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Vamos a desmentir populares mitos sobre la donación de sangre que no deberían existir en pleno siglo XXI

El 14 de junio, en todo el mundo se celebra el Día Mundial del Donante de Sangre. Queremos agradecer a cualquier persona que por lo menos una vez en su vida haya donado sangre, por su amabilidad y valentía.

La transfusión de sangre donada ha salvado millones de vidas. A pesar de que este procedimiento es conocido y habitual para muchas personas, la donación de sangre está plagada de diferentes mitos y especulaciones.

Genial.guru decidió separar las ilusiones de la verdad y averiguar quién y para qué se puede ser un donante de sangre, quién no lo debe hacer y por qué incluso las celebridades están dispuestas a compartir su sangre.

Mito 1. Donar sangre es perjudicial para la salud

En el organismo de una persona adulta circulan, en promedio, aproximadamente 4000 mililitros de sangre, y el volumen de donar de sangre no puede superar el límite de 500 mililitros. Está demostrado científicamente que la pérdida periódica de tal volumen no tiene una influencia negativa en la salud. Además, esta le enseña al organismo a recuperar rápidamente reservas de sangre. Esto puede desempeñar un papel importante al tener una lesión o una enfermedad, ya que nadie está exento. Las investigaciones confirmaron que, gracias a las donaciones, se reduce el riesgo del desarrollo de enfermedades cardiovasculares, en particular, el infarto de miocardio.

Muchos tienen miedo de que, en el proceso de transfusión de sangre, haya peligro de contagiarse de alguna infección, por ejemplo, hepatitis C o VIH. Sin embargo, en la actualidad, esto es imposible. Durante la extracción de sangre, los médicos utilizan herramientas y accesorios desechables. Los abren ante tus ojos y los tiran después del procedimiento.

Mito 2. Es doloroso y agotador

Todas las sensaciones desagradables durante el procedimiento están ligadas solamente al momento de introducir la jeringa. Después de esto, el donante no tiene ninguna sensación dolorosa. El procedimiento de la extracción de sangre ocupa de 15 minutos hasta una o dos horas, si donas componentes de la sangre: plasma, plaquetas o glóbulos rojos.

La donación se considera una buena razón para no ir al trabajo. Además, al donante le es recomendado un día extra para descansar sin tomar en cuenta el día en el que donó.

Mito 3. La sangre donada no es tan necesaria

Muchas personas necesitan transfusiones de sangre: aquellas con lesiones graves y quemaduras, durante operaciones quirúrgicas y enfermedades oncológicas, después de los partos difíciles. Existen sustitutos artificiales de sangre y plasma, pero mientras la verdadera sangre desempeña un montón de funciones, la artificial está asignada en mayor medida a la transportación de oxígeno y dióxido de carbono por todo el cuerpo.

Cada dos segundos, alguien en Estados Unidos necesita sangre, y cada día se requieren de 44 mil donantes, informa la Cruz Roja Americana. Una persona que durante toda su vida dona sangre, potencialmente puede salvar aproximadamente 1000 vidas.

Según los datos de la Organización Mundial de la Salud, anualmente, en el mundo donan sangre aproximadamente 112,5 millones de personas. Cada décimo paciente que llega al hospital necesita una transfusión de sangre. Todos los grupos de sangre son necesarios, y no solo los raros, como a veces erróneamente cree la población.

Mito 4. Cualquiera puede convertirse en un donante

Esto no es del todo correcto. Por ejemplo, en México, un donante no puede ser menor de 18 años, pesar menos de 50 kilogramos o haber tenido determinada enfermedad.

También se aplican limitaciones temporales para las mujeres embarazadas o madres lactantes, mujeres en el período de menstruación, personas que anteriormente han tenido infecciones respiratorias o, por ejemplo, personas que recientemente se han hecho un tatuaje.

La donación tiene que hacerse de manera cuidadosa y con responsabilidad. Dos días antes del procedimiento, vale la pena abstenerse del consumo de bebidas embriagantes y no fumar al menos una hora antes de la extracción de sangre.

Famosos que se convirtieron en donadores

Las personas famosas también tienden a darle una mano de ayuda a las personas en situaciones difíciles.

  • Rachelle Lefevre, la estrella de las serie Charmed y Big Wolf on Campus, se convirtió en donadora de la Cruz Roja Americana y activamente promueve sus ideales en Twitter.
  • Jackie Chan se encuentra en la lista negra de muchas empresas de seguros, ya que él prefiere desempeñar acrobacias peligrosas en el set y frecuentemente sale herido.
  • Jamie Lee Curtis se convirtió en donadora después del devastador tsunami en Japón en marzo de 2011. La actriz, activamente promoviendo las campañas de ayuda para víctimas, alentó a donar la sangre necesaria.
  • Jane Seymour es una donante desde hace muchos años. La actriz de 67 años, a pesar de su edad, continúa dando sangre y le aconseja hacer lo mismo a otros. Por su acción, Jane Seymour recibió la condecoración bajo el título oficial del Orden del Imperio Británico.

Bono: un donante de Australia salvó a más de 2 millones de niños

Un joven de 14 años de nombre James Christopher Harrison, en 1951, sufrió una difícil operación de la extracción de un pulmón. Cuando despertó después de la rehabilitación, él sabía que había sobrevivido gracias a constantes transfusiones de sangre. Entonces, el chico prometió, después de cumplir la mayoría de edad, convertirse en donante de sangre para todos aquellos que lo necesitaran.

Durante 60 años fue un donante regular de sangre y fue un donante único. Los doctores descubrieron que la sangre de James tiene anticuerpos especiales con ayuda de los cuales fue creada una vacuna de inmunoglobulina, la cual impide el desarrollo de antígenos contra el factor RH negativo en las mujeres durante el embarazo.

Para la fabricación de esta vacuna siempre se utilizó la sangre de James. El conflicto de los factores RH pusieron en zona de riesgo al 17 por ciento de todas las mujeres de Australia, así, James consiguió salvar cerca de 2,4 millones de vidas. Él donó sangre 1173 veces.

Además, algunas personas creen que la sangre de una persona se puede trasmitir parte del alma del donante. Este mito es parecido a la idea de personas primitivas que creen que, al comer el corazón de su enemigo, se puede adquirir su fuerza y valentía. En realidad, la transfusión de sangre no transmite ninguna peculiaridad del carácter del donante receptor.

Y tú, ¿alguna vez has donado sangre? ¿Tienes una historia de cómo una donación de sangre pudo salvar una vida? ¡Comenta tu respuesta en los comentarios!

Imagen de portada depositphotos
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