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13 Trucos para las entrevistas que harán que los reclutadores simpaticen contigo

Los expertos aseguran que el 90 % de cualquier conversación se olvida a las 48 horas. Lo único que queda es la impresión causada. Para conseguir el trabajo de nuestros sueños, necesitamos “caerle bien” al reclutador. Y no se trata solo de lo que le decimos, sino también de cómo lo hacemos.

Genial.guru adora la inspiración en todas sus manifestaciones, y por ello estará encantado de contarte cómo simpatizarle a un entrevistador y conseguir el codiciado puesto.

1. Calma los nervios “engañando” a tu cuerpo

Las investigaciones de los psicólogos demuestran que podemos hacernos ver más seguros en una situación de estrés. Basta con adoptar una postura de confianza durante un par de minutos. Antes de la entrevista, endereza los hombros, relaja la espalda, levanta la barbilla o simplemente apóyate completamente en el respaldo de la silla. Deja que tu cuerpo adopte una postura “ganadora”, te ayudará.

2. Asegúrate de que tu maquillaje no te falle

Un maquillaje suave y natural es lo que necesitas; es mejor no destacarte por el maquillaje en una entrevista de trabajo. Aplica un poco de corrector verdoso en tu rostro. No será visible, pero te protegerá contra posibles enrojecimientos si en una situación de estrés, la sangre empieza a correr hacia las mejillas. El polvo compacto oculta bien las gotas de sudor no deseadas. Rechaza las pestañas postizas y utiliza una máscara de pestañas resistente al agua. Para el delineado de ojos, es mejor usar un lápiz blando de color marrón que un delineador líquido y llamativo. El labial rojo es aceptable, pero siempre que tus labios tengan un aspecto perfecto y que sea el único acento llamativo en tu imagen. Sin embargo, el brillo labial sin color sigue siendo la opción más versátil y fiable.

3. Piensa de antemano en la ropa

No limites tu vestuario de negocios a los colores oscuros. Una pieza básica de color caqui o un cuello color naranja apagado asomando por debajo de una chaqueta pueden hacer la imagen un poco más interesante. Por cierto, una chaqueta (por ejemplo, azul) es una gran opción también para los hombres; al igual que la chaqueta oscura, tiene un aspecto elegante y profesional, pero menos formal, más fresco y universal.

Puedes combinar no solo los colores, sino también las texturas y los estampados. Además, no debes olvidarte del corte y del ajuste de la ropa: elige algo que te siente bien y que parezca moderno.

4. Elige accesorios que te den confianza

El bolso, los zapatos y las joyas completarán tu look y te ayudarán a parecer profesional (lo que no se le escapará a un entrevistador detallista). A la hora de elegir los accesorios, es mejor seguir la regla “menos es más”. Las mujeres deben renunciar a los pendientes grandes y a las pulseras abundantes, mientras que los hombres deben conservar únicamente un reloj y una alianza. Los zapatos deben estar limpios y es mejor que sean clásicos: las mujeres deben llevar zapatos cerrados y los hombres, zapatos con cordones o sin ellos.

El pelo y el esmalte de uñas no deben ser llamativos. Evalúa tu apariencia antes de salir de casa. Hemos recogido recomendaciones generales, pero en cada caso conviene tener en cuenta tu sector profesional: en una editorial de moda y en un organismo administrativo, el código de vestimenta es diferente.

5. Asegúrate de conocer el nombre de la persona que tomará la entrevista y no te distraigas durante la presentación

Cuando prepares la entrevista, además de información sobre la empresa, refresca tu memoria o averigua cómo se llama el reclutador. Si no estás seguro del nombre, presta atención: el reclutador se presentará de nuevo antes de que comience la entrevista. Llamarlo por su nombre te ayudará a establecer una relación personal con el entrevistador y aumentará tus posibilidades de conseguir el trabajo.

6. Habla con claridad y sin vergüenza de tus logros

Cuanto más clara sea tu respuesta, mejor. Recuerda de antemano las situaciones en las que te ha ido bien y planifica una historia corta. Los reclutadores recomiendan utilizar el método STAR (Situación — Tarea — Acción — Resultado): te ayudará a crear una historia que tenga más sentido para tu interlocutor.

Sé específico sobre tu contribución al problema; no exageres ni seas demasiado modesto. Si es posible, respalda tus resultados con cifras, por ejemplo, dile en cuánto se incrementó el porcentaje de ventas cuando te uniste a la empresa, o cuántos nuevos suscriptores ganó la cuenta de Instagram de la compañía que tú manejabas.

