A sus 74 años, Kathy Bates sigue brillando a pesar de sus problemas de salud

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hace 9 meses

Conocida por su increíble talento y su capacidad para asumir con facilidad papeles complejos, Kathy Bates lleva décadas en la profesión. Pero lo que muchos probablemente no sepan es que también se ha enfrentado a graves problemas de salud a lo largo de su carrera. A pesar de estos problemas, Bates no ha dejado que nada la detenga. Sigue actuando y aceptando nuevos proyectos que demuestran su creatividad y su amor por lo que hace.

Cómo arrancó y floreció su carrera

Buena Vista Pictures/Courtesy Everett Collection/Everett Collection/East News

Empezar una carrera nunca es fácil, especialmente en Hollywood sin contactos, pero para Kathy Bates fue aún más difícil. La actriz luchó por encontrar trabajo en los años 70 y tuvo que hacer trabajos esporádicos mientras conseguía papeles menores. Según ella, su aspecto físico jugaba un papel importante: “No soy una mujer despampanante... Cuando era más joven, era un verdadero problema porque nunca era lo bastante hermosa para los papeles que otras mujeres jóvenes estaban interpretando”.

Y por la misma razón, a menudo la encasillaban en los mismos papeles. “Normalmente un personaje que era mayor, o un poco raro, o lo que fuera. Y eso era duro”, admitió Bates en una entrevista. Pero esto cambió en 1990, cuando consiguió su gran papel en Miseria y ganó un Óscar por su interpretación.

Luchas contra el cáncer y el linfedema

Birdie Thompson/SIPA/Sipa Press/East News

A Bates le diagnosticaron cáncer de ovario por primera vez en 2003 y se sometió a cirugía y quimioterapia. Entró en remisión, pero en 2012 le diagnosticaron cáncer de mama, por el que se sometió a una doble mastectomía. Tras la operación, Bates desarrolló un linfedema, una hinchazón crónica que puede aparecer tras la extirpación de los ganglios linfáticos.

“Estaba amargada, deprimida. Pensé que mi carrera había terminado, pensé: ’No hay manera, estoy acabada, todo está hecho’”, reveló Bates sobre cómo la dejó todo aquello.

Desde entonces, Kathy no ha dejado de hablar de la enfermedad y utiliza su plataforma para concienciar a la gente. “Quiero insistir en que no se trata de una cuestión estética. Aunque los efectos duraderos, las molestias y las limitaciones del linfedema pueden ser invisibles para los demás, es una enfermedad incurable”, dijo en su discurso cuando se convirtió en portavoz de The Lymphatic Education & Research Network.

Su entereza para hacer más

AXELLE/BAUER-GRIFFIN/East News

En lugar de dejar que sus problemas de salud la detengan, Bates sigue deslumbrando en la pantalla y vive el día a día al máximo, revelando: “Creo que he estado viviendo mi lista de cosas que hacer antes de morir en los últimos años. He hecho y vivido tantas cosas maravillosas. Si me fuera mañana, no me sentiría decepcionada”. Bates también ha dejado de llevar pechos postizos: cuando no es necesario para un trabajo, se siente más cómoda en su cuerpo natural.

Su inspirador viaje personal y su proyecto más reciente

“Estoy agradecida por estar viva”, reveló Bates cuando le preguntaron por qué estaba agradecida. Añadió que está agradecida por poder ayudar a millones de personas con linfedema. Bates también perdió unos 27 kg y, según ella, la pérdida de peso la ayudó a aliviar los síntomas.

Bates participa en la próxima película, Are You There God? It’s Me, Margaret, en la que interpreta el papel de la madre de Rachel McAdams. En el tráiler, Bates está impresionante para su edad, ¡y estamos deseando volver a verla en la gran pantalla!

Imagen de portada Buena Vista Pictures/Courtesy Everett Collection/Everett Collection/East News, Birdie Thompson/SIPA/Sipa Press/East News, Are You There God? It's Me, Margaret. / Lionsgate and co-producers

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