10 Superestrellas sin miedo de hacer lo necesario (y más) para interpretar sus personajes

No se puede explicar, transmitir o interpretar algo que nunca se ha experimentado, y nuestros actores de hoy lo saben de sobra. Por eso, para meterse de lleno en la piel de los personajes a los que tienen que interpretar, y para poder hacerlo con la mayor credibilidad posible, no solo memorizan y practican sus textos: hay mucho más trabajo e implicación detrás de cada papel.

Genial.guru te cuenta hasta qué punto estos 10 famosos se toman en serio su trabajo y lo que hacen para preparar sus papeles.

1. Emma Stone practicaba su risa de Cruella en la ducha

Para preparar la carcajada maligna de su personaje en la recientemente estrenada Cruella, la actriz Emma Stone optó por hacerlo en la privacidad de su cuarto de baño. La película cuenta la vida de esta famosísima villana de Disney, a la que por supuesto, no podía faltarle la característica risa malvada propia de un “buen malo”. Pero como a la actriz le daba vergüenza que la vieran dando risotadas y probando diferentes formas de reír, practicaba en la ducha.

“No tiene nada que ver con ser actriz. Preparé todas mis carcajadas en la ducha. Hice mis carcajadas sola. Como cualquier persona: vas a darte una ducha e intentas hacer varias versiones de la risa y piensas si querrías hacer alguna de ellas delante de la gente”, contaba la actriz.

2. Nicole Kidman practicaba cómo dar bofetadas falsas con su madre

Durante uno de los episodios de la segunda temporada de Big Little Lies, Nicole tenía que abofetear, de forma ficticia pero creíble, a la 21 veces nominada al Óscar Meryl Streep. Le daba tanto miedo hacerlo mal que practicó con su madre, incluso frente a terceros.

“Estaba realmente preocupada por ello, así que practiqué con mi madre. No le pegaba de verdad, ella solo se quedaba parada y teníamos a otra persona mirando. Y yo preguntaba: ’¿Pareció real?’”, recordaba la actriz durante una entrevista radiofónica. Finalmente, la escena del cachetazo se rodó en nada más y nada menos que 30 tomas; por supuesto que, como mencionamos antes, era un golpe ficticio y nadie resultó lastimado.

3. Hugh Jackman tuvo que perfeccionar su propio acento natal australiano

Cuando los actores de habla inglesa con acento no estadounidense dan el salto a Hollywood, deben neutralizar sus acentos nativos para no encasillarse en personajes de su nacionalidad. Este es el caso de Hugh, quien luego de años de estar lejos de su Australia natal y utilizando en sus interpretaciones el acento estadounidense, tuvo que volver a familiarizarse con su forma de hablar original para su papel en la película Chappie.

“Tuve que practicarlo, porque era un acento mucho más fuerte que el mío natural”, contó el actor al respecto. “Neill (el escritor y director de la película) usó muchas frases coloquiales y terminé buscando en Google la jerga. Se le ocurrieron algunos dichos realmente geniales”.

4. Kate Winslet reveló que su marido la ayuda a practicar sus papeles

Kate y Ned, su tercer marido, se conocieron cuando él la rescató de un incendio en una casa en la que ella y sus hijos pasaban unos días. Desde entonces han estado juntos. La actriz describe a su héroe como un superhumano y cuenta que, además de cumplir a la perfección sus tareas de padre y esposo, también la ayuda a preparar sus papeles.

“Es un compañero de vida absolutamente extraordinario”, dice. “Soy muy, muy, muy afortunada. Para ser un hombre disléxico, como es, es excelente para ponerme a prueba con mis textos. Es muy difícil para él leer en voz alta, y aun así, lo hace”.

5. Robert De Niro vivió en Sicilia para prepararse para El padrino: Parte II

Sin duda alguna, este fue el papel que catapultó la carrera de De Niro, que curiosamente ya se había presentado a las audiciones de la primera entrega de esta película y había sido rechazado. Para prepararse para ser el joven Vito Corleone, además de estudiar con detalle las formas y maneras de su predecesor, Marlon Brando, el actor se fue a vivir a Sicilia, Italia, donde pasó tres meses aprendiendo a hablar siciliano, ya que casi todos los diálogos de su personaje en la película eran en ese idioma.

