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Tienda japonesa vende saquitos de té en forma de animales de mar y tierra y, cuando están en el agua, parece que cobran vida

Ocean-Teabag es una tienda que vende bolsitas de té en la ciudad de Amakusa, Japón. Pero no es cualquier saquito para preparar una infusión; estas retratan con detalle criaturas de mar y tierra que parecen nadar y flotar estando dentro de la taza con agua caliente. Todo comenzó con unas bolsas de delfines hechas a mano para aumentar las ventas de té verde. Ahora, gracias a su popularidad, se exportan a todo el mundo.

Genial.guru conoció los detalles de la historia de esta tienda en Japón que, ante la crisis en la venta de té, se reinventó de buena forma.

Una idea que nació ante las bajas ventas de té verde

En 2015, el director de Ocean-Teabag, Shota Takahashi, comenzó a buscar fondos para crear sus propias bolsas en forma de delfines. Eran tiempos complicados. La venta de té verde no iba bien desde hace varios años y los jóvenes no tenían interés en comprarlo. Por eso, Shota pensó en elaborar bolsas más llamativas para un público lejano y acostumbrado al té en botella.

El delfín es un animal querido y respetado en su comunidad

“¿No sería divertido si los delfines nadaran en la tetera al hacer una taza de té?”, decía Takahashi en la descripción del proyecto para recibir donaciones. La razón de utilizar este mamífero responde a la popularidad y cariño hacia ellos en Amakusa. “También amamos a los delfines, así que desde el principio, no tuvimos más remedio...”, sentenció el joven.

No solo crea bolsas, sino té especial para cada animalito

Takahashi tenía todo planeado, pero, durante el proceso, se dio cuenta de que no había tecnología alguna para fabricar las bolsitas de té en forma de animales. Por esta razón, durante 6 meses, trabajó dibujando la forma de un delfín, hasta que resultó. “Hice un delfín muy lindo”, explica. De ahí, creó también un té compatible llamado “Blue Mallow”, unos brotes de color azul idéntico al mar y los delfines, que se vuelve rosa cuando se le agrega zumo de limón.

Una idea que cruza las fronteras

Gracias a todas las ideas, sumado a la recolección de 2 522 000 yenes (23 500 dólares), Ocean-Teabag, comenzó a crecer. La venta de las bolsas se fusionó con el comercio de productos pesqueros y empezaron a vender sus conceptos al mayor en Japón y el mundo. Más adelante, integraron bolsitas en forma de otros animales, como pulpos y medusas.

Una estrategia comercial que alcanza nuevas especies animales

Inmediatamente, incorporaron animales de tierra que se ven adorables y que, incluso, no provocan utilizar, sino más bien coleccionar.

¿Cómo definirías la historia de esta tienda de té japonés? ¿Estarías dispuesto a comprar alguna de sus bolsas? ¡Comparte más abajo tus comentarios!

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