14 Recuerdos escolares que prueban que un buen maestro puede cambiar tu vida (o arruinártela)

Gente
hace 6 meses

Nos reciben en la puerta con una sonrisa, nos ayudan a atarnos los cordones de los zapatos, nos secan las lágrimas, nos peinan, pacientemente sacando la plastilina del cabello, y nos tratan con betadine las rodillas rotas. Y detrás de la fachada de todo esto se esconde la fusión de un alma delicada, improvisación instantánea, paciencia infinita y la propia “sal” sin la cual no se puede cocinar el carácter de un niño.
¿Qué anécdota de la vida de tus hijos o de tu experiencia personal merece ser objeto de un nuevo artículo? Cuéntanos tus momentos más memorables en los comentarios.











