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No hay nada como lucir un rostro fresco y radiante en nuestro día a día. Sin embargo, a algunas personas nos pasa que, al mirarnos al espejo, encontramos imperfecciones o notamos que nuestra cara luce brillosa. A veces, hace falta más que maquillaje para que se vea sana y natural. Es posible que muchos de nuestros hábitos estén jugando en contra de nuestro aspecto sin que nos demos cuenta. Por eso, a continuación te hablaremos sobre cuestiones que podrían estar favoreciendo la aparición de grasa en nuestra cara y te diremos cómo puedes evitar esto, según las recomendaciones de expertos.
Sin que nos demos cuenta, nuestro cuerpo desprende unas 30 000 células de la piel cada hora mientras dormimos. Este proceso causa un gran impacto en nuestras sábanas, ya que los ácaros del polvo se alimentan de estas células muertas de la piel.
También el sudor se va acumulando en las sábanas. Por lo que, para evitar la acumulación de bacterias y ser propensos a granos o acné, lo ideal es cambiarlas una vez a la semana. La fricción del cuerpo con unas sábanas sucias puede llegar a irritar la piel.
Por otra parte, trata de evitar el poliéster en tus sábanas, ya que puede causar problemas en la piel o empeorarlos, provocando sarpullidos, picores, rojeces, eccemas y dermatitis.
A veces, nos encontramos con maquillaje clasificado como limpio y natural, pero eso no garantiza que las fórmulas que sus fabricantes usan sean seguras. Para ello, se recomienda leer bien los ingredientes que cada producto contiene, como lo hacemos con los alimentos cuando vamos al supermercado.
“Un buen maquillaje debe dar el aspecto que promete, estar bien durante todo el día y no sentirse pesado en la piel para que no te distraiga y puedas concentrarte en vivir tu vida”, comentó una experta.
En algunas ocasiones, muchos nos dejamos llevar por la publicidad, o se nos hace fácil adquirir un producto de venta libre, especialmente cuando se trata de vitaminas. Pero algunas de estas, como la B12, pueden provocar acné. Por eso, lo mejor es consultar con un médico antes de invertir en un producto del que desconocemos sus efectos secundarios, por muy beneficioso o natural que parezca.
No todos podemos resistirnos al delicioso sabor del queso, un buen yogur o un vaso de leche. Sin embargo, estos productos que parecen inofensivos pueden afectar a nuestra piel y causar brotes, todo debido a las hormonas que las proteínas de la leche liberan, que son el suero y la caseína.
Aunque no todos los productos lácteos pueden afectar a nuestra piel, algunos estudios han señalado que la leche desnatada es el desencadenante más probable del acné.
Algunos dermatólogos aseguran que no hay suficientes investigaciones que respalden la idea de que beber agua suponga una gran diferencia en el aspecto de la piel. “Es un mito que beber agua ayuda a mantener la piel hidratada”, afirmó uno de ellos. “No hay datos que respalden la idea de que beber un vaso de agua ayuda a hidratar la piel. La única advertencia es que si se está muy deshidratado, eso pasará factura a la piel”, continuó.
En lugar de depender en gran medida del agua para mejorar el aspecto del cutis, la dermatóloga y cirujana certificada Margarita Lolis recomienda adquirir los siguientes hábitos para mantener la piel hidratada:
Nuestro cuerpo reacciona a los cambios de clima. Cuando el aire se enfría, los niveles de humedad bajan. Y a la piel le gusta estar hidratada, por lo que la falta de humedad puede causar rápidamente una irritación no deseada. Los tejidos secos o con tendencia al acné pueden empeorar si la piel está deshidratada.
Por el contrario, si nos exponemos a un clima cálido y húmedo, la piel puede sentirse más grasosa, puesto que más aceites se acumulan en su superficie. Así que, los siguientes consejos podrían ayudarnos a adaptarnos y vencer los problemas habituales de la piel:
Es probable que no haya persona exenta de estrés y ansiedad. Desafortunadamente, cuando nos sentimos estresados o ansiosos, nuestro cuerpo segrega una hormona que se llama cortisol. Esta genera inflamación y, a su vez, aumenta la producción de aceite, lo que puede provocar piel grasa y acné. Lo mejor será tomar un descanso en cuanto exista la posibilidad y tratar de no estresarnos tanto.
Tanto nuestros dispositivos electrónicos como las luces led desprenden una luz azul que, en exceso, puede dañar la barrera protectora de nuestra piel y enviarle una señal para que produzca más sebo protector. Los tejidos pueden responder a esto de manera excesiva. Lo mejor será usar estos aparatos menos tiempo, a fin de mantener sana nuestra piel.
Las rutinas para el cuidado de la piel, conocidas también como skin care, están muy de moda. En el mercado existe un sinfín de productos para satisfacer nuestra necesidad de proteger nuestra piel. Y eso está bien. Lo más importante, según expertos, es que, en lugar de centrarnos en la cantidad de artículos que aplicaremos, nos enfoquemos en el tipo de productos que utilizaremos.
Una rutina ideal para cualquier persona que quiera empezar a cuidar su piel debe incluir:
De acuerdo con expertos, el consumo excesivo de azúcares, grasas saturadas o el exceso de sal puede provocar inflamación y acné. Para minimizar estos problemas, se recomienda:
¿Cómo luce tu piel en estos momentos y cuál es tu rutina para mantener tu rostro sano? Compártenos tus tips en los comentarios.