Genial
NuevoPopular
Inspiración
Creación
Admiración

7 Ciudades mitológicas como la Atlántida que fueron tragadas por el tiempo, aunque algunas regresaron para sorprendernos

Muchos conocemos la historia de Atlántida, aquella ciudad perdida tragada por el océano, tal vez, para siempre. Pero la historia de Atlántida no es el único relato de una civilización desaparecida que sigue dando vueltas a la cabeza de arqueólogos e historiadores. Otras culturas tienen sus propias leyendas de civilizaciones que sucumbieron ante las olas, masas gigantescas de arena desértica o que fueron escondidas bajo cientos de años de vegetación.

Genial.guru compartirá contigo las historias de estas civilizaciones perdidas y cuáles se ha podido concluir que existieron en verdad.

1. Lyonesse

Una ciudad que desapareció bajo las olas. Según narra la leyenda, el reino de Lyonesse se ubicaba en las islas Sorlingas, y el mar se lo tragó en el siglo VI durante el reinado del legendario rey Arturo. Incluso aparece en la misma leyenda del rey Arturo.

El cronista del siglo XIX William de Worcester describe que, en las costas de Cornuales, Inglaterra, existía, antes de una inundación, un terreno de 9,6 km lleno de “bosques y campos y 140 iglesias parroquiales, todas ahora sumergidas, entre el monte y las islas Sorlingas”. Hoy en día, unas 140 islas se esparcen por el área y muchos creen que son lo único que queda de lo que una vez fue Lyonesse.

2. Ciudad de las amazonas

Hasta hace unos días, la tribu de las amazonas era solo parte de la mitología griega. Los mitos cuentan que eran una cultura que habría vivido cerca de Turquía, en Asia Menor, y que habría sido liderada solo por mujeres, las hijas de Ares, dios de la guerra. Por ello eran orgullosamente guerreras y enemigas de los griegos. Pero es posible que este matriarcado violento y ambicioso deje de ser una leyenda dentro de poco.

Arqueólogos que realizaban excavaciones en Armenia descubrieron los restos de una mujer cuyo esqueleto presentaba no solo señales de una ardua preparación física, sino también heridas de combate, lo que indicaría que se trata de una guerrera. Los científicos creen que esta mujer pertenece a un antiguo reino guerrero de Armenia, Urartu, quienes inspiraron la figura de las amazonas en la mitología griega.

3. Iram, la Atlántida de las arenas

Es en el libro sagrado de los musulmanes, el Corán, en donde leemos de la existencia de la Atlántida de las arenas, más conocida como Iram, la de las columnas. El libro describe Iram como una ciudad de altos edificios adornados donde vivían sus pobladores, los ad.

Ellos estaban alejados de Alá, pero este les dio una segunda oportunidad enviando a un profeta para que se retractasen. Los ad recibieron al profeta hostilmente, por lo que Alá los castigó enviándoles una tormenta de arena que duró siete noches y siete días que cubrió la ciudad en su totalidad.

“Bienvenidos a Ubar,
la ciudad perdida de la leyenda beduina”

En los años 90, arqueólogos buscaron restos de lo que podría ser Iram utilizando satélites de la NASA, y se dirigieron a excavar cerca de un pozo en Omán. Terminaron descubriendo un fuerte octogonal de muros altos rodeado de torres, pilares. Los científicos bautizaron la ciudad como Ubar y aunque, hasta hoy, hay dudas de que sea Iram, ellos creen que se trata de la ciudad perdida.

4. El Dorado

La leyenda de la ciudad de oro de El Dorado surgió en el siglo XVI, cuando los europeos desembarcaron en América y quedaron cautivados con sus tesoros. Sobre todo fueron los españoles quieren rumoreaban que el Nuevo Mundo estaba repleto de riquezas y tesoros por encontrar.

Con el tiempo, incluso se corrió la voz sobre una ciudad enteramente construida en oro, perdida en Sudamérica. Decenas de exploradores trataron de encontrarla adentrándose en montañas y selvas con alto riesgo y sin éxito. Buscaban mal: El Dorado no era un reino, sino una persona.

En las montañas del Imperio incaico existía la leyenda de un reino en el cual el rey era tan rico que todas las mañanas se untaba la piel con una especie de ungüento y, acto seguido, se le espolvoreaba polvo de oro. El rey quedaba como un hombre dorado, de ahí el nombre “El Dorado”.

5. La ciudad Z

En 1925, el topógrafo y explorador Percy Fawcett se sumergió junto con otros dos hombres en la Amazonia brasileña para encontrar la que denominó la Ciudad Perdida de Z. Fawcett estaba convencido de la existencia de esta rica civilización luego de encontrar un manuscrito en la Biblioteca Nacional de Río de Janeiro.

El texto había sido escrito por un aventurero portugués del siglo XVIII que aseguraba haber descubierto una ciudad sumergida en riquezas. Pero a estos tres exploradores nunca más se les volvió a ver.

Investigadores creen que Fawcett pudo haber inspirado su expedición de los relatos de los pueblos indígenas de Brasil, quienes le habrían contado sobre el sitio arqueológico de Kuhikugu, cerca del río Xingu.

6. Vinlandia

Si algunos creían que fueron los españoles los primeros europeos que tocaron suelo americano, el descubrimiento de este lugar les hará cambiar de parecer. Existía un mito que narraba que los vikingos nórdicos habían llegado a América en el año 1 000 y que habían derrotado a los indígenas, a quienes denominaron skraelingar.

Pero luego de que, en 1960, se encontrara un asentamiento el vikingo Vinlandia en L’Anse aux Meadows en Terranova, Canadá, se descartó que la presencia de los nórdicos en América fuera solo un cuento.

Las sagas islandesas mencionaban las tierras de Vinlandia, “tierra del vino”, por lo que los historiadores creyeron durante años que, si existió algún asentamiento nórdico en Norteamérica, este debía encontrarse en Massachusetts. No fue sino hasta que se dieron cuenta de que las uvas silvestres también crecen en el valle del río Quebec que concluyeron que realmente había existido un asentamiento en Canadá.

7. Heracleion

Aunque historiadores y cronistas griegos del siglo V a. C. mencionan Heracleion en sus escritos, durante siglos se pensó que, tal como la Atlántida, esta ciudad egipcia era solo un mito. Pero, por un golpe de suerte en el año 2001, un arqueólogo subacuático que buceaba en busca de buques de guerra franceses en el mar egipcio se dio una gran sorpresa al descubrirla bajo el agua. Había estado hundida hacía más de 1 200 años.

Pero debajo de las enormes masas de arena y barro, arqueólogos hallaron que la ciudad estaba muy bien conservada y, sus tesoros, en excelente estado. Maravillosos templos, colosales estatuas de dioses y faraones, una esfinge, sarcófagos, cientos de monedas de oro e incluso barcos son algunos de los tesoros que los científicos desenterraron. La ciudad había permanecido en silencio, pero salió a la luz en el siglo XX. Había sido uno de los centros comerciales más importantes del Mediterráneo en su época.

¿Conoces algunas de estas historias? ¿Qué lugares en tu país son un mito que podría volverse realidad? ¡Cuéntanos en los comentarios!