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Resulta que tu gato o tu perro puede sentirse ofendido si lo llamas “mascota”

Llamar a tu animal “mascota” puede ser despectivo, según la asociación de Personas por el trato Ético de los Animales. De acuerdo con un estudio publicado por la revista de la ética animal, el uso de la palabra “mascota” puede afectar la forma en la que se trata a nuestros amigos de cuatro patas. Una representante de PETA, Jennifer White, sugirió que esta debería cambiarse por términos más respetables, ya que nuestros gatos y perros nos entienden, y también tienen emociones.

En Genial.guru siempre escuchamos lo que dicen los activistas de derechos humanos y de los animales. Es por eso que hoy queremos compartir contigo información de PETA con respecto a cómo podríamos estar ofendiendo a nuestros pequeños amigos animales y qué podemos hacer al respecto.

La palabra “mascota” es ofensiva

Los activistas por los derechos de los animales dicen que las personas no deben usar la palabra “mascota” para referirse a las criaturas que poseen. En su opinión, es ofensivo, y “promueve una manera irrespetuosa y condescendiente de tratar al animal”. Considerar que nuestros amigos peludos no son seres vivos afecta el tratamiento que les damos e incluso interfiere en su comportamiento.

La palabra “mascota” significa que el animal es una posesión, como, por ejemplo, un automóvil

PETA cree que el uso del término “mascota” evoca asociaciones con un objeto inanimado e incluso con un animal desechable. Aun así, muchas personas piensan que una criatura es un objeto y un juguete. En diciembre, por ejemplo, muchos reciben regalos en forma de cachorros y gatitos, y, en enero, los refugios para animales se llenan de estos amigos no deseados.

Reduce a un animal con personalidad y emociones a un objeto inanimado

Todos sabemos que los animales pueden pensar y sentir, por lo que llamar a nuestros pequeños amigos “mascotas” reduce su amplia gama de emociones, sentimientos y habilidades mentales a un pequeño objeto esponjoso que puede sostenerse y abrazarse, o a “una posesión para usar en cualquier manera que el dueño desee”, explicó Ingrid Newkirk, presidenta de la organización PETA.

“Compañero” o “cuidador humano” es más inclusivo

Los animales domésticos, como los gatos y los perros, entienden nuestras entonaciones, leen nuestras emociones y, en general, se dan cuenta de lo que queremos decir cuando les hablamos. Por lo tanto, ajustar la forma en la que nos referimos a nuestros amigos peludos puede ser una buena idea.

Por ejemplo, cuando llamamos a un animal “compañero”, e incluso cuando hablamos de “él” o “ella” en lugar de hacer mención al animal en sí, esto lo pone al mismo nivel que a un humano. Eso aumenta la importancia de la vida del animal y, en el futuro, podría evitar algunos casos de cría y abandono de criaturas. También es bueno educar a los niños para que entiendan que su amigo de cuatro patas tiene alma, mente y sentimientos, al igual que un humano.

¿Crees que llamar a un animal con un nombre más respetuoso puede cambiar su comportamiento y su actitud hacia su dueño? ¡Estaremos encantados de leer tu opinión en la sección de comentarios a continuación!

Imagen de portada MohamedMostafa4 / imgur