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12 Momentos que podrías experimentar si participas en una boda japonesa (ya estás sobre aviso)

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Las bodas en Japón han estado en aumento desde el año pasado, posiblemente por el inicio de la nueva era imperial Reiwa. Y aunque los cristianos en Japón representan el 1 % de la población, este es el estilo de boda más popular actualmente, con lugares construidos como iglesias especialmente para celebrar matrimonios, aunque sin el factor religioso. Por otra parte están las bodas tradicionales sintoístas, que tienen sus propias ceremonias y tradiciones.

En Genial.guru nos gusta celebrar el amor y por eso te presentamos a continuación los datos más curiosos que encontramos acerca de las bodas japonesas y así puedas estar listo ya sea que te inviten a una, o si tal vez te llegas a casar con alguien del país nipón.

1. Hay fechas buenas y malas para las bodas

Una de las tradiciones más arraigadas aún en la cultura japonesa al momento de casarse es utilizar el Koyomi, que es un calendario astrológico el cual determina qué días son buenos o malos para comprometerse o para realizar la boda. Las estaciones favoritas para casarse en Japón son la primavera y el otoño, por lo cual, las fechas indicadas en el Koyomi en esas temporadas son muy demandadas para las bodas.

2. La ceremonia tradicional sintoísta

La principal religión en Japón es el sintoísmo y las bodas bajo esta tradición se suelen celebrar en el pabellón central de los santuarios. En algunos casos, los hoteles y salones de eventos cuentan con un ambiente especial para esta ceremonia. Son oficiadas por los sacerdotes, quienes primero purifican a los novios y anuncian la unión a los kami (dioses). En esta ceremonia solamente participan los novios y su familia más cercana.

3. San-san-kudo, más que un brindis por la pareja

Literalmente significa tres-tres-nueve veces y es una de las ceremonias más antiguas que se realizan durante la boda. Ya que el número 3 no se puede dividir en dos, es un número sagrado en las tradiciones del matrimonio y de suerte para las parejas. Se tienen tres sakazuki (tazas ceremoniales para sake) de diversos tamaños y apiladas sobre una bandeja. Ambos novios beben de cada taza tres veces, sumando así nueve sorbos y de ahí el nombre. Es una forma de consagrar la unión ante los dioses. En algunos casos también participan los padres, dándole un significado mayor al ritual, ya que son tres parejas las que lo realizan.

4. Los varios vestidos de la novia

Como en muchas partes del mundo, el vestuario de la novia tiene su protagonismo en Japón. Es normal que la novia se cambie de ropa, desde dos y hasta cinco veces en todo el día. En la ceremonia del templo suele utilizar un kimono blanco llamado shiromoku, junto a todos los accesorios que son del mismo color. Se dice que el blanco de este atuendo, además de representar la pureza, también simboliza que la novia “acepta los colores” de su esposo, es decir, sus valores y los ideales de la nueva familia.

Otro kimono que es común utilizar en las bodas es el irouchikake. La novia lo puede utilizar para la ceremonia en el templo, o en algunos casos es el que utiliza luego del shiromoku para la recepción. Este kimono suele ser de colores como el rojo o el dorado, que simbolizan buena fortuna.

Otro estilo de kimono para las novias es el furisode. Caracterizado por sus mangas largas, es utilizado por las mujeres solteras, por lo que la boda suele ser la última ocasión en la que lo lucen, normalmente para la recepción y luego de utilizar un vestido de novia blanco tradicional. Además, este tipo de kimono se suele combinar con un peinado más moderno, haciéndolo por eso muy popular.

Con la popularidad que han ganado últimamente las bodas de estilo cristiano, son una gran mayoría las novias que utilizan el típico vestido blanco y luego para la recepción se cambian a uno de estilo similar pero de llamativos colores.

4. En lugar del velo, dos tocados con simbolismo

Cuando la novia utiliza alguno de los trajes tradicionales para la ceremonia, suele utilizar uno de estos dos tocados o sombreros. El primero se llama wataboshi, que significa sombrero de algodón. Su función es similar al del velo en la cultura occidental, ya que sirve para cubrir el rostro de la novia de todas las demás personas a excepción del novio, hasta que termine la ceremonia. El wataboshi solamente se utiliza con un shiromoku y en bodas en el exterior.

