13 Historias de personas que se enfrentaron a la traición de un ser querido, pero sobrevivieron

Aquellos que han introducido una botella de agua a sus vidas conocen las grandes ventajas de un envase reutilizable. Son prácticas, te ayudan a ahorrar, e incluso puede que te motiven a consumir bebidas saludables. Sin embargo, por mucho que amemos a nuestras botellas, llegará el día en que seguir usándolas ya no será tan beneficioso como antes —y Genial está aquí con una lista de señales que te ayudarán a saber cuando es momento de decir adiós.
Las botellas reutilizables están hechas para resistir el contacto constante con líquidos. No obstante, con el paso del tiempo, estos líquidos inevitablemente dañarán la estructura interna de la botella, lo que podría causar que tus bebidas se mezclen con elementos químicos poco saludables para ti.
Por otro lado, la constante humedad y el hecho de que la botella esté expuesta a bacterias casi todo el tiempo convierten a tu envase reutilizable en el ambiente perfecto para la formación de microorganismos o moho.
Puede que haya algo que no se sienta bien con tus bebidas o con tu botella y, aunque no es algo tan contundente como una gran mancha de moho o una evidente fisura, no puedes decidir si se trata de algo que puedes solucionar fácilmente o si es el fin de los días junto a tu amada botella. Antes de decidir su futuro, busca las siguientes señales:
Si el daño está en la capa exterior, no tienes que preocuparte demasiado. Sin embargo, si la botella tiene abolladuras o rasguños en su interior, es momento de pensar en reemplazarla. Estas imperfecciones, por más pequeñas que sean, favorecen a la proliferación de bacterias poco saludables, lo que terminará por acelerar el proceso de deterioro de la botella.
Si tus bebidas solían conservar su sabor típico y ahora, de repente, sientes que hay cierto toque inusual o metálico en ellas —y ni el viejo consejo de lavarla con un limón funciona—, puede ser una gran señal de que tu botella ya no es segura de usar. A medida que las bacterias crecen, el material de la botella comienza a desgastarse, por lo que empiezas a sentirlo en el sabor o el olor.
Tu botella solía lucir impecable, pero ahora notas unas manchas amarillas que no quieren salir por nada del mundo —incluso si usas los mejores trucos de limpieza. Quizás el problema no tenga que ver con tu forma de limpiarlas, sino con unos molestos microorganismos que han ganado terreno dentro de tu botella y empiezan a destruirla. Desafortunadamente, es momento de reemplazarla. Como dato adicional, estos signos también pueden estar presentes en la tapa —¡no olvides revisarla!
Puede parecer obvio, pero los residuos acumulados alrededor de la tapa o boquilla a menudo pasan desapercibidos. Lo cierto es que si algo está ocupando esas áreas que antes permanecían complemente limpias, lo más probable es que bacterias poco saludables ya se hayan mudado a tu botella. Sin embargo, si eres afortunado y solo si tu botella parece impecable, puedes superar esta situación con tan solo cambiar de tapa.
Algunos fabricantes incluyen el tiempo de vida útil recomendado en la caja de sus botellas, por lo que si aún tienes dudas, quizás darle un vistazo a la información del producto podría ayudarte a tomar una decisión. De cualquier forma, si conoces el material del que está hecha tu botella, te será fácil descubrir el tiempo de vida útil aproximado.
El tiempo de vida útil de tu botella está estrechamente ligado al material del que está hecha —y a un correcto mantenimiento. Unos materiales serán más resistentes que otros, pero también debes tener en cuenta que esto no significa que serán los más saludables o prácticos. Como regla general, debes considerar lo siguiente:
Como ya hemos mencionado, los principales enemigos de una botella reutilizable son el moho y los microorganismos. Una buena forma de evitar que estos dos aceleren el deterioro del material de la botella es establecer una rutina de mantenimiento y limpieza diaria.
Para lograrlo, procura lavar la botella en agua caliente y jabonosa. Debes lavar cada elemento a fondo, por lo que quizás sea necesario que consigas una esponja y un cepillo hechos especialmente para esas pequeñas áreas. Finalmente, deja que tu botella seque al aire. Todo este proceso se verá mejorado si remojas la botella en una mezcla de agua y vinagre o agua y bicarbonato; procura dejarla remojando toda la noche.
Una botella reutilizable tiene muchos beneficios, sobre todo si tomamos en cuenta el aspecto ecologista. Sin embargo, no debes dejar de lado tu salud, y es que si una botella acumula muchas bacterias y moho, esto podría afectar tu aparato digestivo y respiratorio. ¿Ya has decidido qué hacer con tu botella? ¿Qué material te parece el más adecuado? ¡Comparte con Genial tus mejores trucos para una botella saludable!