La historia de amor de Charles Chaplin y Oona O’Neill, quienes se casaron a pesar de 36 años de diferencia de edad

Cuando, en 1943, el actor Charlie Chaplin, de 54 años de edad, anunció sus intenciones de casarse por cuarta vez, todo el mundo reaccionó a esta noticia con mucho escepticismo: ¡el novio era 36 años mayor que la novia! Pero las profecías de los críticos rencorosos sobre la inminente ruptura no se hicieron realidad, y el mundo recibió otra hermosa historia de amor.

En Genial.guru, estamos seguros de que algún día se rodará una película sentimental sobre esta pareja, pero por el momento, te ofrecemos descubrir cómo uno de los mejores actores de cine ha encontrado su felicidad familiar.

Oona O’Neill nació en la familia del dramaturgo estadounidense, ganador de los premios Nobel y Pulitzer, Eugene O’Neill, y la escritora Agnes Bolton. Por desgracia, el matrimonio se vino abajo, pero el padre no dejó de cuidar a su hija: la niña creció en el centro de Nueva York, desde la infancia no le faltó nada y recibió una educación brillante.

Oona frecuentaba la alta sociedad y, por supuesto, era una chica espectacular y tenía un montón de admiradores: fue cortejada por Truman Capote, también tuvo un romance con el escritor Jerome Salinger. A los 17 años, la joven había decidido firmemente convertirse en actriz: encontró un agente y él, a su vez, trató de persuadir al propio Charlie Chaplin para que le diera algún papel en una de sus películas.

Fue en 1942. En aquel momento, Charlie Chaplin no era solo un actor exitoso, sino una verdadera leyenda viviente. Sin embargo, la vida personal de la estrella no era tan despejada: el actor ya se había divorciado tres veces, y todo Hollywood sabía que Chaplin se sentía atraído por las jóvenes: sus dos primeras esposas tenían solo 16 años al momento de la boda. Y en aquel momento conoció a la joven y hermosa Oona O’Neill.

Según las palabras del mismo Chaplin, tan pronto como vio la sonrisa de la chica, se le desvaneció el mal humor. Se enamoró, y lo que era más importante, este sentimiento resultó ser mutuo. Parecía que les separaba un abismo, una diferencia de 36 años de edad. Pero Oona y Chaplin parecían no hacer ningún caso a ello. Chaplin fue fascinado no solo por la belleza de la chica, sino también por su inteligencia y su personalidad.

Pocas personas creyeron en esta unión, pero ni los rumores, ni las miradas de reojo, ni las cartas del padre de Oona con amenazas de desheredar a la hija y cortar para siempre las relaciones con ella detuvieron a esta pareja: el 16 de junio de 1943 se casaron. La noticia de que Oona se casó con Chaplin impactó dolorosamente a Salinger: en aquel momento, se encontraba en el frente y todavía esperaba que, a su regreso, le haría la propuesta de matrimonio a la chica. Es poco probable que alguien se haya imaginado que este matrimonio duraría 34 años.

Después de la boda, Oona dejó sus sueños de convertirse en actriz y decidió dedicarse por completo a la familia. El actor declaró en varias ocasiones que Oona era la encarnación de una esposa ideal y que tuvo mucha suerte con ella. “Estaba muy feliz: finalmente, tenía a mi lado a una verdadera esposa, no una mujer que quería hacer la carrera. Es cierto, estaba seguro de que Oona podría convertirse en una gran actriz cómica con un excelente y sutil sentido del humor. Pero no quería compartirla con nadie”.

La pareja tuvo 8 hijos: Oona dio a luz a su hijo menor cuando Chaplin tenía 73 años. Según los amigos de la familia, en su casa siempre reinaba un ambiente de tranquilidad y los padres hicieron todo lo posible por apoyar las iniciativas de los niños sin obligarlos a hacer lo que iba en contra de su voluntad.

Los niños se convirtieron en personas creativas, muchos de ellos de una u otra manera están relacionados con el mundo del cine. Su hijo Eugene trabajó como director de la ópera de Ginebra, filmó documentales y ahora es presidente del festival internacional de cine de comedia en Vevey (Suiza). Su otro hijo, Sydney, fue actor por un tiempo y luego eligió la profesión de productor de cine. Su hija mayor, Geraldine, se hizo la más famosa de ellos: desarrolló una exitosa carrera artística y todavía aparece en películas. La hija de Geraldine, Oona, continuó la dinastía y también se hizo actriz: el trabajo más famoso de la chica fue el papel de Talisa, la esposa de Robb Stark en la serie Juego de tronos.

Geraldine con su hija Oona.

A partir de la década de 1930, el FBI comenzó a recopilar información para el expediente de Chaplin para expulsarlo del país: el actor estaba siendo investigado por actividades antiamericanas y era considerado un comunista clandestino. En 1952, Chaplin fue a Londres para presentar su nueva película Candilejas, y ya estando allí se enteró de que le fue prohibida la entrada a los EE. UU. Oona ayudó a trasladar todas las pertenencias familiares a Europa y, dentro de poco, en solidaridad con su esposo, rechazó la ciudadanía estadounidense.

La familia Chaplin decidió instalarse en una casa acogedora cerca de Lausana (Suiza). Rara vez dejaban su hogar, pero recibían muchas visitas de sus amigos y otros artistas. Solo en 1972, la pareja viajó a los Estados Unidos para asistir a la ceremonia de entrega del Óscar honorario a Chaplin. Chaplin continuó trabajando, pero ahora rodaba sus películas en el Reino Unido: escribía guiones y dirigía filmes, actuando en algunas de ellas. Por sus méritos, el actor fue nombrado caballero por la reina Isabel II y su esposa se convirtió en Lady Oona Chaplin.

Charlie Chaplin falleció durmiendo en su casa a la edad de 88 años. Después de la muerte de su esposo, Oona se mudó a Nueva York por un corto periodo, pero pronto regresó a Suiza y vivió en la misma casa hasta su muerte: vivió 14 años más que su esposo y murió a la edad de 66 años.

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Imagen de portada East News, East News
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