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Cómo vive la última tribu matriarcal, que le permite a las mujeres tener varios esposos

Cuando hablamos sobre China, nos imaginamos la “fábrica del mundo”, autopistas de alta velocidad, rascacielos y alta tecnología. Pero en este país futurista existen rincones que aún viven bajo sus propias leyes. Uno de ellos se encuentra en la provincia de Sichuan y Yunnan, en las cercanías de la frontera con el Tíbet, en donde habita el pueblo mosuo. En esta tribu, las mujeres son la cabeza de familia y ellas deciden todo.

Genial.guru se interesó en la historia sobre esta sociedad matriarcal y decidimos contarte sobre ella.

El reinado de las mujeres

El estilo de vida del pueblo mosuo continúa siendo el mismo que hace miles de años atrás. Ellos prefieren preservar sus tradiciones y vivir bajo las leyes de sus antepasados.

La población de la tribu es de aproximadamente 40 mil personas. Los mosuo frecuentemente son denominados como una sociedad matrilineal (es decir, aquella en donde la herencia sigue la línea femenina). Los hombres no tienen ningún tipo de poder. Las madres y abuelas administran el presupuesto familiar y crían a los hijos.

Asa Nuja, de 69 años, es ahmi (“jefa de familia”). Cuando ella no puede manejar todos los asuntos de la familia, elige una heredera y le entrega el mando.

Incluso las relaciones de la tribu se han transformado bajo sus propias costumbres. Los mosuo no tienen un matrimonio tradicional, ellos prefieren la unión libre. Tal forma prevé la vida de un hombre adulto en la casa de su madre, el cual solo visita a su amada por las noches. Los hijos se quedan con la mujer y toman su apellido. Frecuentemente, los padres ni siquiera saben de ellos.

En la lengua mosuo, no existe la palabra “padre”. Su función es desempeñada por los tíos, hermanos de la madre.

Las mujeres de la tribu pueden tener muchos esposos en unión libre, ellas siempre pueden elegir a un nuevo novio y estar seguras de que no las rechazarán.

Desde la infancia les enseñan a dedicarse a los quehaceres domésticos y resolver los problemas de la familia. Ya que cuando crezcan también se convertirán en guardianas de la familia, al igual que sus madres.

Lejos de la civilización

Uno de los acontecimientos más importantes en la vida de cada miembro de la tribu es la llegada a la mayoría de edad. El rito dedicado a esto se lleva a cabo cuando el niño cumple 13 años. A partir de ese momento, los niños se convierten en adultos y puede participar en las ceremonias religiosas. Los mosuo creen en la religión bön, la cual está basada en la generación de la madre diosa, el animismo y también el culto de los antepasados.

Este pueblo vive de la agricultura. La tribu siembra papa y cereales, mantiene cabras, ovejas, yak y búfalos. Su economía está basada en comercio de trueque. En la mayoría de las casas no hay electricidad.

Pero todo cambia. De hecho, últimamente, la tribu tradicional mosuo se adjunta a la civilización. El matriarcado y el estilo de vida extraordinario para el ser humano de la actualidad le ha interesado a los turistas. Ellos llegan a ver al pueblo, quienes se apresuraron a poner una tabla cerca de su aldea con la siguiente frase: “Bienvenidos al reinado de las hijas”.

La vida de la tribu en la actualidad

Los mosuo comienzan a tener teléfonos móviles y antenas parabólicas, los jóvenes abandonan la tribu y se mudan a las grandes ciudades para encontrar trabajo y crear una familia tradicional. Aquellos que se quedan permanecen con su forma habitual de vida o inventan diversiones para los viajeros.

Parece que, con el paso de unas décadas, estas personas se convertirán en parte de la civilización moderna y se olvidarán de sus extraordinarias costumbres.

Naju Dorma, de 73 años, y Lacuo Dorma, de 66 años, casi no usan ropa tradicional. Las mujeres cuentan que ahora los habitantes de la tribu se visten así para ganar más dinero de los turistas.

La tribu mosuo se tiene que adaptar a la nueva realidad. Por ejemplo, Geiku Dorma, de 77 años, abrió un restaurante para las personas que llegan a conocer la cultura de su tribu.

Dashi Lamu, de 72 años, tiene dos hijas y tres hijos. Las niñas se quedaron con su madre y los niños se mudaron a las grandes ciudades chinas, en donde comenzaron a trabajar para el gobierno y se casaron. Dashi se queja de los turistas, cuyo número ha aumentado en los últimos años. “Ahora la aldea es ruidosa. Cuando no lo soporto, voy a buscar silencio en las montañas”, cuenta ella.

Los mosuos se convierten en personas del siglo XXI como nosotros, pero su historia, una vez más, nos recuerda que es posible vivir de otra manera. Las civilizaciones, países y pueblos crean sus propias leyes y deciden qué es importante para ellos. Y las tradiciones inimaginables para europeos o americanos pueden ser algo habitual para otras personas.

¿Te gustaría visitar la única tribu matriarcal? ¡Comparte tu respuesta en los comentarios!

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