20+ Internautas hablaron sobre los peores huéspedes que han tenido (en serio, no sabemos quién es peor)

Hace mucho tiempo, los científicos determinaron las características que hacen que unas personas sean más atractivas el uno para el otro: una proporción correcta entre la cintura y la cadera, rasgos faciales simétricos y una fuerte inmunidad. Pero, por alguna razón, en la vida real estas reglas no siempre funcionan. Entonces, ¿por qué entre una enorme cantidad de hombres y mujeres, nosotros perdemos la cabeza solo por una determinada persona?
El equipo de Genial.guru se familiarizó con las investigaciones de los científicos sobre este tema y subrayamos 13 criterios mediante los cuales nosotros elegimos a un compañero de vida. Algunos sinceramente nos han sorprendido. Al final te espera un bono, el cual explica por qué a menudo nos enamoramos de "las personas inadecuadas".
David Frederick, con ayuda de su experimento, destacó los rasgos que se encuentran en primer lugar al elegir pareja:
La investigación de David Bass también demostró que los hombres suelen elegir chicas jóvenes y atractivas, mientras que las mujeres a hombres exitosos con un ingreso por encima de la media. Pero hay rasgos importantes para ambos: visiones políticas y religiosas similares, comunicación y un buen carácter.
Es justo reconocer que a veces las personas se asemejan a los primates, ya que ellos también eligen a la pareja según los mismos criterios. La belleza (la salud) y acceso a los recursos son los factores principales al buscar un compañero de vida.
La belleza (salud) y el acceso a los recursos son los principales factores en la búsqueda de un compañero de vida.
Agnieszka Sorokowska de la Universidad de Breslavia demostró que el aroma natural del cuerpo ayuda a recolectar información sobre una pareja potencial. Es una cuestión del nivel de las hormonas y el estado del sistema nervioso autónomo, el cual determina el tipo de microflora de la piel. La capacidad del cerebro de reaccionar al olor de otra persona se encuentra incorporada en nosotros genéticamente.
Una mujer se encuentra interesada en un hombre porque su aroma natural señala: este "macho" podrá mantener el hogar, darle una fuerte procreación y contribuir a su supervivencia. Lo mismo siente el hombre: esta mujer podrá dar a luz los hijos sanos y fuertes.
La psicóloga estadounidense Alice Eagly sostiene que en nuestra época son los procesos sociales y no los biológicos los que determinan la elección del compañero de vida. Si alguna vez a las mujeres les atraían los hombres dotados de dinero y poder, era solamente porque la sociedad había restringido sus derechos para ganar y tener influencia independientemente.
Los hombres, más que antes, valoran en la mujeres la autonomía y el profesionalismo. La habilidad de preparar y llevar las actividades domésticas, todo lo que era importante en el siglo pasado, ya no se considera el objetivo prioritario. Estas modificaciones muestran que nuestra elección y nuestros valores están influenciados por las normas culturales.
Nosotros nos parecemos a las personas con las cuales estamos en contacto a menudo. Esto explica el hecho de que muchos eligen a una persona de entre sus mejores amigos. Las relaciones románticas entre las celebridades, las cuales comienzan durante la filmación, también sirven como confirmación de esta teoría.
De acuerdo con la investigación de Lucy Hunt de la Universidad de Texas, algunas personas nos parecen más atractivas solamente porque pasamos mucho tiempo en su compañía y podemos aprender más sobre sus cualidades internas y su carácter. En algún momento, esto se vuelve más importante que la atracción física y se produce simpatía.
El profesor de psicología de la Universidad Otterbein en EE. UU. Noam Shpancer indica que la existencia de aptitudes sociales, es decir, la educación y la capacidad de comunicación, escuchando atentamente al interlocutor y demostrando interés hacia él, así como la calidez humana, principalmente se valoran al elegir una pareja.
"Las personas bondadosas y afectuosas hacia nosotros se consideran más interesantes y ganan en el "maratón de la elección", asegura el investigador. Esto se ve reflejado en el enamoramiento hacia personas que nos tratan con bondad y comprensión: doctores, psicólogos, profesores y entrenadores.
Gad Saad y Tripat Gill de la Universidad de McGill llevaron a cabo un experimento bastante interesante. Ellos pidieron a chicos y a chicas jóvenes evaluar el atractivo del uno al otro en virtud de las características otorgadas a ellos. Por ejemplo, "7 de 10 personas la consideran bondadosa" o "3 de 10 personas lo consideran agresivo". Después de esto, los chicos tomaban la decisión de a quién querían conocer.
Los participantes eligieron la variante con rasgos positivos. Además, los científicos demostraron que las chicas suelen ceder más a los efectos manipulativos que los chicos. La opinión de la gente que nos rodea a menudo es un factor importante al elegir un compañero de vida.
