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Cómo viven los menonitas, personas que están desconectadas del mundo actual

A veces nos enfocamos tanto en el día a día que nos olvidamos de que existen otras personas que viven la realidad de una manera completamente distinta a la nuestra. Tal es el caso de los menonitas, personas de una comunidad que está apegada a lo que dicta la Biblia. Siguen costumbres tan precisas y delicadas que puede resultar muy difícil comprenderlas al comparar su estilo de vida con el del mundo actual. Sus familias son numerosas, no tienen permitido conducir un auto y usan la electricidad lo menos posible.

Genial.guru investigó más sobre el estilo de vida de esta comunidad para compartir contigo los detalles más curiosos e interesantes.

1. La diferencia entre amish y menonitas

Es muy fácil confundirlos porque, en realidad, tienen muchas similitudes. Sin embargo, no se puede hablar de ambos como una sola comunidad. Los amish son un grupo que se deriva de la iglesia menonita, pues se separaron de ellos en el siglo XVII porque creían que no estaban siguiendo sus principios como era debido.

Son muy tradicionales, no mantienen mucho contacto con el mundo exterior, normalmente sus comunidades son pequeñas y su fundador es Jakob Amman. Por el contrario, algunos menonitas son más abiertos, se prestan más al uso de algunas tecnologías y no están tan alejados de la sociedad. Además, los menonitas visten con ropa lisa que no los distingue de otras personas y los amish usan trajes muy característicos y tradicionales.

2. El origen de los menonitas

Esta comunidad tiene origen en el año 1525 en Zúrich, Suiza. La palabra “menonita” se debe a Menno Simons, un sacerdote y líder pacifista holandés del movimiento anabautista que formó su propio grupo religioso. Él estaba seguro de que someterse a la autoridad de la Biblia y rechazar a los gobernantes y a la iglesia católica era la única manera de alejar a las personas de las tentaciones. Siguiendo sus pasos, otras personas se proclamaron como anabautistas (rebautizados), abogando por el bautismo en la edad adulta ya que en esta etapa las personas ya podían tener un criterio más firme para elegir, asumir un compromiso y llevar su vida según la Palabra de Dios.

Debido a la presión social que sufría esta comunidad, las personas comenzaron a trasladarse a otros países con la esperanza de encontrar un lugar apropiado para vivir en tranquilidad, pues no querían ser cuestionados por sus creencias o costumbres. Su migración inició en lo que antes se conocía como Prusia.

Después de años, muchos se trasladaron a Rusia, pero allí comenzaron a exigirles que abandonaran ciertas costumbres y creencias, además de obligarlos a hacer el servicio militar. Muchos se negaron y se mudaron a Canadá. Con el tiempo, la comunidad menonita fue creciendo y se fue estableciendo en países de América y Europa. ¿Cuáles son las costumbres, características y reglas que los distinguen?

3. El idioma

El idioma que hablan es el plautdietsch, un dialecto del bajo alemán. Algunos han tenido que aprender a hablar en español u otro idioma para comunicarse en ciertos países y poder trabajar. Los hombres tienen que salir a realizar sus actividades en el campo y las mujeres deben quedarse en casa ocupándose de sus hijos y de sus tareas domésticas. Por ello es difícil que ellas hablen o aprendan otro idioma.

4. La estructura de sus casas

Sus hogares normalmente son espaciosos y están formados por la casa, un taller doméstico, un cobertizo para los tractores y las herramientas que usan en la actividad agrícola, además de un área especial para los animales. Algunos menonitas, además de dedicarse a la agricultura, también se dedican a la carpintería. Por otro lado, siempre hay un cuarto para la despensa en una zona donde no pegue mucho el sol para que los alimentos se mantengan frescos. En algunos casos, las familias también cuentan con un huerto y una zona especial con plantaciones de diversos árboles.

El tamaño de sus viviendas se debe a la gran cantidad de integrantes que puede tener una familia. En esta comunidad no hay límites para tener hijos, así que tienen entre 8 y 12, principalmente porque consideran que son una bendición y porque necesitan mano de obra para el campo.

5. La vestimenta

La mujer se encarga de fabricar la ropa de toda la familia. Lo único que no hacen son los zapatos o los sombreros que suelen usar. Cuando asisten a la iglesia, acostumbran a usar un vestido liso, normalmente de color oscuro y un tanto largo. En otros días, visten prendas floreadas.

Las mujeres solteras usan una pañoleta blanca o no se cubren, y las casadas usan una negra. En el caso de los hombres, la vestimenta característica es un overol y camisas lisas o de cuadros. Los niños visten igual que sus padres, pero con colores más claros.

La cocina es en donde se reúnen durante el día. Es el espacio para que la mujer trabaje, por eso, además del comedor, aquí también puede encontrarse una máquina de coser.

6. La educación

De lunes a sábado se levantan muy temprano para empezar a trabajar. El domingo está destinado al culto, al descanso y a las reuniones familiares.

En cuanto a la educación, a los niños de entre 5 y 12 años se les enseña a leer, escribir y un poco de matemáticas básicas, pero en realidad, gran parte de su aprendizaje se basa en la Biblia y en el catecismo menonita. En la escuela, no se les separa por edades. Toman las clases en la misma habitación, y los mayores se acomodan adelante para que los más pequeños aprendan a respetarlos. A las niñas también se les enseña a desarrollar los quehaceres domésticos desde temprana edad.

Posterior a este nivel educativo, los niños deben seguir los pasos de sus padres para aprender a desempeñar su labor en el campo o en el hogar, según corresponda, y desde pequeños ayudan a realizar las labores de los adultos.