“Fui con Gray Frederickson (productor) al edificio Gulf y Western (ahora Torre Trump) y subí a una de las salas de proyección del piso 28. Con una cámara vieja de video que tenía, grabé todas las escenas de Brando”, confesó, “me las llevé y las estudié”.

6. Ewan McGregor se reunió con Liza Minelli antes del rodaje de Halston

Para poder ponerse en la piel de una de las primeras superestrellas internacionales de la moda, el diseñador Halston, a quien Netflix ha dedicado una miniserie interpretada por McGregor, el actor intentó conocer a su personaje y profundizar en él todo lo posible entrevistándose con varias personalidades cercanas a él, entre ellos, la cantante y actriz Liza Minelli, quien fue su mejor amiga.

“Quería conocerla y asegurarle que su amigo estaba en buenas manos conmigo”, contó el actor. “Es una gran responsabilidad interpretar a alguien que ha vivido y hacerlo bien. Tuve la suerte de que ella pudiera compartir conmigo algunos de sus recuerdos de él”.

7. Joaquin Phoenix se obsesionó con encontrar la risa perfecta para el Guasón

Prepararse para ser el Guasón representó ocho meses de trabajo para Joaquin. Además de perder mucho peso, tuvo que estudiar psicología, trastornos de la personalidad específicamente, y practicar la que sería la risa del personaje una y otra vez. Tal era su obsesión por hacerla bien que invitó al director de la película, Todd Phillips, a su casa para presentarle todas sus variantes de risas a modo de audición.

“No quería que un psicólogo pudiera identificar qué tipo de persona era (el Guasón)”, confesó Phoenix. “Yo quería que siguiera habiendo misterio alrededor del personaje”.

8. Kirsten Dunst tuvo que engordar para su papel en Fargo

Para su papel de Peggy en la segunda temporada de Fargo, la actriz, que por naturaleza es delgada, tuvo que ganar algo de peso. No sabemos con exactitud cuántos kilos tuvo que subir, pero sabemos cómo lo logró, sin hacer nada y a base de queso y pan.

“Estaba en Calgary (Canadá) y hacía mucho frío, así que pedí muchas pizzas con queso asado. Solo comí diferentes quesos y panes juntos”, decía la actriz, “me senté en mi cama, miré la televisión y comí y comí”.

9. Sam Worthington encontró la oportunidad de su vida en Avatar y no estaba dispuesto a perderla

Antes de interpretar el personaje principal de Avatar, Sam era un actor con muy poca suerte que vivía en su viejo auto, pero en el momento en que fue seleccionado para el papel, supo que su vida podría cambiar por completo y que debía estar preparado. Además de entrenar físicamente como un marino y de pasar tiempo con uno de ellos para comprender su forma de ver el mundo, también viajó a Hawái junto con algunos miembros del reparto para conectarse realmente con la naturaleza al estilo Na’vi.

“Pasamos unos tres días en el bosque. Limpiamos pescado, recolectamos frutas y preparamos comidas. Zoe (su coprotagonista) cocinó la cena en el suelo una noche. Creo que fue invaluable para los actores tener una idea de cómo moverse y cómo sería vivir tan cerca de la naturaleza”, contó.

10. Daniel Day-Lewis aprendió a hablar checo

Daniel Day-Lewis es famoso entre sus colegas por las preparaciones extremadamente realistas que hace de todos sus papeles. Desde pasar tres días en una celda, sin comer ni beber, para ponerse en la piel de su personaje de En el nombre del padre hasta aprender un nuevo idioma en tiempo récord para simular un acento al convertirse en Tomás en La insoportable levedad del ser.

“La idea de hablar inglés con acento checo sin realmente hablar checo significaba que no venía de ninguna parte; faltaría ese núcleo (conexión) real que necesito tener con algún lugar en un papel”, contaba durante una entrevista.

¿Quién es tu actor favorito? ¿Cuál crees que ha sido su papel más brillante?

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