10 Películas con escenas donde la lógica brilla por su ausencia

Curiosidades
hace 1 año

Las películas no siempre tienen que concordar en un 100 por ciento con la realidad. En muchas ocasiones, tomarse una licencia creativa puede ayudar a hacer una historia más entretenida. Sin embargo, a algunos cineastas se les puede pasar la mano con las libertades narrativas, lo que puede resultar en historias capaces de desafiar las leyes de la física. Aquí te mostraremos 10 casos en que algunas cintas ignoraron la realidad y nos ofrecieron escenas increíblemente ilógicas.

¿Prefieres que las películas se apeguen más a la realidad o a la fantasía? Cuéntanos, ¿cuál es tu escena de acción favorita y por qué?

1. La antorcha mágica — La momia

En La momia, de 1999, en la última aparición del personaje de Kevin J. O’Connor, Beni, observamos cómo, tras activar accidentalmente una trampa para destruir el templo de Hamunaptra, este queda atrapado en una habitación bastante amplia. Cabe recalcar que todas las fuentes de luz del lugar quedaron destruidas cuando se activó la trampa, por lo que lo único con lo que contaba Beni para iluminar el sitio era su antorcha. No obstante, gracias a la magia del cine, esta escasa llama fue lo suficientemente potente para iluminar gran parte de ese enorme recinto.

Si hacemos memoria, antes de activar la trampa, los personajes se habían valido de lámparas de fuego fijas, espejos y antorchas propias para poder ver bien dentro del templo. Eso nos genera unas cuántas preguntas sobre qué es lo que llevaba la antorcha de Beni para ser tan esplendorosa.

2. Michael “Flash” Myers — Halloween

En Halloween, el clásico del horror, vemos cómo en múltiples escenas, Myers persigue sigilosamente a la protagonista, interpretada por Jamie Lee Curtis. Todo normal, hasta que notamos que Michael parece tener una velocidad sobrenatural para caminar, porque no importa dónde esté Jamie, él siempre se las arregla para estar un paso detrás de ella.

Teniendo en cuenta que la protagonista se moviliza normalmente en automóvil, y asumiendo que Myers no toma taxis para perseguirla, resulta bastante disonante verlo siempre donde ella está. Incluso en las escenas en las que el personaje de Curtis corre para escapar de Michael, él puede alcanzarla a ella y a otras personas tan solo caminando.

3. Sistemas de seguridad demasiado intuitivos — Parque Jurásico

“Es un sistema UNIX, ¡yo sé esto!”, exclamó el personaje de Ariana Richards, Lex, en la primera entrega de la franquicia Parque Jurásico, cuando encendió el monitor de la sala de control, esperando encontrar algo que los ayudara a protegerse de los temidos dinosaurios. En esta escena, la niña asegura conocer cómo funciona el software de seguridad del parque porque es un sistema que le resulta familiar. Para rematar lo ridículo de la escena, Lex de verdad es capaz de manejarlo, lo que nos deja pensando: o el sistema tiene un muy buen diseño de usuario, o es muy vulnerable a violaciones de seguridad. Irónico.

4. La suerte sobrenatural de Jack Sparrow — Piratas del Caribe

En esta escena de la cuarta entrega de Piratas del Caribe, Jack Sparrow se ve acorralado por su captor al hacer una maniobra peligrosa para encontrar los cálices necesarios para un ritual: saltar de un acantilado hacia una cascada.

Dejando de lado lo descabellado de la idea, dado que muy pocos sobrevivirían a un evento así, el pirata sale de ello sin un solo rasguño, cuando, en la vida real, un salto como ese podría provocar lesiones graves por la caída o por impactos con el fondo de la superficie acuática. En este caso, ambas posibilidades eran bastante elevadas, dada la gran altura del acantilado y el hecho de que la caída fue a pocos metros de la orilla, lo que hacía más probable que el sitio fuera menos profundo.

Sin embargo, para conveniencia de la trama, nada de esto sucedió. Tenemos la teoría de que, dado el historial del pirata de encuentros con criaturas sobrenaturales, probablemente la razón sea que está hechizado, porque tanta buena suerte no tiene muchas otras explicaciones.

5. La increíble resistencia de los invasores — Mi pobre angelito

En esta icónica comedia navideña, Mi pobre angelito, el pequeño Kevin, cuando se queda solo durante las vacaciones, se arma de valor y prepara su casa con diversas trampas para enfrentar a dos hombres que planean invadir el lugar mientras su familia está de viaje.

