Cómo se pueden limar asperezas entre suegra y nuera

Crianza
hace 3 años

Tu suegra o nuera es una persona que llega a tu familia sin que lo decidas. Muchas veces, sus ideas de convivencia y crianza no coinciden. Esto suele provocar que ambas entren en conflicto, causando incomodidad y malestar en toda la familia. La razón más común detrás de esto suele ser que no comprenden qué tipo de espacio les incumbe en relación con las personas que están en medio, ya sea hijo, novio, marido o hijos y nietos. Entonces, ambas mujeres sienten que la otra incordia en su vida privada.

En Genial.guru siempre apoyamos la idea de una familia armónica y unida. Por ello, te daremos unos consejos que podrían ayudarte a mejorar tu relación con tu suegra o nuera.

1. Ten empatía

Ponte en el lugar de tu nuera o suegra. Intenta comprender cómo se siente la otra persona. Trátala de la manera en que te gustaría que te trataran. Piensa en cómo te gusta que se comporten contigo y tu familia. Si eres la nuera, reflexiona en lo que supone para tu suegra la llegada de una nueva persona que ocupará uno de los papeles más importantes en la vida de su hijo. Si eres la suegra, ten en cuenta que ella está empezando una nueva etapa, lo cual implica que está nerviosa e insegura. Además, aún tiene mucho por aprender. Traten de ejercer siempre una actitud compasiva y tierna para con la otra.

2. Mantén una comunicación fluida

El diálogo es fundamental, y esto es sostenido por muchos organismos públicos como la Consejería de Familia y Asuntos Sociales de la Dirección General de Familia (Comunidad de Madrid). No es sano callar algo que nos molesta, porque luego terminaremos expresándolo de mala manera. Es vital conversar desde el respeto, dando a entender de manera educada aquello que no nos gusta de la otra persona. Es factible que ciertos actos tuyos le provoquen incomodidad a la otra parte y no te hayas dado cuenta. Del mismo modo, es de esperar que la otra persona no repare en que te incomoda con alguna actitud suya.

Traten de solucionar los problemas de manera afable. Si no pueden lograrlo, intenten mantener habitualmente una postura cordial.

3. Define el rol de cada una

Suele ser habitual que los abuelos se encarguen del cuidado de sus nietos cuando los progenitores deben atender sus obligaciones, lo cual causa que pasen mucho tiempo juntos. Las mayores divergencias entre nueras y suegras pueden surgir porque posiblemente la madre vea en peligro su preeminencia y potestad ante sus niños.

Por ello, es imprescindible dejar en claro los papeles que cada una debe cumplir, de manera cordial pero sólida. Los abuelos pueden hacer sugerencias y dar consejos, pero los padres tienen la última palabra en cuanto a las decisiones sobre sus hijos.

4. No faltes el respeto

Es entendible que se sientan muy molestas, pero por ningún motivo traspases los límites. Recuerda que ambas siempre van a estar relacionadas, aunque no lo quieran. En este sentido, es imprescindible sosegarse, tener paciencia y evitar decir cosas que podrían causar una grieta que a largo plazo no tenga arreglo. Se trata de buscar la manera de entenderse y tener cuidado de no lastimar a la otra persona con comentarios malintencionados.

5. Respeta la privacidad y la independencia

La independencia es esencial para la autonomía personal y no debe aceptarse que la joven esposa esté pendiente de su nueva pariente política. Por ello es indispensable que no le cuente a ella los problemas que se producen en el matrimonio.

Por otro lado, es fundamental que la nueva familia viva en su propia casa, fuera del hogar político, y evitar el malestar que supone que la suegra llegue si dar aviso con anterioridad, dado que puede suponer una irrupción en la intimidad de la nuera. Por ello, es aconsejable que los suegros realicen visitas breves al flamante hogar y, en caso de vivir en otra ciudad, se alojen en un hotel y no en la vivienda familiar.

6. No compares

Por ningún motivo encasilles a tu nuera o suegra según tus convencionalismos o tu estilo de vida. Trata de discernir que quizá ella haga las cosas de un modo diferente al tuyo y que eso no implica que sea mejor o peor a como lo haces tú. No opines sobre ella, y menos delante de otras personas.

Es fundamental vislumbrar que la otra persona es alguien con defectos e imperfecciones, y no es adecuado esperar a que cambie si le imponemos nuestras ideas o le mencionamos las fallas que percibimos en ella. Sí es aconsejable asesorarla, pero siempre de manera tolerante y cortés.

7. No involucres a los hijos/nietos

Si eres madre, aunque no te lleves muy bien con tus suegros, de ningún modo debes prohibirles que vean a sus nietos. Ambos merecen mantener una relación fluida. Tus hijos no tienen por qué hacerse cargo de los problemas que puedan tener ustedes.

Es imperioso acordar lo que compete a cada uno en la educación de los niños: esto implica que hables con tu esposo sobre qué pueden y no hacer los abuelos en esta cuestión. Es importante dejarles en claro de manera firme pero cordialmente que tu pareja y tú son los padres, pero que están abiertos a los consejos que puedan darles.

8. No coloques a la suegra/nuera en contra de su hijo/esposo

Nunca hay que obligar a nuestra pareja a que escoja entre sus padres y su esposa. Son dos vínculos muy importantes y cada uno cumple su propia función. Como nuera, nunca vas a reemplazar a su madre. Si eres la suegra, tienes que comprender que su esposa jamás ocupará tu lugar, por lo que no debes tener miedo. Además, siempre ten presente que son los abuelos de tus hijos, por lo que esto último debe ser un motivo más que suficiente para que mantengan una relación cordial y para compartir tiempo de calidad.

9. Trata de mantener contacto con tu suegra/nuera

Ten una comunicación fluida con ella y trata de conocerla. Esta actitud suma mucho, porque tu marido sentirá que te interesas en él si muestras curiosidad por la vida de sus padres. Si eres la suegra, este gesto será sosegador para los resquemores de tu nuera, ya que notará que de verdad te interesa. Trata de llamarla de vez en cuando y preguntarle por su día a día, además de ofrecerle tu asistencia.

En caso de que seas la nuera, recuerda que la madre de tu esposo es alguien experimentado que puede asesorarte y enseñarte trucos valiosos que te ayudarán en esta nueva etapa de tu vida.

10. Conoce la historia de tu suegra/nuera

Date la oportunidad de conocerla. Evita estar predispuesta por rumores ajenos o por tu propia terquedad. Sabemos que es más fácil emitir un juicio que bajar la guardia y estar más abierto al otro y a lo que tenga para decirnos. Pero recuerda que cada uno llega a la vida de los demás con un pasado detrás, lo cual nos lleva a pensar y actuar como lo hacemos actualmente. No sabes por qué dificultades tuvo que pasar la otra persona.

Si habiendo superado este primer acercamiento, esa persona sigue sin agradarte, ten presente que cuando alguien no nos cae bien, posiblemente sea porque vemos en él ciertas actitudes nuestras. Por ende, más que molestarnos el sujeto en sí, nos incomoda el reflejo nuestro que vemos en él o ella.

Esperamos que estos consejos ayuden a quienes quieren encontrar una salida a esta complicada situación. Y ahora, cuéntanos: ¿has tenido algún problema con tu suegra o nuera? ¿Hiciste algo para solucionarlo?

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