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Qué pasaría si dañaras algo en un museo por accidente

¿Alguna vez has visitado un museo y has notado que no parece haber una gran separación entre el público y las preciosas obras de arte o artefactos en exhibición? A menudo, esta consta solamente de una cuerda de terciopelo, y, a veces, ni siquiera tienen algo de ese tipo. ¿Qué pasaría si tropezaras y cayeras sobre un estante de invaluables urnas etruscas? La buena noticia es que no tienes que seguir preguntándotelo. Gracias a un puñado de intrépidos torpes, ahora sabemos qué sucede cuando te caes de bruces sobre una pieza invaluable de un museo.

Genial.guru quiere contarte qué sería de ti si, durante una visita a un museo, llegaras a dañar algo tan valioso como un objeto de cerámica de 3000 años de antigüedad.

Cuando rompes una pintura de 130 millones de dólares

En 2010, una joven asistió a una clase en el Museo Metropolitano de Arte (MET) de la ciudad de Nueva York. Allí, tropezó y accidentalmente abrió un agujero en una obra de arte invaluable. La pintura en cuestión era El actor, de Picasso, y estaba valorada en 130 millones de dólares hasta que la estudiante no identificada abrió un tajo de 15 cm en el lienzo.

Afortunadamente, el daño resultó no ser tan grave como parecía inicialmente. El tajo estaba cerca del borde y lejos del centro de la pintura.

Qué hizo el museo con la joven

El museo emitió una declaración en la que subrayó que la muchacha no había resultado herida en la caída, y un equipo especializado se dispuso a restaurar la obra. Después de tres meses, la pintura estaba como nueva, y volvió a la pared, pero protegida por una capa de plexiglás, solo por si acaso. La chica ni siquiera tuvo que pagar por el arreglo.

Por extraño que suene, eso es lo que habitualmente sucede cuando alguien daña una obra de arte. Lo peor que puede pasar es que los perpetradores se vean excluidos del museo, pero eso es extremadamente raro, como cuando un hombre en Cambridge se tropezó con los cordones de sus zapatos y destruyó por completo tres jarrones irremplazables del siglo XVII, los cuales tenían un valor de 120 000 dólares.

Qué pasa si los visitantes dañan algún artefacto por romper las reglas del museo

Incluso en los casos en que los visitantes rompen las reglas, los museos dudan en criticar demasiado a los huéspedes destructivos. En 2016, una pareja de ancianos dañó severamente un reloj irremplazable en el Museo Nacional del Reloj, en Pensilvania. Las piezas no debían tocarse, pero la pareja comenzó a tirar de las partes móviles del reloj y terminó estrellándolo contra el piso.

Al igual que con incidentes similares que tuvieron lugar en otros museos, las autoridades dejaron ir a la pareja sin siquiera darle una charla admonitoria.

Los nuevos destructores: los buscadores de selfis perfectas

En mayo de 2016, un joven decidió que realmente quería una foto de él mismo junto a una estatua del rey Sebastián I de Portugal. La escultura de 150 años se alzaba sobre un pedestal decorando un edificio, pero este turista de veinticuatro años la escaló para conseguir la imagen perfecta. ¿El resultado? La estatua se cayó y se hizo añicos.

El hombre en cuestión terminó siendo arrestado y multado por destruir una propiedad de la ciudad. Los autofotógrafos que dañan obras de arte son numerosos, pero, aun así, el caso de este chico no fue normal. Si hubiera quebrado alguna pieza en un museo, probablemente no habría recibido ningún castigo.

Las piezas están aseguradas

Casi todo lo que hay en un museo tiene una póliza de seguro que lo cubrirá si se rompe, por lo que, en la mayoría de los casos, los visitantes (quienes son considerados invitados) no serán responsables financieramente por el daño que causen.

Incluso los empleados del museo generalmente no perderán su trabajo por un error honesto. Unos porteros en Inglaterra descubrieron esto cuando tiraron lo que pensaban que era una caja vacía. Más tarde se reveló que contenía una pintura valorada en más de 120 000 USD.

En 2014, algo similar sucedió en Italia, cuando un conserje confundió algo de arte moderno con un montón de basura. Aunque eso suena como una broma, la “escultura” en cuestión consistía en varios pedazos de cartón sueltos y periódico arrugado.

Qué pasa si alguien daña una obra intencionalmente

En 2012, un hombre llamado Andrew Shannon estaba de visita en un museo en Irlanda cuando hizo un agujero en una pintura de Claude Monet valorada en más de 11 millones de dólares. Dijo que había sido un accidente, pero luego de ver las cámaras de seguridad y la lata de un removedor de pintura en su bolsillo, la policía no le creyó. Recibió una pena de cinco años en la cárcel después de su pequeña broma.

Por qué los museos no toman mayores medidas de seguridad

Hay dos razones principales para esta aparente seguridad deficiente. En primer lugar, muchos sienten que este tipo de precauciones, como el plexiglás, se interpone en la experiencia del visitante frente al arte en exhibición.

La otra razón es el dinero. Asegurar cada exhibición es tan costoso que muchos museos no sienten que el precio valga la pena. Aunque las piezas icónicas como la Mona Lisa y el David de Miguel Ángel son lo suficientemente valiosas como para garantizar precauciones adicionales, simplemente no es práctico tratar cada obra de arte con ese nivel de seguridad.

De igual modo, si vas a un museo, ten cuidado. La Mona Lisa está protegida con un vidrio, así que sería difícil que un chico despistado como el de arriba la dañe, pero nunca está de más ser precavido. Las generaciones futuras estarán agradecidas.

¿Qué es lo peor que has roto? ¡Cuéntanos en los comentarios!

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