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12 Pares de miembros de la familia real británica que guardan un fuerte parecido entre sí

La mayoría de los miembros de una familia generalmente poseen similitudes que los distinguen de las demás. Con solo verlos podemos deducir si tienen algún parentesco sanguíneo o no. Un ejemplo de ello son las múltiples semejanzas que poseen los integrantes de la realeza, que tienen rasgos que han heredado de muchos de sus antepasados.

Genial.guru realizó una compilación para ti comparando algunas imágenes de los integrantes de la realeza británica que dejan en evidencia cómo se han transmitido sus genes a lo largo de las generaciones.

1. El príncipe William y su madre, la princesa Diana

El primer ejemplo notable es el increíble parecido entre el príncipe William y la princesa Diana. Este no es solo evidente en sus sonrisas, también puede verse en sus narices, ojos y miradas. William es prácticamente la versión masculina de su madre.

2. El príncipe Harry y su padre, el príncipe Carlos

Por otro lado, los rasgos del príncipe Harry se inclinan más al lado paterno. Evidentemente, el príncipe Carlos le heredó su encantadora sonrisa a su hijo; además, ninguno puede evitar rasgar los ojos al reír.

3. El príncipe William y su hijo, el príncipe George

Como es costumbre, la familia real inspira muchos de sus atuendos en los utilizados por generaciones anteriores. Este es un ejemplo de ello: a la izquierda podemos ver al príncipe William con un conjunto rojo y blanco que parece coincidir con el de su hijo, el príncipe George (a la derecha), varios años más tarde. Pero no solo el atuendo juega un papel importante en sus semejanzas, sino también sus gestos, que son muy característicos.

4. La princesa Eugenie y su primo, el príncipe Harry

Estas similitudes también se extienden más allá del tronco central de la familia, como es el caso de estos dos primos que se pueden ver en las imágenes. En la primera está la princesa Eugenie de York (nieta de la reina Isabel II) con su madre, Sarah Ferguson, y en la segunda podemos ver al príncipe Harry en los brazos de la princesa Diana. Sin duda, en su infancia ambos tenían un gran parecido.

5. El príncipe Felipe y su nieto, el príncipe Harry

Esta imagen es prueba de que no solo se heredan los rasgos de genética, sino también los gustos por la armada. Podemos observar al príncipe Felipe, abuelo del príncipe Harry, y notar su singular parecido no solo en el uniforme y el porte, sino además en la mirada, nariz y esa sonrisa discreta.

6. La duquesa Kate Middleton y su hija, la princesa Charlotte

En este ejemplo podemos ver cómo la princesa Charlotte heredó la mirada penetrante y el perfil de la cara de su mamá, la duquesa de Cambridge. Es muy probable que, en su adultez, esta pequeña se parezca mucho más a su madre.

7. El príncipe Carlos y su nieto, el príncipe Louis

Esto mismo ocurre con varias generaciones de diferencia, como es el caso de las siguientes imágenes: del lado izquierdo se encuentra el príncipe Carlos con su madre, la reina Isabel II, y del derecho, el príncipe Louis. Evidentemente, nieto y abuelo comparten similitudes, como el peinado, los ojos y esos cachetes pronunciados.

8. La princesa Charlotte y lady Sarah Chatto

Otra referencia de herencia en familiares colaterales es la de la pequeña princesa Charlotte, quien está en la primera imagen, y la hija mayor de la princesa Margarita (hermana de la reina Isabel II), lady Sarah Chatto junto con George Windsor cuando ambos eran pequeños. Esta última, que viste un vestido rosa, es tía abuela segunda de la princesa y es notable que ambas poseen grandes semejanzas.

9. El príncipe Eduardo y su abuelo, el rey Jorge VI

Al igual que el príncipe Harry, el príncipe Eduardo heredó de su abuelo, el rey Jorge VI, varios rasgos más que solo coincidir en el uniforme: por ejemplo, ambos poseen un perfil idéntico. Es de suponer que, para la reina, debe ser un recuerdo en vida de su padre.

10. El rey Eduardo VII y su tataranieto, el príncipe Carlos

La descendencia Windsor mantiene sus rasgos muy arraigados entre sus descendientes. En este caso, el príncipe Carlos y su tatarabuelo se parecen mucho, y no solo físicamente. Además de tener peinados, contexturas y rostros similares, también coinciden en haber tenido el título de príncipe de Gales.

11. La reina Isabel II y su hija, la princesa Ana

De todos los hijos de la reina Isabel II y el príncipe Felipe, la princesa Ana destaca por su parecido con su madre cuando era joven. Ambas tienen grandes semejanzas, no solo en el color de cabello y contextura, sino en la gran similitud de sus rostros.

12. La reina Isabel II y su hermana, la princesa Margarita

Por último, otro caso que hace dudar por el gran parecido es el de la reina Isabel ll y su hermana, la princesa Margarita. En su juventud, tenían un físico tan increíblemente parecido que, sí no estabas muy atento, podrías llegar a confundirlas. Además, el hecho de que, en la realeza, los protocolos exijan un tipo de vestuario clásico aumentaba la dificultad de distinguirlas, ya que incluso sus guardarropas eran parecidos.

¿Existe alguna persona en tu familia que se parezca a un antepasado? Nos encantaría que nos comentes cómo ha evolucionado tu árbol genealógico.

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