Otra opción que tienen las novias es utilizar un tsunokakushi que literalmente significa “ocultar los cuernos”, pero esto no tiene que ver con un tema de infidelidad, ya que en Japón, los cuernos se relacionan con el enojo o la ira. Por lo que se explica que este tocado simboliza el compromiso de la novia a no mostrar su mal genio o sus celos, y a convertirse en una esposa amable y paciente.

5. La vestimenta del novio

En las bodas tradicionales japonesas, los hombres utilizan un traje llamado montsuki haori hakama que consiste en un kimono formal, en tonos negros o grises, adornado solo con el escudo familiar. Los pantalones llamados hakama son anchos y a rayas. Los hombres suelen cambiarse luego a un esmoquin o frac para la recepción.

6. Un kimono especial para las madres de los novios

Además de los novios, las que suelen tener un traje especial para usar en la boda son las madres de ambos novios. Ellas suelen utilizar el kurotomesode, que es un tomesode (kimono para las mujeres casadas) pero que se diferencia por sus tonos negros (kuro — es negro en japonés) con bordados de colores o dorados en la parte inferior. Puedes saber si una mujer es casada mirando el largo de la manga de su kimono, que es más corto que el de las solteras.

7. Un evento programado

Luego de la ceremonia, la boda continúa con una recepción social que no solo es una fiesta, también es un evento con maestro de ceremonia y que sigue un programa estricto. Los novios se sientan en un escenario, mientras sus familiares, colegas de trabajo y amigos dan discursos. En algunos casos, como parte del programa, los novios o algunos de sus invitados realizan algún show como una coreografía. Otro tipo de baile no suele ser común en las bodas japonesas.

8. El encendido de las velas

Una de la tradiciones únicas durante la recepción de las bodas en Japón es la ceremonia del encendido de velas. En ella los recién casados, con una vela muy larga, van encendiendo las velas ubicadas en cada una de las mesas de sus invitados. Es una ocasión para compartir con ellos y tomarse fotos.

9. Discursos y ofrendas a los padres

Uno de los momentos más emotivos en la recepción suele ser el discurso que realizan los novios hacia sus padres, especialmente el de la novia, ya que suele ser un agradecimiento y también una despedida. Suelen terminar entregando unos ramos de flores a sus nuevos suegros.

10. No hay regalos de boda pero sí un detalle muy importante

Si has sido invitado a una boda japonesa, no te preocupes en buscar un regalo, pero sí tendrás que buscar un shūgi-bukuro, un sobre especial para entregar el goshugi, o dinero, como obsequio en las bodas. Además se debe escoger el sobre correcto, ya que también se entrega dinero en ocasiones como funerales o año nuevo y hay sobres especiales para eso. En cuanto a la cantidad que se coloca, depende principalmente de la cercanía con los novios, teniendo como base unos 30,000 yenes (aproximadamente 285 USD) hasta los 50,000. Lo principal es no dar números pares (por ejemplo no poner 20,000 ni 40,000 yenes) ya que al ser un monto que se divide fácilmente en dos, se interpreta como un posible divorcio o separación. Los billetes deben estar nuevos y sin pliegues.

11. La gratitud de los novios en un presente

Como invitado seguramente debajo de tu silla encontrarás un hikidemono, que es un presente de parte de los novios y sus familias en agradecimiento por tu asistencia. Normalmente es algún objeto para la casa, como piezas de vajilla o una toalla. También suelen entregarse hikigashi, que son dulces o algún aperitivo.

12. La fiesta continúa después de la boda

En algunos casos, luego de terminada la recepción, los novios se juntan en otro lugar con un grupo reducido de amigos y colegas, para realizar el nijikai, lo que se podría considerar una posfiesta con bebidas, aperitivos, juegos y karaoke. Lo particular de este evento es que para el nijikai, los asistentes deben pagar aparte su asistencia.

A pesar de las diferencias con las bodas que conocemos, al final la idea es la misma: festejar el amor y compartir con nuestros seres queridos un día tan especial. Y tú, ¿qué opinas de las bodas que se apegan a las tradiciones? ¿Y qué te parece recibir dinero en vez de regalos? Déjanos saber tu punto de vista en los comentarios y comparte esta nota con ese amigo al que le encanta todo lo relacionado con Japón.

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