando es adulto, este parásito trepa por el pelo del perro o gato hasta una zona donde el animal no llegue a rascarse y clava los quelíceros de su aparato bucal como si fueran arpones para alimentarse y fijarse a su piel. Las garrapatas se hospedan mayormente en la zona de las orejas, cara, cuello, axilas, área inguinal, entre los dedos y en las regiones corporales donde la piel es más fina.

2. Qué hacer y cómo quitar las garrapatas sin causarle daño a la mascota

Al detectar que tu animal tiene una garrapata, lo ideal es inmediatamente tomar un plan de acción, ya que estos parásitos se alimentan de tu mascota y pueden causarle desde un mal rato hasta serias enfermedades.

  1. En primer lugar detecta si solo hay una o visiblemente hay otro de estos arácnidos en tu animalito.
  2. Cuando decidas sacarla, debes fijarte en qué ángulo está enganchada la garrapata para evitar dejar restos en la piel. En ese mismo sentido deberás sacarla para retirar el arpón del que está sostenida.
  3. Coloca a tu mascota en una posición cómoda. Es normal que se ponga inquieta, así que intenta calmarla y ser cariñoso para disminuir sus nervios.
  4. Existen pinzas especiales para este procedimiento. Toma una y colócala lo más cerca posible de la piel de tu animal. Luego agarra la garrapata y, en el mismo sentido en que está enganchada, haz un movimiento contundente para sacarla.
  5. Por último, desinfecta la herida de tu animalito y, a modo de prevención, inicia un tratamiento antiparasitario recetado por tu veterinario para prevenir nuevas apariciones.

3. Cómo detectar si tu mascota tiene pulgas

Las pulgas son unos pequeños y molestos insectos de difícil detección, ya que, por su diminuto tamaño y sorprendente velocidad para moverse, pueden pasar desapercibidos ante los ojos de los dueños, a diferencia de las garrapatas. La manera más efectiva de determinar su presencia es evaluar la frecuencia de rascado de tu animalito, sobre todo en perros, que en muchos casos suelen hacer esto de forma constante.

También observa si puedes ver algo moviéndose dentro de su pelaje, aunque en muchos casos es imposible por su rapidez. Además, haz una revisión minuciosa sobre la piel de tu mascota, busca pequeñas motas negras entre su pelo (popó de pulga), colócalas sobre un algodón húmedo y determina si se ven de un color marrón rojizo. Es común que aquellos que están en contacto con una mascota con pulgas tengan picaduras pequeñas en los tobillos o regazo, zonas donde se apoya el animal.

Si detectas todas estas señales o algunas de ellas, lo más recomendable es desparasitar a tu perro o gato cuanto antes con pipetas para pulgas o champús especiales. Una vez lo hayas hecho, puedes ponerle un collar antiparasitario para protegerlo de las pulgas y los huevos que aún habitan en tu hogar.

4. Consejos para eliminar las pulgas del hogar

Si tu mascota tiene pulgas quiere decir que en tu hogar también las hay. Estas mayormente se encuentran en los lugares donde tu animalito pasa más tiempo, como alfombras, camas o sofás. Lo ideal para eliminarlas es utilizar un insecticida para pulgas, aspirar todos los lugares donde estuvo tu perro o gato y pasar una vaporeta por las telas y ropa de cama. Deberías repetir este proceso durante unas semanas.

Un efectivo remedio casero que podría servirte es dejar por la noche un cubo con agua y un poco de jabón debajo de una lámpara para atraer las pulgas hacia la luz. Por la mañana, muchas de ellas estarán ahogadas en el agua. Repite esto por varias noches. Otro truco para combatirlas es limpiar el piso varios días con una mezcla de limón o vinagre y lavanda. Estos bichitos odian esos olores, por lo que querrán huir de tu casa cuanto antes.

5. Qué hacer si tu mascota fue picada por una abeja o avispa

Lo primero que debes hacer ante una picadura de avispas o abejas es mantener la calma, ya que en la mayoría de los casos esto no requiere de un tratamiento de emergencia. Revisa a tu mascota e intenta encontrar dónde está el aguijón en su piel. Con ayuda de una tarjeta o pinza, intenta sacarlo con mucho cuidado. No se debe apretar la zona de la picadura, porque puede liberarse más veneno dentro de la piel.

Si no se logra conseguir el aguijón, es posible que ya se haya caído. Limpia el área con agua y jabón, y si observas que tu mascota presenta dolor, puedes colocarle cubitos de hielo envueltos en un paño limpio para ayudar a desinflamar la zona afectada. Evita que se rasque o lama la herida. Por último, vigila su comportamiento.

6. Señales para identificar la gravedad y si es necesario o no salir corriendo al veterinario

Saber identificar la gravedad de una picadura puede marcar la diferencia, ya que dependiendo del lugar y las reacciones alérgicas, pueden darse casos leves y otros muy graves, los cuales pueden poner en riesgo la vida de la mascota.

Algunas señales para determinar si tu perro o gato está teniendo una reacción alérgica por la picadura son: dificultad para respirar, hinchazón en la boca, garganta, ojos u oídos, vómitos o diarrea, colapso, debilidad, babeo desproporcionado o presencia de un ataque alérgico grave.

Ante una o varias de estas señales es inminente el riesgo, por lo que hay que llevar a la mascota al veterinario lo antes posible. Existen riesgos de que la hinchazón pueda bloquear sus vías respiratorias. Algo importante que vale la pena destacar es que jamás se debe intentar darles a los animales antihistamínicos para humanos, ya que esto podría ponerlos en un riesgo aún mayor.

¿Tu mascota ha tenido que enfrentar a estos molestos bichitos alguna vez? ¿Conoces alguna receta mágica para combatirlos que quieras compartir con los demás lectores de Genial? Estamos ansiosos de leerte.

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