Sin saberlo, los invasores caen redondos en ellas. De hecho, cada una de ellas inflige mucho daño en un estilo muy caricaturesco. Menos mal que se trata de una comedia, porque, de lo contrario, todos los golpes que sufren los antagonistas serían suficientes para enviarlos al hospital.

6. La reserva más grande de hielo — El joven manos de tijera

En esta película navideña dirigida por Tim Burton, El joven manos de tijera, vemos cómo Edward hace su primera escultura de hielo para la familia de Kim, interpretada por Winona Ryder. Después, podemos observar cómo, tras ser rechazado por el pueblo, tiene que recluirse de nuevo en su mansión abandonada.

En la parte final de la película, vemos a una avejentada Kim, quien le narra la historia a su nieta y menciona que cree que Edward sigue vivo, porque está nevando, y nunca había nevado en el pueblo antes de que él lo visitara. Entonces, pasamos a una escena donde se observa que, efectivamente, toda la nieve del pueblo proviene de los residuos de las esculturas de hielo que Edward está haciendo en el ático de la vivienda.

Sabemos que este detalle es solo un recurso artístico más que utiliza Burton en su narrativa, pero ¿de verdad Edward tienen tanto hielo en su ático como para hacer que nieve en todo el pueblo? En ese caso, seguramente Navidad debe ser la época más ocupada del joven manos de tijera.

7. Cuidado dental de la vieja escuela — 10 000 a. C.

En la película 10 000 a. C., seguimos la historia de dos cavernícolas que emprenden un viaje a lo desconocido, y en él hallan a personas mucho más desarrolladas tecnológicamente que ellos. Teniendo en cuenta que los protagonistas apenas sabían cómo manejar el fuego, nos cuesta un poco creer que hayan tenido un régimen de salud dental tan bueno como para tener una sonrisa tan radiante.

Sin duda, este es un ejemplo de un pequeño descuido de dirección de arte que puede resultar en un agujero de guion sin mucho sentido, por decir lo menos.

8. La batería inagotable — Jurassic World. Mundo Jurásico

En esta escena, los niños están buscando un lugar para resguardarse de los dinosaurios. Por casualidad, encuentran un área abandonada que había quedado intacta después de los incidentes ocurridos en el parque original. Nada se había tratado de reconstruir, ni mucho menos se les había dado mantenimiento a los pocos artefactos que se habían salvado de la destrucción.

Sin embargo, cuando los niños inspeccionan el lugar, encuentran un automóvil en discutible buen estado y una batería que parece haber quedado abandonada a la intemperie. Si la película hubiera seguido el sentido común, dada las condiciones ambientales de la isla, el vehículo no hubiera arrancado con piezas en tan mal estado, sin mencionar la baja probabilidad de que hubiera tenido el tanque lleno.

No obstante, la conveniencia de la trama ataca de nuevo y, milagrosamente, el auto enciende, por lo que los niños obtienen un vehículo de escape perfecto.

9. Suspensiones indestructibles — Rápidos y Furiosos

La saga Rápidos y Furiosos se gana un puesto en esta lista con su séptima entrega. En esta escena, Dom y el personaje de Paul Walker están escapando de un hombre que amenaza con arruinar su misión. Los protagonistas están en una situación especialmente complicada, porque la persecución se está desarrollando dentro de un rascacielos. Al verse acorralados y sin tener a dónde escapar, Dom se arriesga y acelera el vehículo a su máxima potencia para saltar hacia el edificio vecino y, al final de la secuencia, terminan atravesando el siguiente también.

Esta escena llama la atención porque, claramente, una maniobra como la que se ve en pantalla tiene muy bajas posibilidades de salir bien por diversas variables físicas como el peso del vehículo, la velocidad del coche y el espacio disponible para dar lugar al carro a que acelere.

Tan descabellada como es la escena, James Wan no es el único director que ha utilizado secuencias como estas en sus filmes para aumentar la adrenalina. En historias como las de James Bond, Misión ImposibleTransformers, se han visto momentos similares hasta el cansancio. Tanto que se han convertido en un cliché moderno de las películas de acción.

10. El mejor disfraz del cine — ¿Y dónde están las rubias?

En la comedia de 2004, ¿Y dónde están las rubias?, un par de detectives deciden “convertirse” en mujeres para completar una misión. En este punto, la comedia se gana una inconsistencia que probablemente muchos espectadores pasamos por alto: los personajes se disfrazan y nadie parece notar que hay algo inusual en ellos. Las personas no perciben que se trata de hombres y no de muchachas.

Por esta razón, este podría ser de los eventos en películas que más desafiaron cualquier lógica e ignoraron la realidad por completo en toda la década. Sin embargo, situaciones como esta son precisamente las que la convirtieron en una comedia tan memorable.

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