David Perrett de la Universidad escocesa St. Andrews realizó un fascinante experimento: él reunió fotografías de sus estudiantes y, con ayuda de un programa computacional, les cambió el sexo; luego pidió a sus estudiantes elegir la imagen que más les atrajera. La mayoría seleccionó sus "fotos", encontrando atractivas sus propias facciones. Por supuesto, la comparación con el "ideal" se realiza a un nivel subconsciente, pero de todos modos influye en la elección del compañero de vida.
Una de las razones de tal elección radica en que para nosotros es más fácil comunicarnos, entender, saber y confiar en quien habla nuestro idioma, y comparte nuestros valores y cultura. La segunda razón psicológica: si tu pareja es muy buena y es parecida a ti, entonces tú también eres bueno.
Pero también hay muchos ejemplos donde las personas buscan una pareja que no se parezca a ellas. La antropóloga Helen Fisher destacó cuatro diferentes tipos de temperamentos y explicó por qué nos atrae un tipo determinado de personas y cómo las hormonas influyen en esto.
Ella subrayó 4 tipos básicos de personalidad:
De acuerdo con la teoría de Helen Fisher, no siempre buscamos un tipo similar a nosotros, y a menudo aplica la regla de complementación: cuando las personas son diferentes, se "equilibran" el uno al otro.
El padre del psicoanálisis Sigmund Freud propuso la idea de que nosotros nos encontramos con aquellos que ya existen en nuestras mentes. Los científicos contemporáneos John A. Bargh y Ezequiel Morsella también mostraron que el subconsciente es una parte importante en nuestra personalidad. Además, muchas de nuestras decisiones se pueden explicar desde el punto de vista de la neurofisiología o de la experiencia adquirida.
De acuerdo con la investigación de Lynda Boothroyd de Universidad de Durham, hay una conexión entre las relaciones del padre hacia la hija y las conexiones románticas de esta. Las chicas que tienen problemas en su familia a menudo eligen a una pareja que no se parezca a su padre. O al revés, la buena relación con su padre se convierte en una razón por la cual una chica adulta busca a una pareja que se asemeje a él.
Esto también se refiere a los hombres, ya que también en cierta medida tiene presencia el complejo de Edipo, al igual que en las mujeres el complejo de Electra. Por ejemplo, un chico joven, cuya madre estricta lo protegía demasiado, busca a una chica que se parezca a su madre, con la esperanza de que ella le resuelva todos sus problemas.
Carl Gustav Jung tuvo la idea inicial de los arquetipos. Su libro Gods in Everyman: Archetypes That Shape Men's Lives fue utilizado por Jean Shinoda Bolen, que lo propuso como fundamento para describir los principales tipos de hombres populares en los dioses griegos antiguos:
Anteriormente Jean Shinoda Bolen también había descrito a las mujeres a través de los arquetipos: Afrodita, Demetra, Hera, Atenas, Artemisa, Perséfone y Hestia. Por supuesto, en cualquier hombre y mujer puede existir la mezcla de un arquetipo con otro. Pero hay un tipo dominante que influye en las importantes decisiones que tomamos, incluida la elección de un compañero de vida.
Los científicos Barton y Halbestadt de Universidad de Calgary llevaron a cabo una curiosa investigación. A las chicas les dieron fotografías de chicos y pidieron que ellas seleccionaran un nombre apropiado para ellos. Casi a todos los chicos con un rostro en forma redonda los llamaron Lou y George, porque suenan como "redondo", y los que tienen el rostro más cincelado, les dieron nombres como Pit y Kirk.
Seguidamente las participantes averiguaron los verdaderos nombres de los chicos. Si el nombre coincidía o había sido consonante con los que había elegido la chica, el nivel de simpatía hacia el chico aumentaba inesperadamente y ella estaba lista para continuar la comunicación.
En el experimento de la psicóloga Joan Kellerman de la Universidad de Massachusetts, participaron 72 estudiantes, los cuales no se conocían entre sí. Les pidió que se dividieran en parejas y se miraran a los ojos durante 2 minutos.
Más tarde, ellos confesaron tener una sensación de amor apasionado o afecto por la otra persona. "Esto permite suponer que largos períodos de contacto visual pueden conectarte bastante con alguien e incluso despertar en ti un amor hacia una persona que nunca antes habías conocido".
Científicos descubrieron las razones principales por las cuales nosotros elegimos a personas con las que estamos seguros que no podremos tener éxito:
¿Y cuál de las investigaciones te parece la más lógica? ¿O el amor es un sentimiento que ninguna fórmula o teoría científica puede explicar?