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Escuelas que, con sus acciones, nos hacen volver a creer en la humanidad

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Puede parecer que los seres humanos hemos tomado una posición de indiferencia hacia la situación mundial actual, porque quizá estamos cansados, o tal vez creemos que no hay remedio alguno. Pero existen muchas personas que no pierden la esperanza a la hora de seguir creyendo que la humanidad no es tan egoísta ni tan apática como se suele pensar.

Genial.guru desea alimentar tu esperanza y tu lucha por el bien contándote sobre escuelas que aportan su granito de arena a la sociedad para conseguir el bienestar de todo el mundo.

1. En España existe una materia escolar que inculca el respeto por los animales

Con la finalidad de generar actitudes de respeto globales, es decir, hacia todo ser vivo, la comunidad de Aragón, en España, ha puesto en práctica un modelo educativo que cuenta con un programa llamado Mundo Animal, el cual “trata de enseñar que la violencia ejercida contra los animales es rechazable, al igual que la que se produce por razones de sexo, etnia u orientación sexual”, manifiesta el documento oficial.

De este modo, este programa, el cual se ha estado implementando desde diciembre de 2018, abarca una nueva asignatura que se imparte en las escuelas primarias, de educación especial, secundarias y bachillerato de dicha comunidad. “Respeto hacia los animales” es el nombre de esta materia que enseña a cuidar y a amar a los animales, y que busca “integrar también en el ámbito académico una educación desde el respeto a los animales que dé a conocer sus intereses y necesidades, haciendo de la educación la mejor herramienta para fomentar actitudes de conocimiento y respeto y que, en definitiva, mejoren la convivencia en nuestro entorno”.

2. Una escuela de Corea del Sur abre sus puertas a los niños y también a las personas de la tercera edad

En Corea del Sur, la tasa de natalidad ha ido disminuyendo en las últimas décadas, situación que provocó que muchas escuelas se enfrentaran a una gran crisis por la falta de estudiantes. Entre ellas se encuentra la primaria Daegu, en el condado de Gangjin, la cual pasó de tener 90 alumnos por grado a menos de 20. Esto llevó a toda la comunidad educativa a tomar cartas en el asunto. “Dimos una vuelta por las aldeas en busca de niños que quisieran inscribirse como estudiantes de primer grado, pero no había ninguno”, cuenta Lee Ju-young, directora del recinto escolar.

¿La solución? Abrir espacios para personas de la tercera edad que, por azares del destino y por diferentes motivos, no tuvieron la oportunidad de asistir a la escuela en su momento. Bajo el lema “No hay nada de malo en mi edad”, y, gracias a esta oportunidad, las personas de la tercera edad en Corea del Sur buscan superarse abriendo sus mentes al conocimiento.

3. Una “escuela oasis” en África integra el medio ambiente con las actividades humanas

En Zimbabue hay una escuela primaria llamada Sihlengeni, a la cual asisten, en su gran mayoría, alumnos que viven en condiciones precarias y, junto con sus familias, se dedican a la agricultura. Pero este centro educativo tiene algo que otros no: un programa que ha transformado a la comunidad escolar de una manera ecológicamente racional, económicamente viable y socialmente justa, llamado Permacultura, el cual refiere a una forma de agricultura que busca integrar las actividades humanas con el entorno natural, con la finalidad de crear ecosistemas autosuficientes y, al mismo tiempo, altamente eficientes.

En tal programa, la escuela reconoce la importancia de la interdependencia planta-animal y enfatiza el uso y diseño completo de la tierra, incluida la recolección y conservación del agua. Con la participación de toda la comunidad escolar, la primaria educa en la importancia de mantener un ambiente limpio y, al mismo tiempo, proporciona alimentos y agua, lo que les permite a los alumnos mitigar los desafíos ambientales. Por ejemplo, los estudiantes aprenden a cultivar y a cuidar árboles, a plantar hierbas y a conocer el suelo para reducir la degradación de la tierra y la deforestación. También se ha introducido una serie de actividades relacionadas a eso, como la avicultura, la fabricación de mermeladas y la rehabilitación de bosques.

4. En una escuela de Estados Unidos se instaló una lavandería para combatir el acoso escolar

En la escuela preparatoria West Side High School de Nueva Jersey se instaló una lavandería con el objetivo de erradicar el acoso escolar. ¿Cómo? Resulta que la institución se encuentra en una zona en donde muchos de los estudiantes tienen problemas económicos, por lo que la mayoría de ellos no cuentan con suficientes atuendos limpios para asistir a clases “impecables”. Esta situación provocaba burlas y humillaciones hacia aquellas personas que asistían a la escuela con la ropa sucia.