7. Habla tanto de tus defectos como de tus puntos fuertes

Prepárate para responder a la pregunta sobre tus puntos débiles. Quizá te sorprenda, pero esto puede hacer que un reclutador se acerque a ti mucho más que una lista de tus méritos. El entrevistador realmente quiere entender cómo manejas los desafíos en el trabajo. La clave es demostrar que eres consciente de tus defectos, que los evalúas adecuadamente y que trabajas en ellos. Pero no te pases con la autocrítica: tu respuesta debe ayudarte a conseguir el trabajo, no a perderlo.

8. No tengas miedo de mostrar sentido del humor

Según las estadísticas, el 79 % de los directores financieros creen que el sentido del humor de un empleado lo ayuda a encajar en la cultura corporativa. Es importante no exagerar, pero sí mostrarle a un futuro empleador que eres agradable y fácil de llevar. A las empresas no les gustan los empleados “difíciles” que requieren un trato especial. Ríete de ti mismo o de los comentarios del entrevistador (si es apropiado, por supuesto). Sé simpático e ingenioso.

9. Utiliza gestos para reforzar lo que dices

Es importante adoptar una postura abierta. Es mejor no esconder las manos en los bolsillos o bajo la mesa, sino mantenerlas a la vista de tu interlocutor. Los reclutadores experimentados se dan cuenta cuando los candidatos gesticulan libremente: les ayuda a transmitir sus pensamientos a sus oyentes y a demostrar su actitud positiva.

El lenguaje corporal y la posición de las manos, en particular, lo dicen todo. Las palmas de las manos abiertas indican sinceridad, las puntas de los dedos unidas indican confianza y el golpeteo de los dedos sobre la mesa indica nerviosismo. Intenta anotar de antemano qué gestos son típicos en ti en situaciones de estrés, y trata de evitar consecuencias indeseables en la entrevista.

10. Cambia tu entonación para inspirar al reclutador con tu discurso

Incluso las palabras más importantes pueden ahogarse en un discurso monótono. Tu interlocutor puede aburrirse y desentenderse periódicamente. No olvides cambiar la fuerza de tu voz, la velocidad de tu discurso, el alcance y la entonación. Esto les dará a tus palabras viveza y persuasión e inspirará a tus oyentes. La forma en que somos capaces de comunicar nuestros pensamientos a los demás determina cómo nos entienden y aceptan no solo las personas que nos entrevistan, sino también los jefes y los compañeros de trabajo.

11. Asiente cuando sea apropiado

Asentir con la cabeza es una forma poderosa de mostrar receptividad, indica la aceptación y el acuerdo con el interlocutor. Asentir con la cabeza es un ritual que confirma el “estatus” del orador.

En una entrevista de trabajo, puedes probar la siguiente táctica: asentir con la cabeza mientras hablas de tus puntos fuertes puede provocar que el entrevistador te devuelva el gesto. Al hacerlo, demostrará que está de acuerdo contigo y que acepta lo que tienes que decir.

12. No empieces la entrevista con la discusión sobre el salario

Los estudios muestran que el 73 % de los empresarios esperan que los candidatos negocien el salario durante el proceso de contratación. Tiene sentido, ya que ciertamente queremos obtener esta información de inmediato. Sin embargo, los expertos aconsejan no ceder a este deseo y evitar hacer preguntas sobre el salario al principio de la entrevista. Si el reclutador no saca a relucir este tema, espera un rato. Si te piden que indiques tu nivel salarial deseado desde el principio, está bien que digas que es flexible y que quieres saber más sobre el trabajo y las responsabilidades que conlleva. Recuerda que debes valorar no solo la cuantía del salario en el nuevo trabajo, sino también los beneficios que recibirás allí.

13. Resume la entrevista

Los primeros y los últimos momentos de la reunión son los que mejor se recuerdan. Por lo tanto, es importante cómo termina la entrevista y en qué tipo de palabras y gestos consistirá. Mantente enérgico y amigable. Puedes agradecer al entrevistador su tiempo, expresando una vez más tu interés por el trabajo. Es una buena idea resumir la conversación y poner entre líneas la idea de que eres la persona adecuada para la empresa (¿no es esa la conclusión principal?).

¿Utilizas técnicas no verbales cuando te comunicas con los reclutadores? Comparte tu experiencia: ¿cuáles funcionan en el 100 % de los casos?

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