7. El bautismo

Realizan el bautismo a los 18 años, pues es en esa etapa cuando ya tienen una consciencia para adquirir un compromiso ante Dios y ante su comunidad, además de tener presente la importancia que tiene esta congregación. A través de esto, prometen seguir las reglas establecidas por el resto de su vida.

Antes del evento, las personas deben confesarse con el obispo y meditar durante 8 días sobre las acciones malas que han cometido en su vida. Los bautizos se hacen con agua para que los individuos sean lavados de todos sus pecados. Únicamente se realizan los domingos, lunes y martes. Después de la ceremonia, los bautizados reciben pan y vino como representación del cuerpo y la sangre de Cristo. Es un requisito estar bautizado para poder casarse.

8. El noviazgo y el compromiso

Los noviazgos menonitas son muy distintos a los de otras personas. Las mujeres pueden empezar a ser cortejadas a partir de los 15 o 16 años y recibir regalos de su pretendiente. La pareja solo puede verse los jueves y domingos de 8 a 10 de la noche y deben permanecer en la casa de la novia. La relación dura hasta que se sientan listos para comprometerse y casarse. Si esa relación termina, la mujer está obligada a devolver los regalos que recibió.

El hombre establece el compromiso de manera formal y los gastos de la boda están a cargo del papá de la novia. El novio, además, recibe un dote de vacas, utensilios, muebles para el hogar y es apoyado por sus padres con una cantidad suficiente de dinero para comenzar su nueva vida.

9. El matrimonio

Para casarse, las mujeres utilizan un vestido negro, ya que lo consideran el color más elegante y formal. Los hombres también usan un traje y una camisa negros. Los preparativos para la boda inician un sábado, cuando los novios se reúnen con amigos durante el desayuno, la comida y la cena. El domingo se asiste a una misa y durante toda la semana los novios visitan a sus familiares para presentarles a su pareja. El domingo siguiente se lleva a cabo la ceremonia oficial.

Los hombres se convierten en los jefes del hogar y sus mujeres deben ser sumisas ante ellos porque su deber es servirles y cuidar de sus hijos, mientras que los esposos se encargan de proveer alimento y todo lo necesario para la familia. Por otro lado, las mujeres solteras deben vivir con sus padres hasta que contraigan matrimonio.

Los menonitas creen que el matrimonio es un compromiso para toda la vida. En caso de enviudar, los menonitas pueden volver a casarse sin guardar luto.

10. Los funerales y el entierro

Cuando una persona de la comunidad menonita fallece, se hace una cama de arena mojada sobre la tierra y se cubre con un lienzo. Encima se coloca al cadáver y, para conservarlo, se le pone hielo alrededor de todo el cuerpo porque se le vela durante tres días, únicamente durante el día, en la noche, todos se van a descansar. Posteriormente, se hace una misa y se entierra a la persona vestida de blanco. Los menonitas no acostumbran a poner cruces ni lápidas sofisticadas, sino que solo colocan una piedra grande y plana indicando el nombre, la fecha de nacimiento y muerte.

11. La gastronomía

Su alimentación es muy variada y balanceada ya que, aunque también llegan a comprar algunos alimentos en comunidades cercanas o en lugares que visitan, la mayoría de los productos que consumen están hechos por ellos mismos, como el jamón, el tocino, las chuletas de cerdo, las verduras frescas, los quesos, la mantequilla, el pan de trigo o de avena integral, los garbanzos, las lentejas y las mermeladas. Usan leña para cocinar sus alimentos y también les sirve para mantener su hogar a una temperatura agradable en temporadas de frío.

12. La música, la electricidad y otras reglas

Tienen permitido hacer uso de la electricidad, únicamente en ocasiones donde es muy necesario y está justificado. Por ejemplo, un miembro de la comunidad contó que, para comunicarse con proveedores, en el trabajo utilizan un celular, pero no es moderno ni tiene funciones sofisticadas. Además, no tienen ni televisión, ni radio, ni Internet.

Para alumbrarse, utilizan velas o candiles antiguos de petróleo. Se bañan en una tina y no tienen regadera, calientan el agua con leña y usan un recipiente para echarse el agua encima. La única música que escuchan es la de la iglesia y, para trasportarse, pueden subir a un automóvil pero no tienen permitido conducir, a no ser que se trate de sus tractores de campo. Es más común verlos en carretas arrastradas por caballos o en patinetes, pero cuando se trata de recorridos muy largos, pueden contratar a un conductor para que los lleve.

Las mujeres solo sueltan su cabello cuando lo van a lavar y nunca se les ve maquilladas. Para lavar la ropa, utilizan una lavadora antigua de madera que cuenta con una canastilla que se eleva, para colocar las prendas, y posteriormente se baja para comenzar a lavar de manera manual. Cuando terminan de hacerlo, pasan la ropa a otra tina para enjuagarla y exprimirla con ayuda de una palanca.

Los niños se divierten con cosas sencillas a pesar de no tener tecnología y, a diferencia de los amish, los niños menonitas tienen muñecos que sí muestran el rostro.

Con los cambios que se han tenido en la sociedad, algunos menonitas se han abierto a la posibilidad de cambiar un poco sus costumbres, permitiéndose el uso de la tecnología y de estar más abiertos a lo desconocido. Sin embargo, las reglas siguen siendo las mismas y hacen todo lo posible por seguirlas lo mejor que pueden. Todo depende del lugar en donde viven y de cómo se comporta la comunidad a la que pertenecen. Muchos de ellos quisieran salir al mundo moderno, pero se ven limitados porque, al hacerlo, su familia y todo lo que conocen les sería arrebatado.

¿Qué piensas de esta comunidad? ¿Te atreverías a vivir como ellos por algunos días? ¿Has tenido la oportunidad de visitar a personas menonitas? Cuéntanos tus respuestas en los comentarios.