Akbar Cook, director de la escuela, comentó que el 85 % de los alumnos que faltan a clases lo hacen por este tipo de acoso escolar. Se calcula que, en promedio, un estudiante puede faltar al colegio entre tres y cinco veces al mes por sentirse incómodo con su ropa. Así que, para evitar ambas situaciones (las inasistencias y el acoso), la escuela tomó la decisión de instalar una lavandería gratuita que, a su vez, ayuda a transmitir algunas habilidades para una vida autosuficiente.

5. En Brasil, una escuela convierte los residuos en gas de cocina

Con el apoyo de la Secretaría de Medio Ambiente de la ciudad de Ilhabela, en São Paulo, Brasil, una escuela primaria de nombre Paulo Renato Costa Souza instaló un biodigestor, un sistema que transforma los residuos orgánicos en biogás y en fertilizantes orgánicos líquidos. Dicha tecnología es capaz de tratar hasta una tonelada de residuos orgánicos por año, y ayuda a reducir el efecto invernadero.

El objetivo del centro educativo es instalar tres o cuatro sistemas más para transformar toda su basura en gas metano, lo que les permitirá reducir los desechos de la propia escuela y, al contrario, aprovecharlos al máximo para reducir sus gastos generales. Pero, principalmente, todo “se trata de iniciativas de referencia para que el estudiante participe, se involucre en el proceso, entienda qué son el gas y el biodigestor, y experimente qué son los residuos, la importancia de tratarlos correctamente y en qué pueden convertirse, como fertilizantes, gas y electricidad”, señala Maria Salete Magalhães, secretaria de la Secretaría de Medio Ambiente.

6. En África, la basura de las escuelas es reutilizada con un poco de creatividad

Algunas escuelas en África se han beneficiado de un programa llamado Sanitation for succes (saneamiento para el éxito), financiado por la Unión Europea, cuyo objetivo consiste en mejorar en todo sentido sus instalaciones y mantenerlas así, al igual que su entorno, logrando una especie de economía circular, es decir, aprovechar al máximo los recursos con su reutilización y la reducción de los desechos.

Las escuelas que participan en este programa les enseñan a los estudiantes a hacer buen uso de los recursos, desde cómo usar el retrete y lavarse las manos, hasta hacer uso de la creatividad para reutilizar lo que podría ser un desecho. Por ejemplo, se han hecho tapetes con tapas, los jardines de una de las escuelas están delimitados con botellas de plástico rellenas de tierra, los neumáticos fueron convertidos en contenedores de basura y, enterrados en la tierra, son asientos en el patio, entre otras ideas. Además, con el programa se ha conseguido un mayor acceso a servicios como un baño acondicionado en comunidades de África que tienen bajos recursos.

7. En Estados Unidos, una escuela suspende año a año sus actividades para recibir a una mamá pato y a sus patitos

Desde hace 13 años, la escuela Village Elementary School en Hartland, Míchigan, cierra sus puertas a los estudiantes para abrirlas exclusivamente a Vanessa, una mamá pato que, año con año, construye su nido y pone sus huevos en el patio de la escuela. En su primer año, ella tuvo algunos conflictos para atravesar los pasillos y hacer su recorrido, pero, al ver que este acontecimiento ocurriría constantemente, Ruth Darra, una maestra de la escuela se dedicó a investigar y descubrió que los patitos deben llegar al agua entre uno y dos días después nacer. Sin embargo, la mamá pato había hecho su nido en el patio de la escuela y no había una ruta de escape para ellos.

Con ese problema y con la mejor intención de ayudar, la escuela tomó la decisión de desalojar el centro educativo y bloquear los pasillos para que Vanessa y sus bebés emprendieran el camino hacia su destino: la libertad. Desde entonces, la escuela recibe a esta gran mamá y a sus bebés cada año. Ahora les cuesta solo 3 minutos hacer el recorrido gracias a las autoridades de esta institución.

Todo acto de humanidad merece ser nombrado y honrado, más aún si deja enseñanzas positivas en los niños, quienes tienen en sus manos el futuro del mundo. ¿Qué opinas de estas medidas escolares? ¿Conoces alguna otra escuela que cuente con programas de humanidad en conjunto? Cuéntanos en la sección de comentarios.

Imagen de portada nytchangster / Twitter
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