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Conoce a las mascotas consentidas de las familias reales (algunas de ellas incluso fueron rescatadas de refugios)

La mayoría de las personas que compartimos nuestra vida con una mascota sabemos que solo existe una forma de tratarla: como un rey o una reina. Por solo existir, merecen caricias, juegos, premios y más. Este entusiasmo es algo que compartimos con los miembros de la familia real, quienes tampoco escatiman cuando se trata de consentir a sus compañeros no humanos favoritos.

Genial.guru quiso presentarte —por si no los conocías— a los perros y hasta caballos que llevan una vida de reyes, porque viven muy cerquita de ellos.

Reina Isabel II

La monarca creció entre corgis, una raza de perro pequeño nativo de Gran Bretaña. Su padre, el rey Jorge VI, inició el gusto en la familia real por estas mascotas cuando les dio a ella y a su hermana, la princesa Margarita, primero a Dookie y luego a Jane. Eso fue en 1933. Más tarde, en su cumpleaños 18, la princesa Isabel (ahora reina) recibió su propio corgi. Lo llamó Susan. Desde entonces ha tenido más de 30 perros de dicha raza.

Los últimos fueron Willow, descendiente de Susan y que apareció en la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Londres 2012; y Whisper, un corgi que adoptó después del deceso del dueño del perro. En 2015, la reina decidió dejar de criar corgis por dos razones: una, temía tropezar con los cachorros, que son muy inquietos; y dos, le preocupaba quién cuidaría de ellos cuando ella ya no pudiera hacerlo.

Ahora la acompaña Candy, uno de los dos perros que resultaron de la mezcla entre sus corgis y los favoritos de la princesa Margarita, los dachshund. No es una raza como tal, pero la gente ha empezado a llamar “dorgi” a la cruza.

El príncipe de Gales y la duquesa de Cornualles

Durante muchos años, el príncipe Carlos tuvo un Jack Russell Terrier llamado Tigger. Su esposa, la duquesa de Cornualles, más tarde agrandó su historial canino presentándole a cuatro de sus perros de la misma raza: Tosca, Rosie, Beth y Bluebell. A estos dos últimos, Camila los adoptó en Battearsea Dogs and Cats, una organización de la que es patrona.

La duquesa ha admitido que Beth y Bluebell tienen permiso de estar en casi todas partes, excepto en la cama.

Duques de Cambridge

Kate Middleton y el príncipe William también sienten mucho cariño por los animales. Juntos suelen apoyar a diferentes organizaciones benéficas enfocadas en su cuidado y protección. Su último perro fue Lupo, un cocker spaniel negro que dio su último aliento a finales de 2020.

Durante nueve años, el can acompañó a la pareja real en diversos eventos. Apareció en fotografías oficiales de la familia, como en la de su primer hijo, el príncipe George. Incluso inspiró su propia serie de libros para niños, Las aventuras de un perro real: Lupo y el secreto del castillo de Windsor, escrito por la británica Aby King.

Ana del Reino Unido

La princesa Ana siempre ha mostrado un gran interés por los caballos, y su dedicación a ellos ha sido una parte importante de su vida.

En 1976 compitió en los Juegos Olímpicos de Montreal en el equipo británico. Y aunque lleva mucho tiempo retirada como ecuestre profesional, hoy en día la princesa real todavía cabalga por gusto en su casa de Gloucestershire, Gatcombe Park, en donde cría caballos y ayudó a enseñar a sus pequeños nietos a montar.

Además, gran parte del trabajo de caridad que hace involucra a caballos. Ella apoya, entre otras organizaciones, a Riders for Health, Horse Trust y World Horse Welfare.

Duques de Wessex

El cuarto y último hijo de la reina Isabel II también es el orgulloso dueño de algunas mascotas. Tuvo un labrador negro al que llamó Frances. Ahora, la familia Wessex, su esposa Sophie y sus hijos Lady Louise y James, tienen dos perros y una tortuga.

Sophie ha sido fotografiada paseando a su labrador negro y a un cocker spaniel en una de sus fincas. Durante una entrevista, el príncipe Eduardo bromeó diciendo que sus mascotas son básicamente quienes gobiernan la casa.

Reyes de Holanda

La familia real holandesa presume a sus labradores negros: Nala y Skipper. En las redes sociales, se pueden ver fotografías de las mascotas en un día de juego o en grandes momentos, como el día que tuvieron una camada. De los siete nuevos integrantes, la realeza decidió quedarse con uno y lo llamó Luna.

Los perros forman parte de la vida de la corona holandesa, y se los puede ver en fotografías posando junto a los reyes Guillermo Alejandro y Máxima y a sus hijas Alexia, Amalia y Ariadna.

Reina Margarita II de Dinamarca

La reina danesa ha sido una fiel amante de los animales desde pequeña, en especial de los perros. Por ello, no dudó en agrandar la familia y darles la bienvenida a tres perros de raza teckels, Nelly, Tilla y Helike, quienes luego aparecieron en las fotos anuales de la familia real.

Durante su vida junto al príncipe Henrik, la reina llegó a tener 16 perros. En el último adiós a su esposo, sus mascotas ocuparon un lugar privilegiado.

La princesa Victoria de Suecia y el príncipe Daniel

La heredera al trono sueco y el príncipe Daniel presentaron en mayo de 2020 al nuevo miembro de su familia: un cachorro llamado Rio. Se trata de un perro de raza cavoodle, también conocido como cavapoo, que es el fruto de la mezcla de dos icónicas razas, como son los caniches en miniatura (también llamados poodle toy) y los Cavalier King Charles Spaniel. Hoy vive con ellos en su residencia de Estocolmo.

Carlos Felipe de Suecia y la princesa Sofía

La pareja adoptó a Siri, una border terrier, en 2014, un año antes de contraer matrimonio. Desde entonces, no se ha separado de la familia, tanto que posó junto a ellos en los retratos oficiales por el nacimiento del príncipe Alexander.

Princesa Ingrid de Noruega

La princesa heredera de Noruega tiene un compañero llamado Muffin. Es un labradoodle que creció a la par de la pequeña, quien hoy tiene 16 años. El príncipe Haakon y la princesa Mette-Marit suelen publicar en su cuenta de Instagram algunas imágenes de su hija y del resto de la familia junto al tierno perro.

¿Tu mascota, sin ser parte de una de estas familias, también recibe trato de rey o reina? ¿Cómo la consientes en casa? ¿Tiene un lugar especial en el sillón u otro privilegio?

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